1797.- Enchapado de los púlpitos de la Parroquia de San Andrés

XVIII.mendeko azken hamarkadan Sakristia berriaren eraikuntza ondoren, tenpluaren apaingarriak eta edertzapenak pulpituen estalpenarekin jarraitu zuten 1797an

En 1792 se comenzó la obra de la Nueva Sacristía bajo el diseño y la dirección de Justo Antonio de Olaguíbel. Trabajo intenso y de cuidado artístico al extremo tuvieron los ejecutores y los responsables de la obra. Ya en su fase final (1794) Antonio Uribe Ojanguren, el cantero que había venido del valle de Aramaio a establecerse en nuestra villa con su buen hacer en cantería, abrió la nueva puerta en el muro del edificio y la remató artísticamente con su cornisa incluida. Posteriormente, con la ayuda de su alumno aprendiz,  se le pidió que adecentara y reconstruyera la escalinata de piedra de los dos púlpitos adosados en los dos extremos del final del crucero del templo.

   En 1797 encargan a un buen herrero afincado en Bernedo la construcción, remodelación y embellecimiento de la baranda de hierro de estos dos púlpitos. Pablo de Valencia, que así se llamaba el maestro herrero, recortó en buena chapa los adornos y flores que se adosaron a los balostres y baranda. Un buen trabajo de herrería que costó a la Fábrica de la Iglesia 3.300 reales de vellón.

Al finalizar la obra, otro artista, de pintura y dorado, que se había establecido en la villa, Matías Garrido, doró esta obra de herrería que ha llegado a nuestros días.

Así consta en la escritura de obligación que firmaron los Patronos de la Fábrica de la Iglesia y el Maestro Herrero

1797-01-08 ESCRITURA DE ENCHAPAR LOS PULPITOS

En la Villa de Elciego a ocho días del mes de Enero de mil setecientos noventa y siete años, ante mí el infrascripto escribano y testigos parecieron presentes de la una parte los Señores Don Francisco Antonio Sáenz de Olano, Presbítero Beneficiados y cura en la Iglesia Parroquial de esta dicha Villa, Don Julián Amestoy, Don juan Antonio Sáenz de Olano Mayordomos eclesiástico y secular de la referida Iglesia y su Fábrica y de la otra Pablo de Valencia, natural y vecino de la villa de Bernedo, y estante al presente en esta y dijeron que en efectivo cumplimiento de lo mandado por el Ilmo Señor Obispo de este obispado de Calahorra y La Calzada en el auto de Visita, que dejó en esta Villa, han tratado y ajustado con el citado Pablo de Valencia Maestro Herrero, el hacer y construir un enchapado para cada uno de los púlpitos de la enunciada Iglesia, con arreglo a las Condiciones que se insertarán en esta Escritura, traza y diseño que están rubricados por mí el escribano de que doy fe en la Cantidad de tres mil y trescientos Reales Vellón con la obligación de darlo todo concluido para el día primero de Abril de este presente año, que el tenor de las condiciones, con que se ha de ejecutar la citada obra es el siguiente:

1.- La primera, que el enunciado Pablo de Valencia ha de ejecutar las dichas chapas para los dos Púlpitos con arreglo a las dos trazas que se hallan sombreadas en el Diseño, con el primor de que es susceptible alternativamente, fijándolas en los Balostres con una flor en cada clavadura.

2.- La segunda, que las Chapas tendrán el grueso de las muestras que ha presentado a este fin, quedándose los Señores Patronos con una de ellas

3.- La tercera que será de obligación de dicho Maestro reformar las Rejas de los dos Púlpitos, desde el principio de la subida hasta el principio del cubo, colocando los Balostres  a la misma distancia, que tienen entre sí los del Cubo  y observando en todo lo que se halla dispuesto en la primera condición, con la diferencia, que debajo del pasamanos, ha de colocar una fenefa pequeña, y de gusto, dando a los  Balostres la altura que tienen los Cubos. Lee el resto de esta entrada »

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1827.- Construcción de las pilastras, jarrones y barandilla para el Presbiterio del Altar Mayor

Orain hamarkada gutxirarte Elizako Aldare Nagusia gainontzeko tenplutik 1827ean fabrikatu ziren hesi batez eta marmolezko pilastra batzuen bidez banatuta zegoen. Hona hemen berau eraikitzeko kontratuaren eskritura.

En la década de 1820 los caudales de la Fábrica de la Iglesia seguían siendo generosos a pesar de haber acometido dos decenios antes la construcción de la nueva sacristía encargada al Maestro Olaguíbel.

Según los datos documentales, los ingresos medios anuales calculados en el primer quinquenio de esta década eran de 29.605 reales para afrontar un gasto anual en torno a 12.000 reales. Concretamente el año 1826 había un remanente a favor de 4.253 reales en las cuentas del Mayordomo, más tres cubas de vino en la cueva para su venta. Según dicho documento, la Iglesia se encontraba  “con caudal sobrante y surtido de todo lo necesario para su culto, alimentos ordinarios y pago de salarios acostumbrados.”

Esta situación de bonanza en las arcas de la Iglesia contrasta con las del Ayuntamiento, que aparte de los vaivenes políticos del momento, están fatigadas en estos años por no poder afrontar los pagos rutinarios más los de de armamento y equipamiento de las dos Compañías de Voluntarios Realistas que se organizaron en el pueblo. Las arcas de la Iglesia tuvieron que realizar un préstamo de 8.000 reales al Consistorio para afrontar esta situación de penuria.

El cura Julián Amestoy, junto con su sobrino también presbítero beneficiado de la Parroquia Fernando Amestoy, y con el visto bueno del Alcalde Blas Ruiz de Escudero, decidieron acometer la fabricación de un cerramiento para el Presbiterio del Altar Mayor.

El Presbiterio, lugar preferente del templo parroquial en torno al Altar Mayor, estaba reservado al clero y separado del resto del templo por unas gradas o escalinatas. La ornamentación y exaltación del propio Presbiterio pedía una barandilla definitoria con su comulgatorio, tan del gusto de los cánones de la época. Encargaron la obra a dos maestros conocidos en Vitoria y que posteriormente trabajaron intensamente en la Casa de la Aduana de la capital Alavesa: Juan Antonio de Urrestarazu, como Maestro en Jaspe y Pedro de Arbizu, Maestro Herrero.

La definición de los materiales que aparecen en el contrato es curiosa, puesto que define al detalle que las dos pilastras de piedra de Jaspe deben ser de la Fábrica de Mañaria, los paneles de dichas pilastras de las canteras de Azáceta y los jarrones de las canteras de Azcoitia, piedra más blanca que las anteriores.

Tras las nuevas orientaciones litúrgicas del Concilio Vaticano II, el Presbiterio dejó de ser un lugar cerrado y exclusivo para los clérigos y el propio Altar Mayor se separó del Retablo para oficiar la misa cara al público. Esto trajo consigo que en torno a 1970 se retiraran las pilastras, el comulgatorio al pie de la escalinata y se acortasen las barandillas de hierro, para dejarlo tal y como lo conocemos en la actualidad.

CONDICIONES Y OBLIGACIÓN PARA FABRICAR UN PRESBITERIO EN LA IGLESIA PARROQUIAL DE ESTA VILLA

1827-10-30

En la Villa de Elciego a treinta de Octubre de mil ochocientos veinte y siete, ante mí el Escribano y testigos infrascriptos comparecieron los Señores Julián de Amestoy y Don Fernando Amestoy, Presbíteros Beneficiados y Curas Párrocos de la Iglesia de esta misma villa, Don Blas Ruiz de Escudero Alcalde y Juez ordinario de la misma y Don Sebastián Vicente de Barraycoa Mayordomo secular de Fábrica y todos como representantes dijeron que para adorno de esta Iglesia tienen determinado con licencia del Tribunal Eclesiástico en sanchar el Presbiterio por ser muy angosto y no corresponder a la Magnificencia del Templo el que para el efecto se ha formado el correspondiente modelo,  plan y Condiciones y formado las diligencias correspondientes que exige la materia habiendo sido todo de la aprobación del Señor Provisor y Vicario General de este Obispado y mandado fabricar dicha obra por su auto de veinte y ocho de Julio del presente año, que con este motivo los Señores Comparecientes han determinado poner en práctica dicha obra y al efecto han tratado con varios Maestros para su ejecución y se han convenido con Don Juan Antonio de Urrestarazu, Maestro en Jaspe y Don Pedro de Arbizu, Maestro Herrero vecinos de la Ciudad de Vitoria en que estos ejecuten dicha obra bajo las condiciones siguientes:

1.- La primera que el dicho Juan Antonio de Urrestarazu ha de fabricar dos pilastras de Piedra Jaspe con sus respectivos jarrones de lo mismo debiendo ser la piedra de las primeras de la Fábrica de Mañaria y el de los segundos de las Canteras de Azcoitia de la piedra más blanca. Que los paneles de las pilastras han de ser de las Canteras de Azaceta todo con arreglo al diseño que tienen a la vista a excepción de los adornos de los jarrones que no han de ser de su cuenta y que esta obra la ha de dar por conclusa para todo el mes de Mayo del año próximo y siendo de cuenta de dicho Maestro colocar la obra en el sitio. Que por el trabajo de todo hasta estar por conclusa la obra y entregada según modelo se le ha de satisfacer al referido Maestro cinco mil reales de vellón.

2.- Que el dicho Don Pedro Albizu ha de ejecutar la obra de él en rejado de hierro con arreglo a dicho diseño, teniendo todos sus eslabones media onza al frente y seis líneas al canto a excepción de las llantas de arriba y abajo que éstas serán proporcionadas con arreglo al diseño y seguridad de la obra. Que el coste después de colocarlo dicho enrejado en su respectivo sitio se le ha de para al referido Maestro tres reales por cada libra de fierro estando según queda demostrado.

Con cuyas condiciones los dichos Don Juan Antonio de Urrestarazu su Maestro Cantero de Jaspe y Don Pedro de Arbizu Maestro Herrero se obligan con sus personas y bienes habidos y por haber a la edificación de las enunciadas obras el primero en la cantidad de cinco mil reales vellón y el segundo a tres reales por cada libra cuyo importe se ha de satisfacer respectivamente a cada uno después de concluida y entregada según queda demostrado, pero si en el intermedio de las referidas obras los enunciados Maestros solicitasen alguna cantidad a cuenta de ellas se les entregará bajo la correspondiente fianza a lo que estando presentes accedieron y nuevamente se obligaron cada uno respectivamente a dar por conclusas las precisadas obras según los respectivos diseños y colocarlas en los sitios destinados para todo el mes de Mayo del año próximo de mil ochocientos veinte y ocho sin excusa ni dilación alguna siendo de su cuenta los perjuicios que se experimentasen en caso contrario. Y para ser competidor a lo que van obligados dieron todo su poder cumplido a las justicias y jueces de S.M. que sean competentes para que al cumplimiento de todo lo referido se les apela y apremie como si sobre ello se hubiese dado y pronunciado sentencia definitiva pasada en autoridad de cosa juzgada consentida, renuncian las leyes fueros y privilegios de us favor con la general en forma.

Y los referidos Señores Curas y Patronos aceptaron esta Escritura en nombre de quien representan y se obligaron a su cumplimiento según y en la forma que deben y pueden hacerlo. Así lo otorgan siendo testigos Pedro Arteta, vecino de la villa de la Puebla de Labarca y Don Juan Ruiz de Escudero natural de esta villa a quienes y los Señores otorgantes yo el Escribano doy fe conozco lo firmaron todos y lo firmé”

(Archivo de Protocolos de Alava 1827- Lucas Navaz Prot 8222)