LA PRIMERA PROPAGANDA DE LOS VINOS RIOJANOS – 1866

Madrilen sartzeko Errioxako ardo berriak, sustapen berezia antolatu zuen Arabako Diputazioak

Propaganda Torrecilla

La promoción de los vinos riojanos en Madrid era uno de los objetivos del Proyecto de la Diputación de Alava al introducir el sistema Medoc en 1862 para la elaboración de nuestros vinos, bajo la dirección de Jean Pineau . Nuevos mercados, utilización del ferrocarril para el transporte, nuevo sistema de elaboración para dar perdurabilidad al vino, embotellado del vino en pequeños recipientes de vidrio, etiquetado de esas botellas,…Todo un nuevo sistema de elaboración, transporte y comercialización de los nuevos vinos riojanos.Para eso se necesitaba darlos a conocer. Y nada mejor que regalar botellas a personas y personalidades que posteriormente quisieran adquirir esos vinos finos.

Torrecilla
Gregorio Torrecilla, afincado en Madrid, fue consciente del nuevo mercado que se abría y colaboró en la promoción de los nuevos vinos riojanos a través de su nuevo negocio en la Carrera de San Jerónimo, número 11. Sus anhelos de ser el distribuidor, dándolos y dándose él mismo a conocer, suscitó los problemas que se describen en la carta del Diputado General Pedro Egaña. Fruto de este entusiasmo propagandístico es este primer cartel-tarjetón que anuncia al público “Vinos de Rioja elaborados con todo esmero por el sistema Médoc”

Firma Torrecilla
Reproducimos a continuación la reprimenda epistolar que le envía el Diputado General a Torrecilla. Tiene detalles importantes y quiere dejar bien claro la calidad del trabajo realizado, sin que intereses personales polaricen el éxito del nuevo sistema de elaboración.
1866-04-28
Sr. Don Gregorio Torrecilla
Mi estimado amigo:
Anoche dirigí a Vd un telegrama para encargarle por tercera vez que excusara entregar con nuestras botellas de regalo ninguna tarjeta, prospecto, ni aviso de los puntos en que se venda el vino “Medoc Alavés”. Esperaba que en es parte se atendría Vd. Exacta y rigurosamente a las instrucciones que repetidamente le tenía comunicadas, y me ha causado gran sorpresa saber que ha continuado Vd. Dando un paso poco conveniente a la dignidad de esta Diputación y aun al desarrollo de un comercio que interesa a la producción de la Rioja por cuya prosperidad está haciendo tantos sacrificios esta Provincia.
Sabe Vd que le estimo; pero aunque fuese Vd mi propio hermano le diría que no admito discusión acerca de una inconveniencia que lastima la proverbial delicadeza que preside siempre a los actos de esta autoridad paternal. Ha debido Vd. Limitarse a la entrega de los vinos con las comunicaciones a ellos relativas ya que aceptó este encargo. En esas comunicaciones sólo se indica el deseo de abrir el comercio de Madrid a los nuevos vinos reclamando la ilustrada e imparcial opinión de las personas a quienes se hacen los regalos sobre las cualidades de un producto elaborado con un esmero y método hasta ahora nunca vistos en la Rioja. Estas importantes gestiones, que con un fin patriótico, ha dispuesto la Provincia se han confundido lamentablemente con la especial relación de un particular, y debo manifestar a Vd., con la franqueza que me caracteriza, que con mucho sentimiento he visto la precipitación de Vd en mezclar su puff mercantil con nuestros trabajos, ahogando y desnaturalizando completamente la verdadera expresión e índole de los pasos de la Provincia.
Tengo a la vista una tarjeta de las que Vd ha repartido con nuestras botellas, y que me ha sido remitida por persona a quien ha extrañado tanto como a mí su proceder de Vd. En ese tarjetón-anuncio desaparece por completo la provincia de Alava, confundiéndose ambas Riojas; y formando nuestro ” Medoc”, ridículo contraste con el vino “ojo de gallo” al que atribuye Vd. en sus explicaciones, cualidades idénticas al que con grandes sacrificios, noble desinterés y rara constancia ha conseguido la Provincia elaborar al cabo de algunos años de costosos ensayos.
No es el ánimo de esta Provincia crear a sus nuevos vinos una reputación injustificada y por lo tanto transitoria. Queremos que sean apreciados por las circunstancias que reúnan, sin exageraciones pueriles que en ningún caso pueden darles otra cosa que una escasísima y pasajera importancia que para nada necesitamos.
Por todo lo cual debo recomendar a Vd. Ya que lo hecho hasta ahora no tiene desgraciadamente remedio, que deseche su febril impaciencia, y proceda en nuestro asunto, y aún en su propio comercio, con toda la lealtad que a Vd. y a la Provincia interesa no confundiendo con nuestros regalos sus anuncios, valiéndose para lo que particularmente le toque de otras formas más convenientes, dejando para un poco más adelante y no simultaneando con nuestros actos el dar a conocer su establecimiento, cuya reputación quiere Vd. improvisar y fundando esta muy especialmente en la buena calidad de los productos que espenda, sobre todo en los que procedan de esta Diputación, que desea sean acertadamente escogidos, sin que a nuestra sombra y bajo nuestra protección y crédito lleve Vd. vinos malos, que los hay también, aunque se hayan elaborado por el mismo método medoc, descuidando mil y mil operaciones delicadas que requieren para el completo desenvolvimiento de sus cualidades.
Disimule Vd. la severa franqueza de este lenguaje, impuesto por los deberes del cargo que ejerzo y crea que ha causado un gran disgusto y pena al obligar a emplearlo a su siempre afectísimo amigo.
Pedro Egaña

(Archivo Provincial del Territorio Histórico de Alava, Caja 120 nº 19)

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La primera etiqueta del vino riojano.- 1866

1866 urtean Arabako Diputazioaren mempe eta Jean Pineauren zuzendaritzapean sortu zen lehenengo etiketa. Oso irudi historikoa eta garrantzi handikoa izan zen eta gaur egunean kontutan izateko ere bai.Etiqueta

Esta es la primera etiqueta “oficial” que se utilizó para un vino riojano. La creó la propia Diputación Foral de Alava para garantizar los vinos elaborados en la experiencia de la modernización de los vinos de Rioja Alavesa, bajo la dirección de Jean Pineau.
La experiencia se inició en las vendimias de 1862 y terminó en 1868. Participaron varios cosecheros “ del País de los Viñedos de Alava llamado Rioja Alavesa”, como se le denominó en el propio contrato que el Diputado General Ramón Ortiz de Zárate hizo con Pineau en Julio de 1862. La etiqueta en sí está llena de detalles que explican el éxito de esa experiencia de 6 años que supuso el inicio de la modernización del vino riojano. 1862 Gortázar
Se utilizó por primera vez en 1866 para ofrecer a un selecto número de personas unas otellas de muestra para darles a conocer las bondades del nuevo vino, más fino y elaborado según el método del Medoc. Las primeras botellas fueron de una selección de vinos de 1862, los primeros elaborados en el proyecto, y que tenían unas etiquetas en el cuello indicando la inicial del cosechero. Si eran de Olano, de Samaniego, o de Gortázar, de Laguardia.

1862 Olano

El Diputado General Egaña escribió una carta con fecha del 19 de abril de 1866 a los participantes en proyecto indicándoles las normas para el uso de la etiqueta.

 

“A los Sres:
– Don Manuel de Gortázar…………..Bilbao
– Don Pedro de Olano………………….Samaniego
– Don Francisco Paternina………..…Labastida
– Don Galo Poves……………………….Labastida
– D. Francisco de Paula Rivas………Villabuena
– D. Canuto Balanzategui……….…..Elciego
– Sr. Marqués de Riscal………..….….Elciego
– D. Bernardo Domingo……………..Laguardia
Vitoria 19 de Abril de 1866
Vivamente interesada esta Diputación general en que los vinos de fabricación Medoc de la Rioja Alavesan consigan en el mercado nacional y extranjero la justa estimación que por sus buenas cualidades merecen, considera de la mayor sin importancia, que los productos bien elaborados y cuidados con el debido esmero, se expendan con la etiqueta oficial que la Provincia ha adoptado al efecto a fin de que no puedan confundirse con productos de medianas condiciones, que se entregan a la especulación antes del tiempo conveniente.
No se ocultará al claro talento de Vd que un sentimiento patriótico de desinterés en obsequio del crédito de la nueva producción, recomienda gran prudencia en los primeros pasos destinados a fijar la base del porvenir de la Rioja; y que por lo tanto sería de desear que sólo los vinos completamente satisfactorios se vendieran con el nombre de “Medoc Alavés”
Imposibilitada como se encuentra esta Diputación de imponer a nadie obligaciones de pura conveniencia general, ha tenido que valerse del medio indirecto de adoptar una etiqueta que garantice la buena calidad de los productos que la lleven, dictando para su uso con fecha 11 del actual la providencia siguiente:

carta
Vitoria 11 de Abril de 1866
Con el objeto de impedir que se haga un uso indebido de la etiqueta que ha adoptado la Provincia para sus vinos de fabricación Medoc examinados y aprobados por la Comisión delegada al efecto; y a fin de poder perseguir en Justicia a los que no llenen las formalidades prescritas, como falsificadores de una marca que nadie tiene derecho a emplear sin la competente autorización, esta Diputación General viene en resolver lo siguiente:
1º.- La Comisión de examen guardará dos botellas de cada uno de los vinos que obtengan la facultad de poder expenderse con la etiqueta oficial
2º.- Si el examen se refiriese a vinos de diferentes años o distintos de uno mismo se guardarán dos botellas de cada clase.
3º.- Estas botellas se lacrarán y sellarán en presencia de los interesados poniéndose en la etiqueta y consignándose en Acta la cantidad de vino de su clase que el cosechero queda facultado para vender, con la fecha del día en que se hace el exámen.
4º.- Todas las botellas de vino recogidas con las formalidades indicadas quedarán almacenadas, bajo la vigilancia y responsabilidad del maestro de cueva Mr. Pineau.
Comuníquese esta providencia para su ejecución cumplimiento y responsabilidad en la parte que respectivamente les corresponde al Director de la Graja Modelo Don Eugenio de Garagarza y al citado maestro de cueva Mr. Pineau
Y siendo Vd uno de los cosecheros Riojanos que con más recomendable celo coadyuva en estos trabajos los esfuerzos de la Provincia, la Diputación espera que y hasta que sean bien convencidos en el comercio los nuevos vinos, ha de prestarse a la adopción de la etiqueta oficial de que remite a Vd adjunto una muestra, en la venta de aquellos que por sus buenas cualidades lo merezcan, reclamando al efecto la autorización de la misma Diputación en los términos que queda dispuesto por la circular del 6 del actual que oportunamente se comunicó a Vd.”

Egaña

(Archivo Provincial del Territorio Histórico de Alava, Caja 120 nº 19)