1797 el contrato de aprendiz de cantero de José Ramón Mendieta con el cantero Antonio Uribe

Antonio Uribek oso hargin ospetsua izan zen Eltziegon. Uribe abizena berak eta bere anaiarekin batera gure herrira ekarri zuten.

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Antonio Uribe Aranguren (Ojanguren según otras transcripciones) nació en Aramaiona, en el barrio de San Pedro de Uncilla en 1754.  Vino de joven a Elciego a trabajar de cantero y casó en 1781 con Lorenza Fuertes Valdelana a la edad de 27 años. En toda esta primera etapa realizó numerosos trabajos para la Iglesia y el Cabildo: enlosado de la bajada de las escaleras del exterior desde la plazuela de la Iglesia (1783), perforación en la pared de la puerta de la nueva sacristía ( 1794), cornisas y suelo de la anteiglesia ( 1795), trabajos en la cueva de la Iglesia  ( 1796), escaleras de los púlpitos ( 1796)…

Cuando estaba inmerso en esta continuada actividad para el Cabildo, firma un contrato para enseñar y mantener a un muchacho de su Aramaio natal: Joseph Ramón de Mendieta.

Según indica el contrato, le tendrá en su casa durante treinta meses para enseñarle el oficio de cantería y obras, manteniéndole en lo necesario: comida, bebida y cama, dándole un par de zapatos cada año. Por toda esta ayuda le dará 400 reales.

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1797-03-05 ESCRITURA DE APRENDIZAJE DEL OFICIO DE CANTERIA OTORGADO POR JOSEPH Y JOSPEH RAMON DE MENDIETA PADRE E HIJO VECINO Y NATURAL DE ARAMAIONA Y ANTONIO URIVE VECINO DE ESTA VILLA

En la villa de Elciego a cinco días del mes de marzo de mil setecientos noventa y siete años ante mí el infraescripto escribano y testigos parecieron presentes de la una parte Antonio Uribe, vecino de esta villa y Maestro de Obras y Cantería y de la otra Joseph de Mendieta y Joseph Ramón de Mendieta, padre e hijo, vecino y natural de la villa de Aramayona de la Anteiglesia de Echagüen y dijeron que el referido Joseph Mendieta tiene tratado con dicho Antonio Uribe el poner en su casa al citado Joseph Ramón Mendieta su hijo para que le enseñe el dicho oficio de cantería y de obras, y para que tenga efecto en la mejor vía y forma que más haya lugar en derecho, Otorga el referido Antonio Urive que se obliga con su persona y bienes presentes y futuros a tener en su casa y poder al mencionado Joseph Ramón de Mendieta por tiempo y espacio de treinta meses, que darán principio desde hoy día de la fecha en cuyo tiempo le ha de enseñar el oficio que ejerce el dicho Antonio Uribe, manteniéndolo de lo necesario de comida y bebida y cama, y dándole en cada año un par de zapatos, Y además de esto le ha de dar en dichos treinta meses 400 reales vellón y en el caso que el citado Joseph Ramón no cumpla el tiempo que ha estipulado por enfermedad o por otro cualquier motivo que irse de su casa, ha de ser visto se le haya de rebajar a proporción de la soldada que le lleva ofrecida de los días que faltase, siendo de cuenta del padre el buscarlo en caso de marcharse y mantenerlo del vestido necesario. Y enterado el citado Joseph Mendieta de cuanto va expresado dijo aceptaba y aceptó esta escritura en todo y por todo y se obligaba y obligó con su persona y bienes presentes y futuros a que el dicho su hijo cumplirá en todo y por todo el oficio de aprendizaje sin faltar en cosa alguna, al que vestirá a su costa de todo lo necesario y en caso de enfermar le atenderá con los remedios y gastos conducentes y en el tiempo que faltase por escaparse u otro motivo se le descontarán del tiempo que va referido y le buscará a su cuenta lo que hará como su fiador quien hace de deuda y fecho ajeno suya propia con todas las cláusulas, fuerzas y firmezas necesarias.

Y para su observancia y cumplimiento todas las dichas partes por lo que a cada una toca, o tocar puede, dan poder a las justicias y Jueces de su Majestad competentes a quienes conforme a derecho de esta causa pueda y deban conocer, recíbenlo como por sentencia definitiva pasada en autoridad de cosa juzgada consentida y no apelada renuncian todas las leyes fueros, y derechos del favor de cada uno con la que prohíbe la General renunciación en forma. En cuyo testimonio lo otorgaron así ante mí el dicho escribano de su Majestad y vecino de esta dicha villa, siendo testigos Don Manuel Ramírez, Manuel de Beitia, y Andrés de Gocheaga, vecino y estantes en ella y los otorgantes que yo el escribano doy fe conozco lo firmo y el que sabía y por los que no un testigo

Antonio de Uribe

Por testigo Andrés de Gocheaga.- Ante mí el escribano Miguel Fernández Munilla y Muro

(Archivo de Protocolos de Alava.- 1797 Miguel Fernández Munilla Prot 7659)

 

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Los Serenos en Elciego

XIX. mendearen bukaeran, Udalak modernizazioa eta erakundeko pertsonen gizarte-bizitzaren interesa izan zuen.

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En la segunda mitad del siglo XIX las ciudades y municipios importantes van organizando y a la vez regulando la vida social y local. Es la época donde surgen muchas ordenanzas municipales y con ello el inicio de las policías locales. Así en Vitoria, capital del territorio y ciudad a imitar en muchos aspectos, en 1830 nacen los serenos; un cuerpo “semipolicial” para garantizar la seguridad nocturna de la población. Su presencia en las calles desde la caída del sol hasta el amanecer, evitaba robos, auxiliaba a los ciudadanos e incluso socorría en casos de necesidad como podría ser un incendio, o la intervención del médico o del cura. No utilizaban armas, pero sí se les proporcionaba un palo o “chuzo”, un silbato y una ropa apropiada para las inclemencias nocturnas; aparte de un farol con el que se alumbraban en la oscuridad. Los llamados “zapatos de abrigo” era otra prenda imprescindible para equipar a los serenos.image-0005
Las experiencias de la capital fueron pasando poco a poco al resto de municipios. Y en este aspecto, Elciego siempre ha sido un referente de modernidad en la Provincia.
El primer planteamiento de la figura del sereno se realiza en marzo de 1878, a través de una propuesta de Don Eliodoro Ramírez Sáenz de Olano para “la seguridad individual y conservación de interés de los materiales”. El Alcalde Don Galo García nombra una comisión para su estudio y puesta en funcionamiento. Y así, al mes siguiente, a través de un bando, se sacan a concurso dos plazas de sereno; siendo elegidos Ángel Ibáñez y Camilo García para ese año.

La figura de los serenos se ve reflejada en las Ordenanza Municipales de 1880, impresas al año siguiente para su difusión por la Diputación de Alava. En el Título Prelimiar se habla de cuatro guardas serenos que “se regirán por un reglamento especial para el cumplimiento de sus cargos”.
En 1885 se elabora un reglamento de serenos en el que se contemplan las funciones a través de 13 artículos. Los cinco primeros hacen referencia a aspectos generales: organización, nombramiento, sueldo….
Artículo 1º.-Para el servicio de vigilancia nocturna habrá un número necesario de serenos distribuidos por varios y un Jefe en todo el distrito.
Artículo 2º.-Los vecinos del distrito estarán organizados por brigadas y desempeñarán sus funciones bajo las órdenes e inspección inmediata de su respectivo jefe del distrito.
Artículo 3º.-El Jefe del distrito acudirá todos los días a recibir las órdenes e instrucciones convenientes del Señor Alcalde y nombrados por el Ayuntamiento digo o de la persona que éste delegue a la hora que designe.
Artículo 4º.-Los serenos serán propuestos por el Alcalde y nombrados por el Ayuntamiento.
Artículo 5º.- La dotación de los serenos será de una peseta veinte y cinco céntimos diarios.

El Artículo sexto hace referencia a las funciones del Jefe de serenos:

Artículo 6º.-Las obligaciones del Jefe de Serenos son las siguientes:
Presentarse diariamente al alcalde a la hora que éste designe para recibir las órdenes que ejecutaran y harán ejecutar puntualmente a su subordinados, vigilar toda la noche el exacto y puntual cumplimiento de sus deberes por parte de los serenos. Dar inmediatamente al alcalde o persona delegada de cualquiera novedad que ocurriese. Impedir la reunión sospechosa y disolverla caso contrario con el auxilio de los serenos.
Hacer cerrar las puertas de los establecimientos públicos a la hora prescrita por las ordenanzas municipales, reunir en la casa consistorial todas las noches a los serenos para pasarles revista personal de armas y efectos, comunicarles las órdenes que tuviese y disponer que cada uno ocupe desde luego el puesto que respectivamente tuviese señalado.
Distribuir los serenos en las calles o puntos en que los creyese más a propósito, reprenderles por causas leves y suspenderles en caso de negligencia o exceso culpable, dando cuenta inmediatamente al alcalde.
Proteger las personas e intereses de los habitantes, tanto en las calles como en sus casas, acudir inmediatamente a donde se reclamase un auxilio, y secundar las órdenes de las autoridades constituidas en casos urgentes, sin descuidar el objeto principal de su instituto.
Prender a los ladrones y malhechores infraganti y a toda persona que perturbe el orden y la tranquilidad y proponiéndole a disposición del Alcalde quien dará parte inmediatamente de la detención.”

El Artículo séptimo hace referencia a las funciones concretas de los propios serenos:

Artículo 7º.-Las obligaciones de los serenos serán las siguientes:
Presentarse todas las noches para recibir sus órdenes antes de empezar el servicio y ejecutarlas puntualmente.
Rondar en invierno desde las ocho de la noche y en verano desde las nueve hasta el amanecer, por toda la extensión o perímetro que les esté señalado, anunciando la hora en invierno desde las nueve y en verano desde las diez en adelante.
Proteger las personas y los intereses de los habitantes de la población acudir con presteza a donde se les reclame su auxilio llamando en caso necesario a sus compañeros por medio del pito, y prender infraganti a los ladrones malhechores y perturbadores del sosiego público.
Impedir toda reunión sospechosa disolviéndola en caso necesario.
Hacer cerrar las puertas de los establecimientos públicos después de la hora prefijada en las ordenanzas municipales.
Prestar auxilio a los vecinos que lo reclamasen en caso de necesidad como para llamar facultativos buscar medicamentos y otros semejantes.
Recoger los niños pobres y mujeres perdidas que encuentren en las calles llevándolas a los puntos que les tengan designado el jefe del distrito.
Auxiliar a todas las autoridades de la población en el servicio que les pidieren, sin desatender el objeto principal de su instituto.
Impedir en las horas de quietud para los vecinos gritos voces descompasadas y cuanto pueda impedir el reposo de la población.
Dar cuenta al jefe del distrito de cualquiera cosa notable que observasen.
Vigilar el alumbrado público y dar cuenta de cualquier falta o novedad que notasen.
En los casos de incendio siendo de noche dar aviso al campanero de la Parroquia para que haga la debida señal y al oficial de voz y caja para que inmediatamente salga con la caja anunciando el sito del siniestro y finalmente avisar a la autoridad y sus dependientes.”

Es interesante remarcar aspectos curiosos como lo de “recoger niños pobres y mujeres perdidas”, como si de una ciudad se tratara. La comunicación a través del “pito” o silbato para cualquier emergencia. El poder desarrollar la alarma ante un incendio a través del campanero y del oficial de voz. En definitiva, toda una organización para garantizar “el reposo de la población”.

Los últimos artículos son más genéricos, siendo curioso el fondo de las multas, donde se contempla también una gratificación a los serenos que cumplieran con fidelidad el servicio. La gorra es uno de los distintivos de su función; con las iniciales S.M. (Servicio Municipal) y en ocasiones se permite la utilización de armamento con permiso de las autoridades provinciales.

Artículo 8º.-Todo insulto, acometida o desobedecimiento hecho a los serenos o a su jefe se consideran como directo a la autoridad y será castigado con arreglo a ello.
Artículo 9º.-Las faltas de los serenos serán castigadas con la suspensión de sueldo por uno o más días, las graves con la destitución sin perjuicio de entregarlos al tribunal competente si las faltas así lo exigiesen.
Artículo 10º.-Las cantidades procedentes de la suspensión de sueldo por uno o más días formará un fondo común a disposición del Alcalde con el cual premiará este a los serenos que se hayan distinguido en el cumplimiento de sus deberes.
Artículo 11º.-Los serenos usarán de distintivo una gorra con las iniciales S.M. y armamento el siguiente: carabina y bayoneta autorizados por el S. Gobernador Civil de la provincia.
Artículo 12º.-En caso de que el encargado del alumbrado público cediere el cargo enfermedad o falleciere sea de cuenta de los serenos el alumbrado sin retribución alguna.
Artículo 13º.-Los días festivos estarán los serenos a las órdenes del Sr. Alcalde lo mismo que en las patrullas de Semana Santa o alguna otra función religiosa”
Elciego 4 de noviembre 1885.

Los serenos eran contratados anualmente, respetando el derecho a ser renovados si así lo manifestaban y el comportamiento había sido correcto. Como anécdota traemos aquí la ocurrida en 1896, en la que el sereno se quedó dormido y le sustrajeron la carabina. Se le suspendió de empleo y sueldo; aplicándole una sanción de abonar cada mes la cantidad de cinco pesetas hasta completar el pago de la carabina.

Sin ser función propia de los serenos el alumbrado público, la vigilancia de éste estaba presente en sus rondas. En Elciego en la década de los 1890 estaba instalado ya el alumbrado nocturno
Serenos de finales del XIX fueron: Romualdo Entrena, Gregorio Uribe, Pantaleón Núñez, Zacarías Trespaderne, José Bázquez Iglesias, Pedro Jiménez, Dámaso Aréjola San Martín, ….

La vigilancia de la zona de las bodegas de Barrihuelo era un punto importante por lo alejado del núcleo de población y también por la propia bodega del Marqués de Riscal. Ésta solicita en 1897 los servicios de Valentín Calcedo Ruiz, un guardia civil retirado que al tener permiso de armamento se le nombra “guarda particular jurado nocturno”, con autorización del Ayuntamiento. Así comienza el llamado popularmente “Sereno del Riscal” hasta el último tercio del siglo XX, siendo Eusebio Ibáñez Pardo uno de sus últimos protagonistas.
1912 reglamento
En 1912 se adapta el antiguo reglamento a las nuevas realidades. Desaparece el cargo de Jefe de los Serenos, que creemos que en la práctica nunca existió. Se fija las diez de la noche como hora de comienzo de las rondas para todo el año, hasta la salida del sol. Se les añade otras obligaciones como las de “trabajar para la villa en aquellas labores que se les encomienden, tales como reparar las calles, aceras, arreglo de caminos, conservación y arreglo del arbolado y demás que se les encomiende,..”. Otra de las aportaciones es la de la prohibición expresa de que hagan el servicio juntos, “ por tanto permanecer cada cual en su respectiva demarcación anunciando las horas, medias y cuartos y el estado del tiempo.”. Como armamento se sigue utilizando la bayoneta-machete y la tercerola ( nombre popular de la famosa carabina Mauser).También se fija el sueldo en 1 peseta y 5 céntimos diarios.
Uno de los últimos serenos fue Rufo Barruso Fernández, a quien en algún escrito en vez de sereno se le denomina “celador nocturno”.

Un recuerdo de nuestros mayores recordando las voces de “Serenooo”….”vaaa”

1743 Balcón de hierro del Ayuntamiento de Elciego

Pedro Ibañezek, Logroñoko errementari, udaletxearen burnizko balkoia 1743 urtean egin zuen. Gaur Udalak eta errementariak egin zituen kontratoa aipatzen dugu.

TIO PACO EN LA PLAZA- BLOG

Una nueva foto aportada por la familia Bañares nos sirve hoy de ilustración gráfica para este artículo. Aparece Paco Bañares (nacido en Elciego el 29-11-1872), abogado, con atuendo propio de un día de fiesta. Está claro que el documento gráfico es de un día celebración manifestado en el atuendo de las personas y en la balconada engalanada del Ayuntamiento.

Hoy traemos el contrato que se hizo con el herrero de Logroño Pedro Ibáñez para la realización de la balconada en hierro. Posiblemente la anterior fuera realizada en madera con motivo de la reforma total del edificio en 1663 y ochenta años más tarde se opta por sustituirla por una más sólida de hierro. Pedro Ibáñez era un herrero conocido en la zona, pues también realizó en 1762 una balaustra de hierro para el coro de la parroquia de Lapuebla de Labarca.

El contrato está firmado el 14 de septiembre de 1743 y se obliga el ayuntamiento en abonar al maestro herrero 1.300 reales vellón. La colocación debe estar realizada para el día de todos los Santos ( 1 de noviembre) de ese mismo años.

Así reza el contrato oficial:Encabezamiento

“Obligación hecha por la Justicia y Regimiento de esta villa y Pedro Ibáñez vecino de la ciudad de Logroño, sobre la fábrica de un balcón que éste hará a esta dicha villa y Joseph de Ocio como fiador que del susodicho por 750 rs que se le han encargado de presente.
Elciego y Septiembre 14 de 1743
En la Villa del Ciego a catorce días del mes de septiembre de mil setecientos y cuarenta y tres años parecieron ante mí el infraescrito escribano y testigos que abajo se dirán de la una parte la Justicia y Regimiento de esta dicha villa especial y nombradamente, su mvd el señor Don Juan Joseph Ramírez de la Peciña Alcalde y Juez Ordinario en ella, Don Joseph Gadea y Arce y Don Francisco García de Cripán regidores y Francisco Ramírez de Isla Procurador Síndico General y de la otra Pedro Ibáñez como principal y Joseph de Ocio como su fiador para lo que aquí irá expresado vecinos de la ciudad de Logroño y estantes al presente en esta dicha villa y dijeron que el dicho Pedro Ibáñez tenía ajustado con dicha Justicia y Regimiento el hacer un balcón de hierro en la casa consistorial de esta dicha villa con las circunstancias siguientes:
Primeramente que dicho balcón ha de ser el balaustre de original. Las pilastras de las esquinas de dos originales ojadas con sus plantas de media onza de grueso y sus travesaños y las soleras de hierro cellar y su cenefa y la salida que dieren ha de ser de tres baluastrones (¿) y la pilasina (pilasitra)cuatro con tres escriños fuertes y su media caña encima (¿) con la obligación de quepor esta dicha villa se ha de dar así por dicho balcón desde cuanta a la dicha ciudad de Logroño el cual ha de estar obligado dicho Pedro Ibáñez el darlo concluido y puesto en dicha casa consistorial para el día de todos santos del mes de Noviembre de este presente año así más término ni plazo y por precio y valor de mil y trescientos reales vellón que se han ajustado y convenido de los cuales por dicha Justicia y Regimiento de dicha villa se han dado ahora de presente para haya de empezar a fabricar dicho balcón al referido Pedro Ibáñez setecientos y cincuenta reales vellón y la restante cantidad se obliga en nombre de la referida villa dicha Justicia y Regimiento a dárselos y pagárselos para dicho día de todos los santos sin más termino ni plazo alguna de los cuales dichos setecientos y cincuenta reales salió por fiador mancomunado el dicho Joseph Ocio para que en caso de que dicho Pedro no cumpla según va expresado y se le mande vuelva la cantidad que lleva recibida en caso que no lo haga, lo hará dicho fiador, también se me pidió a mí el dicho escribano por dicha Justicia y Regimiento para por fie la entrega dichos setecientos y cincuenta reales que yo el escribano la doy de que a mi presencia y de los testigos que en esta escritura se expresarán e los dichos Pedro IbañezFirma PEdro Ibáñez recibió de dicha Justicia y Regimiento los dichos setecientos y cincuenta reales en moneda de dineros usual y corriente en estos reinos y satisfizo el susodicho de su número calidad y especie los paso a su lado y poder realmente y con efecto y a mayor abundamiento dio y otorgó carta de pago en bastante forma de la referida a favor de dicha Justicia y regimiento en nombre de dicha Villa y con lo dicho unas y otras partes se obligaron con sus personas y bienes muebles y raíces presentes y futuros y la nominada justicia y regimiento con los bienes de dicha villa a guardar cumplir y ejecutar todo lo referido en esta dicha escritura y cualquiera de las partes que a ello faltaren quieren ser compelidas y apremiadas por todo rigor a Derecho y cominados e todas las costas daños intereses y menos que de lo contrario se siguiere y causaren para cuya firmeza y cumplimiento dieron todo su poder cumplido a las justicias y jueces de su majestad competentes renunciándolo por sentencia definitiva pasada en autoridad de cosa juzgada renunciaron todas las leyes fueros y de su favor con la que prohíbe la general renunciación y derechos de ella en toda forma. En testimonio de verdad lo cual otorgaron así en esta dicha villa del Ciego a los dichos día mes y año arriba dicho ante mí el presente escribano siendo testigos Don Joseph Cataran y Don Joseph López de Berriz, presbíteros beneficiados de la Iglesia Parroquial de esta dicha villa y Juan de Sotila vecino de ella y los otorgantes a quienes yo el escribano doy fe conozco lo firmaron cada uno por lo que le tocara y pertenecía
Juan Joseph Ramírez de la Peciña
Pedro Ibáñez
Joseph de Ocio
Ante mí Pedro de Urbina”Fotos(Archivo Histórico Provincial de Alava.- 1743.-Pedro de Urbina, Protocolo 7285)

DANIEL GOMEZ MEDRANO – Tonelero

Arabako Errioxara etorri zenean Jean Pineauk beste esku langintza berri bat ekarri zuen. Geroago Eltziegon garatu zen ofizio berri hau.

1920 Riscal

 

(Taller de tonelería de la Bodega del Marqués de Riscal. aprox 1920)

Elciego tiene una vinculación muy estrecha con el nacimiento y desarrollo de la tonelería en el vino riojano. El oficio de tonelero llegó  a la par que Jean Pineau a nuestras tierras para complementar el trabajo de vinificación al estilo francés. En Laguardia se instaló la primera escuela taller de tonelería bajo la dirección del propio Pineau; proyecto que acabó al igual que el denominado “Medoc Alavés” en 1868.

Cuando Jean Pineau toma las riendas de la recién construida bodega del Marqués de Riscal en 1868, crea un taller de tonelería para poder crear y retocar todas las barricas y toneles que se van demandando en la bodega. Allí se forma y trabaja su hijo Carlos  Pineau junto con un grupo de jóvenes locales, entre los que destacará Justo Murúa, quien posteriormente creará la primer empresa mecanizada de tonelería en el vino riojano. Desde entonces hasta finales del siglo XX la tonelería en Elciego ha tenido presencia muy activa como oficio artesanal.

Fotografía cedida por Daniel Ruiz de Vergara Gómez

En la década de los cincuenta, sesenta, setenta y parte de los ochenta, aparte del taller propio de la Bodega del Riscal, había tres talleres artesanos de reparación y construcción de tonelería en el pueblo. Dos situados en el barrio de Barrihuelo: Hermanos Sáenz y el de Daniel Gómez. Y el tercero situado en los bajos de su casa de la calle Eras: Víctor Pardo con su hijo Baldomero. Tres familias : Sáenz, Gómez y Pardo que continuaron con el oficio de la tonelería transmitiéndolo de padres a hijos.

                                                       (Fotografía cedida por Daniel Ruiz de Vergara Gómez)

 

 

Daniel Gómez Medrano vino a la vida con el propio siglo XX (11-12-1900). Era hijo de Juan María Gómez Marañón, quien trabajaba de bodeguero en la del Marqués de Riscal. Nieto por línea materna de Polonia Ruiz de Escudero Negueruela, hermana de Margarita, la mujer que contrajo matrimonio con el tonelero Carlos Pineau.

Daniel Gómez tonelero dibujo Paco

 

 

 

En la foto de los años 20 de la tonelería de la Bodega del Marqués de Riscal aparece Daniel Gómez en primera línea; instantánea que un nieto suyo (Paco Gómez Pérez) aficionado al dibujo, reprodujo en este trazado.

 

 

 

 

 

 

 

1984 Taller de Daniel Gómez

 

Esta foto de 1984 facilitada por Joserra Elorriaga del taller de Daniel Gómez en el barrio de Barrihuelo, donde trabajaba con su hijo Paco Gómez, ha servido de muy buena excusa para sacar a relucir el valor de la tonelería en Elciego y a uno de esos artesanos, que durante muchos años mantuvieron viva la tonelería artesanal.

LAS YEMAS DE ELCIEGO Y LOS CANNELÉS BORDELAIS

Cussacen egon ginenean Brun familiakoek gozarian gozoki berezi batzuk eskeini zizkiguten, cannelés bordelaise izenekoa eta gainera haiek egindakoa. Azaldu ziguten nola egiten diren eta nola gozoki horiek bat datoz ardoaren kulturarekin. Laister pentsatu genuen gauza berbera sortu zela gure herrian, Pérez gozotegian.

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En la reciente visita que hicimos a Cussac, tras la agradable acogida que nos hizo la familia Brun en su Chateau de Lauga, sin olvidar el agradable e inolvidable trago de cognac que nos obsequiaron de víspera a José Luis Gallego, José Angel Gómez y al que esto sucribe, nos ofrecieron un suculento desayuno. Entre todas las bondades de la mesa, había una que la mujer de Christian Brun nos había preparado con todo el cariño: los canelés . Nos explicó la tradición en la zona de este dulce y su ligazón con la cultura vinícola.  Enseguida tomamos el paralelo en Elciego y en nuestra zona: las yemas.

Tras la venida de Jean Pineau a nuestra zona y cuando se estableció definitivamente en las bodegas del Marqués de Riscal, el empleo de la clara de los huevos para el filtrado de los vinos. El pastelero local, Adrián Pérez, vio en el aprovechamiento de esas yemas de los huevos utilizados en las bodegas una buena salida para su negocio de la pastelería. Así fueron tomando fama en la zona las yemas de Adrián Pérez.

 

 

Adrian Pérez membrete

 

 

Julián Pérez Mena, yemas

 

 

 

Los canelés bordeleses son bastante distintos a las yemas riojanas; pero la base sigue siendo la yema y el azúcar, aparte de un molde muy característico. Pedimos a Madame Brun la receta y nos dejó fotografiarla.

Tenemos en estos pasteles una contribución más a este hermanamiento que estamos trabajando entre Elciego y Cussac fort Medoc.

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La Tejería

Fotografía de la última tejería que ha habido en Elciego. La foto pertenece a la década de los años 70. Anteriormente existieron otras tejerías o tejeras en la población