Las Ordenanzas Municipales de 1808

Oso egoera berezia izan zen XIXgarren lehenengo hamarkadakoa. Alkateak eguneroko bizia erregulatzeko aginduak iragarki zituen

Inicio

La situación política especial de principios del XIX hizo que los Alcaldes publicaran normas para la regulación de la vida social del pueblo, con sus correspondientes sanciones en caso de incumplimiento.

En 1808, 1809 y 1810, los alcaldes respectivos Pedro Martínez de Villarreal, Joaquín María Martínez de Villarreal y Fausto Antonio Sáenz de Navarrete publicaron unas ordenanzas municipales para el ordenamiento de la población. En ellas se habla de los horarios de los locales públicos, del respeto a la propiedad de los campos, de los juegos durante los Oficios Religiosos, de la población femenina, de la necesidad de llevar los niños a la instrucción con el maestro, del recogimiento de los ganados, de los vagabundos, el callejeo, el juego de la pelota o del “ble”….detalles de la vida local que hoy en día. aparte de básicos en una convivencia, no dejan de ser curiosos.

“En la Villa del Ciego a cinco de Enero de mil ochocientos y ocho años el Señor Don Pedro Martínez de Villarreal,  Alcalde y juez ordinario en ella y su jurisdicción por su Majestad y estado Noble y por testimonio de mí el escribano dijo que para el buen gobierno de esta República, su tranquilidad y servicio de ambas Magestades debía de mandar y mandó su Mrd se observen, cumplan y guarden los capítulos siguientes que se publicarán por voz de Pregonero en el sitio público acostumbrado par que llegue a noticia de todos y ninguno pueda alegar ignorancia:

1.- Lo primero que ninguna persona blasfeme ni jure por e nombre de Dios y de su Santísima Madre y de los demás Santos, ni cometa escándalos, ni pecados públicos, pena de ser castigado con todo rigor de derecho y según las Leyes Reales

2.- Lo segundo que ninguna persona de cualquiera estado y condición que sea lleve armas prohibidas de día ni de noche, pena de cinco años de presidio, y demás que prescriben las Leyes Reales, con perdimiento de ellas

3.- Lo tercero, que ninguna persona atendiendo a los perjuicios y considerables daños que se han experimentado en esta República,  con lo perturbación del reposo y quietud de sus vecinos, ande por las noches en cuadrillas, patrullas, ni rondas, con instrumentos músicos ni sin ellos,  palos garrotes, armas ofensivas y defensivas, haciendo esquinas y causando alborotos bullicios y motines, pena de ocho años al Real Servicio de las Armas. Y los padres de familias serán responsables por los delitos de sus hijos no teniéndolos recogidos, en las multas que se les impusieren con las costas , daños y perjuicios que se siguieren y causaren por su contravención y excesos

4.- Lo cuarto que ninguna persona ande de noche por las calles, ni fuera del Pueblo desde las diez en adelante en los meses de Mayo, Junio, Julio, Agosto y Septiembre y en los restantes del año desde las nueve arriba, pena de cuatro ducados

5.- Lo quinto que ninguna persona concurra al Mesón y su Portal, taberna, carnicería y demás casas de Abasto, estando en ellas de asiento, ni los permitan el Mesonero y demás obligados, pena a unos y a otros de dos ducados y que en dichas casas no permitan juegos algunos y que el tabernero no dé vino interin los Divinos Oficios, si no es a los pasajeros, bajo la misma pena

6.- Lo sexto que en ningún tiempo del año se pueda jugar a juegos prohibidos ni al que dicen del Ble, mano a mano, pena de dos ducados y sólo se permite de compañeros

7.- Lo séptimo que ninguna  persona juegue a la pelota, ni otros juegos en el Losado de la Iglesia, ni en el de la Hermita de Nuestra Señora de la Plaza, en este interin se celebra Misa, ni fume, baile, toque panderos ni otros instrumentos, bajo la pena de veinte reales, a cuyo pago serán responsables los padres de familia por la contravención de sus hijos.

8.-Lo octavo que las personas que tuvieren noticia de gente ociosa, mal entretenida y vagamunda, y de sus ocultadores den cuenta a su mrd para para aplicar a los primeros al Real Servicio de las Armas y a los segundos despojarlos del Pueblo, para limpiarlo de semejante gente pena de cuatro ducados y se proceda lo demás que haya lugar

9.- Lo noveno, que ninguna persona admita en su casa con pretesto alguno a los hijos de familias, criados ni cridadas de servicio, ni compre cosa alguna de ellos, pena de veinte reales y de que se procederá a lo demás que en derecho haya lugar

10.- Lo décimo que ninguna persona deje sueltas las caballerías mayores, ni menores, ni permitan entren en las viñas y sembrados ajenos bajo la pena de ocho reales, además de pagar los daños que causen a tasación de peritos

11.- Lo undécimo que todos los vecinos y moradores limpien la porción de calle que corresponde a las fronteras de sus casas, pena de cuatro reales y no lo haciendo se limpiará a su costa.

12.- Lo duodécimo que ninguna persona baje a la fuente cuando van las mujeres a por agua, o a lavar al río, ni concurran a los hornos y tiendas de abastos estando en ellos de asiento, a no ser con justo motivo, y que las mujeres no bajen a la fuente después de las Oraciones, bajo la pena a unos y otras de dos ducados

Medio

13.- Lo décimo tercio que ninguna persona pueda lavar ni echar inmundicias en la Fuente y su Pilón, ni en el Bebedero, que está destinado para las Caballerías, pena de ocho reales.

14.- Lo décimo cuarto que interin los Divinos Oficios ninguna persona juegue, ni asista a juegos algunos, pena de doce reales a unos y otros.

15.- Lo decimo quinto, que ninguna persona traiga sarmientos ni cepas de viñas ajenas en cargas, haces, ni alforjas, pena de veinte reales a los que trajesen sarmientos o cepas en cargas y de llevárselos a su dueño, y a los que trajesen cepas en haces o alforjas la de ocho reales y en caso de arrancarse alguna cepa la de treinta reales.

16.- Lo décimo sexto que ninguna persona en cumplimiento de lo mandado por el Rey Nuestro Señor Dios le guarde pueda entrar, rozar ni labrar en las tierras comunes y concejales, ni en otras que no tengan título de pertenencia, pena de diez ducados aplicados según derecho, además de dejarlo para pasto y beneficio común

17.- Lo décimo séptimo que ninguna persona baje a las Cuevas ni esté en ellas de asiento al tiempo de embasar los vinos ni cuando se dan a probar, pena de ocho reales

18.- Que los padres que tengan hijos de edad de cinco años los envíen a la escuela para que se instruyan en los primeros rudimentos y Doctrina Cristiana pena de ocho reales y además pagarán el salario al Maestro.

19.- Que ninguna Persona cante cantares deshonestos, injuriosos ni provocativos, ni tenga bailes en las casas de sospecha en tiempo alguno pena de veinte reales y bajo de esta pena que los padres de familia tengan recogidas a sus hijas, sin permitirles anden por las calles en patrullas causando escándalos y ruidos ni tampoco que salgan de casa en anocheciendo, sin motivo justo. Y a las mozas se les permite el bailar en las calles, con tal que sea honestamente y que no se mezclen hombres.

20.- Que ninguna persona corte ni traiga leña de los montes de Andamuro, Dehesilla, Cuesta de San Vicente, los Barrancos y otros prohibidos, ni hagan marchas dentro ni fuera del pueblo, pena de veinte reales

21.- Que los que no sean vecinos no puedan tener ganado lanío, ni cabrío , pena de cuatro ducados.

22.- Que el tabernero y demás abastecedores cierren las puertas de sus casas en invierno a las nueve y en verano a las diez, pena de veinte reales

23.- Que ningún ganado lanío, ni cabrío pueda entrar en las viñas y olivares de esta Jurisdicción bajo la pena de tres mil maravedíes por la primera vez, y por la segunda doblada, además de pagar los daños que causaren a tasación de peritos. Y sólo podrán entrar los ganados laníos en las viñas de sus dueños y en las demás que les franqueen y permitan los vecinos, precedida licencia y noticia de su Mvd en cumplimiento de lo que está mandado por los señores del Real y Supremo Consejo de Castilla

24.- Que en los rebaños laníos no pueda haber más que tres cabras y un guión, bajo le pena de veinte reales.

25.- Que los rebaños laníos y cabríos los cierren en los corrales al tiempo de anochecer, estén dentro del pueblo o fuera de él y en tiempo de frutos pendientes los cierren en los corrales que hay en esta Villa, bajo la pena de veinte reales la primera vez y por la segunda doblada

26.- Que ninguna persona pueda entrar en la heredad ajena ni en las huertas ni echar grijos en los caminos bajo la pena de ocho reales y de que se quietaran a su costa

27.- Que ninguna Persona pueda barrer en las Heras de esta villa ni arrimado a los corrales de ganados laníos sin expresa licencia de sus dueños pena de ocho reales

Y por este auto así lo mandó y firmó su Mrd se que yo el escribano doy fe

Don Pedro Martínez de Villarreal

Ante mí Manuel Ramírez”

Final

Final2

 

 

final3

 

 

(Archivo Histórico Provincial de Alava DH 1113-14)

 

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LAS CUENTAS DEL AYUNTAMIENTO DE 1843

  1. urteko Udalaren Kontabilitatea koadro batean jarrita: erraza eta argia

Sin título

Bonito cuadro-resumen de las cuentas municipales de este año de 1843. Transcribimos literalmente su contenido por los detalles y por la riqueza del lenguaje.

Presupuesto de los ingresos de caudales que deben entrar en la Depositaría de esta Villa, con destino a dar frente a los gastos corrientes del año de 1843

Ingresos:

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EL COMERCIO Y LA INDUSTRIA LOCAL EN ELCIEGO EN 1881

 

Karlista guda amaitu eta gero, Udalak lanari jo zion merkataritza eta industria sustatzeko eta berritzeko.

Encabezamiento

Al finalizar la contienda carlista, los responsables del gobierno municipal pusieron mucho interés en modernizar el pueblo en todos sus ámbitos: ordenanzas municipales , comercio, industria, agricultura, vitivinicultura, contabilidad municipal, participación ciudadana,… Alcaldes como Canuto Balanzategui, Fernando Sáenz de Olano, Gerónimo Bañares, Galo García, León Sáenz de Navarrete, Román Ramírez, Fructuoso Uribe,…..y otras personalidades que trabajaron muy activamente en este proceso, hicieron que el pueblo en la década de 1880 tuviera un cambio muy importante y una actividad de población moderna, estructurada y organizada.

En este documento referente a un reparto presupuestado  del ejercicio de 1881 de 1.243 pesetas a la Industria y al Comercio, vemos al detalle cuál es la actividad comercial privada de la villa. En la distribución, han tomado parte bajo la presidencia del Alcalde “los Señores Síndicos representantes de cada gremio”. Un detalle más que no pasa desapercibido en una población que va aumentando progresivamente y que ha pasado ya de los 1.400 habitantes.

Es preciso señalar que en este listado de comerciantes e industriales no se contempla todo lo referente a la agricultura, ganadería y elaboración de vinos, ya que están fuera de este reparto. Llama la atención que la Bodega del Marqués de Riscal , que lleva en activo desde 1868 y en 1883 va a realizar su segunda ampliación,  da trabajo a una parte importante de la población; pero no está incluida en el apartado industrial (sí lo está en la actividad del molino del Sr. Marqués).

Estos son los gremios que participan en el reparto.

Comerciantes: 22 ( María Antón viuda de Cagigas, Natalio Bacigalupe, Nicanor Murúa, Gerónimo Riofrancos, Francisco Laorden, Adrián Pérez, Santiago Cundín, Leonardo Santos, Angel Bengoa, Lorenzo Villar, Matías del Val, Gregoria Urive, Trinidad Valle, Martín Cenea, Blas Espiga, Clemente Alonso, Agueda Quintana, Estefanía Pérez, Eusebio Laorden., Calixto Sáenz, Aniceto Artiaga y Mario Cundín)

Chocolateros: 3 (Natalio Bacigalupe, Adrián Pérez y Lorenzo Villar)medio

Posaderos: 2 (Eusebio Laorden y otro)

Herreros: 3 (Viuda de Manuel Alesón, Pedro Lapuente y Tomás Alesón)

Panaderos: 7 ( Manuel Calaza, Martín Cenea, Juan Velasco, Vicente Medrano, Fructuoso Uribe, Justo Navarro y Julián Villaverde)

Zapateros: 6 (Esteban Regueiro, Eugenio Elorza, Millán Bajo, Nicolás Cerezo, Leoncio Urivelarrea y Anastasio Seigido)

Sastres: 12 (Luis Ruiz, Benito Urraca, Deogracias Lamaza, Sebastiana Negueruela, Práxedes Cañas, Ana Giiménez, Braulia Rosales, Sebastiana de Riofrancos, Clotilde Martínez, Leona Palacios, Juana Sáenz y Angela Cornes)

Canteros y Carpinteros: 13 (Calixto Urive, Cándido Llanos, Pelegrín González, Francisco Cámara, Bernabé, Pablo Cundín, Pedro Castaño, Ruperto Ulloa, Evaristo Sáenz, Canuto Lamaza, Angel Bengoa, Prudencio Escudero y otro)

Boteros: 3 (Eusebio Laorden, Juan Santos y Francisco Laorden)

Herradores: 2 (Manuel Lazcano y Francisco Goicoechea)

Tonelería: 1 (Juan Pineau)

Esquiladores: 1 (Prudencio Berrio)

Hojalateros: 2 (Francisco Sáenz y Antonio Palacios)

Fábricas de aguardiente : 4 (Epifanio Barredo, Pedro López, Benigno Saludes y Jacoba Maestresala)

Molino del Marqués Final
                                                                                (Archivo Municipal de Elciego: 1881)

1768.- Censo de Población de Elciego

1768 urtean nortzuk ziren gure herrian bizi zirenak, abizenekin, gauza bitxia dela iruditzen zaigun.

Encabezamiento

En el capítulo anterior aportábamos la población nominal, bajo la designación de fogueras, de Elciego en el año 1683. De un siglo más tarde, tenemos esta otra documentación, donde también se refleja la relación nominal de los habitantes. Está fechado el 21 de febrero de 1768 y el ayuntamiento estaba compuesto por el licenciado Don Luis Vitoriano y Zárate, como alcalde, Don José María Martínez de Villarreal y Don Francisco Arrúbal como regidores y Don Bartolomé Leopoldo López de Bérriz, como procurador síndico general.
El Consejo de Castilla, segunda fuerza suprema tras el Rey, era el ordenante de realizar este censo de población, que a través del mandato del Diputado General de Alava, era trasladado a la autoridad local. En él se quería conocer todos los vecinos y moradores de uno y otro sexo existentes en la población.
En esta ocasión está dividido por estratos sociales tal y como se concebían en la sociedad dieciochesca, que perfectamente aparece en la documentación. Hemos remarcado estos apartados para poder visualizarlos y diferenciarlos  mejor
1.-“Número de vecinos varones útiles que se mantienen con sus haciendas aunque algunos con escasez son los que se siguen:”
Vitoriano y zárate, Licenciado Don Luis
Martínez de Villarreal, Don Joseph María
Ibáñez de Medrano, Don Joseph
Ruiz Escudero, Domingo
Baldelana, Andrés
Negruela, Juan
Ruiz de Ubago Busto, Don Vicente
Pombo, Martín
Fuertes , Manuel
Ibáñez, Matheo
Sáenz de Olano, Don Juan
De los Campos, Joseph
García, Vicente
Amestoy, Don Juan Manuel
Ruiz de Bergara, Lorenzo
Medrano, Joseph Antonio
San Juan Bonilla, Don Joseph
Zárate, Don Francisco Xabier
Arrúbal, Don Santiago
Arrúbal, Antonio
Moreno, Basilio
López, Santiago
Armentia, Joseph
López de Bérriz, Don Leopoldo
García, Santiago
Requemán, Manuel
Villarreal, Don Joaquín
García de Olano, Don Miguel
Ramírez de Isla, Don Santiago
Sáenz Navarrete, Don Juan Prudencio
Ruiz Escudero, Mathías
Ramírez de Isla, Roque
Ramírez de la Peciña, Don Juan Joseph
Gil Bezares. Mathías
Navarrete, Pedro
Valle, Martín
Fernández, Juan
Arrúbal, Don Francisco
Bañares, Manuel
Sáenz, Manuel, mayor
Ibáñez, Francisco
Sáenz de Santa María, Andrés
Navarrete, Francisco
Regueiro, Silvestre
Ramírez de Isla, Francisco
Aréjola, Don Antonio, mayor
Pérez de Tejada, Jacobo
Sáenz de Santa María, Baltasar
Meiro. Martín
Sotila, herederos de Juan de
Inés, Antonio
Baldelana, Joaquín
Ibáñez, Manuel
Navarrete, Joseph
Vitoriano, Gabriel
López de Bérriz, Don Hipólito
Ramírez de Isla, Manuel
Sáenz, Manuel, menor
Fernández Munilla y Muro, Miguel

2.- “Que el número de las mujeres útiles viudas y solteras, reputadas y tenidas por vecinas y que contribuyen con las cargas de vecindad por mitad son las siguientes:”
Negruela,, María
Villaverde, Clara
Nanclares, Rosa
Sáenz de Olano, Theresa
Ojel, Doña Agueda
González, María
Ramírez de Isla, Manuela
Marín, Theresa
González de Olano, Doña Melchora
López, Antonia
Collantes, Doña Nicolasa
Portilla, Doña Theresa de la
Eguía, concepción
Terreros, Isabel
Posse, María Santos
Martínez de la Canal, María
Viñaspre, Doña Josepha
Juárez, Doña Eufemia
Ibáñez, Theresa
Laguna, Josepha
Ramírez, Doña Francisca
Baldelana, Theresa
Sáenz de Munilla, Joaquina, mujer de Domingo Ferreira ausente en el reino de Galicia hace bastantes años

3.-“Entre estas se halla pobre de solemnidad la dicha Isabel de Terreros a la que se aumentan otras seis pobres más que son las siguientes:”
Blas, María
Córdoba, Manuela
Sánchez, Ignacia
Gómez, viuda de
Marzana, Isabel
Labiano, Cathalina

4.- “Los vecinos jornaleros y braceros que sin otro arbitrio se mantienen de su jornal diario y que se hallan expuestos a mendigar en el caso de enfermedad, vejez o que los malos temporales y su crudeza les impida el trabajar en la agricultura son los que se siguen:”
Negruela, Emeterio
Palacios, Antonio
Leiba, Vicente
Navaridas, Andrés
Rodríguez, Mathías
Leiba, Pedro
Aréjola y González, Antonio
Blanco, Domingo
Diez Caballero, Manuel
Inés, Manuel Raphaell
Aréjola y González, Jospeh
Del Río, Siimón
Uncilla, Joseph
Martínez de Ajamil, Isidro
Sáenz de la Maza. Manuel
Heras, Andrés
Sáenchez, Andrés
García, Bartholomé
Martínez de la Canal, Pedro
Longrande, Andrés
Blas, Diego
Sánchez, Antonio
Inés, Juan Millán
Sáenz de Santa María, Lorenzo        medio
González, Santiago
Martelo, Miguel
Sáenz de Santa María, Manuel
Ruiz de Bergara, Mathías
Sáenz de Santa María, Pedro
Martínez de Ajamil, Juan
López, Juan Bautista
Valle, Joseph
Mena, Juan Manuel
Longrande, Manuel
Martínez de la Canal, Joseph
Sáenz, Domingo
Requemán, Félix
Valle, Juan Joseph
Arenzana, Santiago
Navarro, Manuel
Pombo, Gregorio
Navarro, Gregorio
Palacios, Andrés
Cornes, Mathías
Medrano, Pedro

5.- “Los moradores que no tienen derecho de vecindad son los siguientes. Y los más pobres de solemnidad fácilmente expuestos a la mendicidad”
Manzanos, Pedro
Artiaga, Valentín
García, Andrés
Núñez, Pedro
Echabarría, Miguel
Ferreiro. Pedro
Trigo, Francisco
Zárate, Manuel
Izarra, Francisco
Alegría, Miguel
Ortiga, Domingo
Barela, Diego
Santiago, Manuel
Zenón, Joaquín
Corcuera, Simón Andrés
Uribe, Joseph
Villaverde, Joseph
García, Antonio
Gómez, Pedro
Moris, Santiago
Pérez, Juan Antonio
Martínez, Francisco
Zubiaur, Joseph Bruno
Fernández, Gabriel
Cancela, Pedro
Gómez, Manuel
Guréndez, Santos

6.- “Los oficiales y artesanos que se mantienen de sus oficios y no de bienes fructíferos son ocho que son como se siguen:”
Iñiguez, Domingo – zapatero-
Garrido, Mathías – pintor-
Ruiz de Olano, Don Cosme – médico-                 Final
Sáenz de la Maza, Francisco – cirujano-
Ochoa, Pedro – sacristán-
Santos, Joseph – mesonero-
Besga, Ramiro de – carpintero-
Echabarre, Blas de – proveedor y picante –

Si comparamos este listado con el de 1683, podremos ver familias que continúan con el apellido, otras que ya dejan de aparecer y otras nuevas en la población.
Apellidos que continúan serían entre otros: Armentia, Arrúbal, Ibáñez, Inés, Medrano, Navarrete, Negruela o Negueruela, Ramírez de Isla, Ramírez, Ruiz de Ubago, Sáenz de Olano, Sáenz de Santamaría, Sáenz de Navarrete, Sáenz, San Juan Bonilla, Valdelana, Valle, Villarreal, Zárate,….
Apellidos que desaparecen entre otros: Arenzana. Arroyo, Artacho, Cirueña, Córdoba, Corella, Domínguez, Escalante, Estebas, Gabiria, García de Cripán, García Santiago, Hervías, Hueto, Laguna, Leongran, Martínez de Ajamil, Martínez de Daroca, Martínez de Latorre, Miguel, Montoria, Nestares, Ordóñez, Pérez Zuazo, Platas, Quincoces, Rodillana, San Román, Sedeño Paternina, Segurola, Villanbiste, Viñaspre, Zaldierna, Zaldívar,…
Apellidos que aparecen, entre otros: Amestoy, Aréjola, Bañares, Campos, Fuertes, García de Olano, Gil Bezares, López de Bérriz, Martínez de Villarreal, Meiro, Moreno, Pérez de Tejada, Pombo, Ramírez de la Peciña, Requemán, Ruiz de Escudero, Sotila, Vitoriano,….
(Documentación extraída del Archivo Histórico de Protocolos de Alava.- 1768 Fernández Munilla.- Prot. 7631)

1683 Censo de Población de Elciego

1683 urtean, nortzuk ziren gure herriko biztanleak eta haien izenabizenak jakitea gauza bitxia da.

Verástegui

En 1683, exactamente un siglo desde la constitución de Elciego como villa, el Diputado General de Alava, Don Joseph Lorenzo de Berastegui y Hurtado de Mendoza,  dictó una orden para la reformación de las fogueras. Sería lo que hoy llamaríamos un censo de población, con la particularidad de que es el varón el que figura en la foguera o unidad familiar. Si hay viudo, viuda o mozo, la foguera se contabilizaba como media.

Según este registro nuestra zona estaba compuesta por estas poblaciones y las correspondientes fogueras.

Baños 41
Cripán 30
El lugar de Berberana 4
El Villar 76
Elciego 129
La Puebla 82
Laguardia 209 y medio
Lanciego 67
Leza 36 y medio
Moreda 34
Navaridas 32
Oyón 69
Páganos 29 y medio
Samaniego 50
Villasquerna 70 y medio
Viñaspre 23 y medio
Yécora 49
TOTAL 1.032

 El registro nominal de la Villa de Elciego se hizo el 23 de enero de 1683, ante el escribano Andrés Ramírez, el alcalde Martín Pérez Zuazo y los regidores: Fernando Ibáñez, Juan Martínez de la Torre, Francisco de Córdoba, Juan Pérez Zuazo y Juan de San Juan Bonilla

Foto1

foto2

Transcribimos a continuación los nombres que figuran en el registro. Hemos alterado el orden, siguiendo uno alfabético que nos proporcionar mejor búsqueda y comparación de los apellidos de las familias de ese año.

Arenzana, Andrés
Arenzana, Bartolomé, viudo – medio-
Arenzana, Francisco de, viudo – medio-
Arenzana, Gracia, viuda de Esteban Sáenz –medio-
Arenzana, Juan de
Arenzana, María, viuda de Juan de Viñaspre –medio-
Armentia, Roque
Arroyo, Cristóbal de
Arrúbal, Antonio
Arrúbal, Joseph
Arrúbal, Pedro
Artacho, Joseph
Artacho, Pedro, viudo –medio-
Cirueña, Don Pedro
Cirueña, Cristóbal
Cirueña, Domingo, viudo –medio-
Córdoba, Francisco de
Corella, Don Joseph de
Domínguez, Bartolomé
Domínguez, Francisco
Domínguez, Juan, mozo -medio-
Domínguez, Martín, mozo
Escalante, Domingo
Estebas, Domingo
Gabiria, Ana de, viuda de Juan de Medrano – medio-
García Cripán, Pedro
García Santiago, Pedro
García, María, viuda de domingo Hernando – medio-
García, María, viuda de Juan Pérez – medio-
García, Miguel
Gómez, Don Joseph
Gómez, Doña Ana, viuda de Don Diego Ramírez –medio-
Gómez, Doña María, viuda de Andrés Sáenz – medio-
González Navarro, Juan
González Samaniego, Pedro
González, Josepha, viuda de Roque González – medio-
González, María, viuda de Bartolomé de Arenzana- medio-
González, Thomás
Gutiérrez, Roque
Haila, Catalina de, viuda de Juan Ximénez  –medio-
Hervías, Juan de , viudo – medio-
Hervías, Pedro
Hervías, Thomás de
Hueto, Ignacio de
Ibáñez López, Francisco
Ibáñez López, Juan
Ibáñez Marín, Pedro
Ibáñez, Andrés, mayor
Ibáñez, Andrés, menor
Ibáñez, Bartolomé
Ibáñez, Don Francisco, mozo – medio-
Ibáñez, Doña Isabel, viuda de Don Diego Ramírez – medio-
Ibáñez, Fernando
Inés, Juan de
Laguna, Antonio
Laguna, Juan de, mayor
Laguna, Juan de, menor
Leongran, Andrés de, viudo – medio-
Leongran, Bartolomé de
Leongran, Juan de
Longran, Madalena, viuda de Juan de Armentia – medio –
López Samaniego, María, viuda de Marcos San Juan – medio-
López, Agustín
Martínez de Ajamil, Baltasar
Martínez de Daroca, Juan
Martínez de Daroca, Mateo
Martínez de la Torre, Juan
Martínez de Latorre, Francisco
Martínez Samaniego, Andrés, viudo – medio-
Martínez Samaniego, Pedro
Martínez, Roque
Medrano, Fernando
Medrano, Joseph
Miguel, Antonio
Montoria, Mateo
Navarrete, Andrés
Navarrete, Don Francisco, mayor, viudo – medio-
Navarrete, Don Francisco, menor, viudo –  medio –
Navarrete, Don Gaspar, mozo medio
Navarrete, Doña Francisca, viuda de Juan Gómez  –medio –
Navarrete, Juan de
Navarro, Catalina, viuda de Juan de Baños  –medio –
Navarro, Domingo
Navarro, Juan
Navarro, María, viuda de Manuel de Arenzana –medio –
Navarro, Thomás
Navarro, Vicente, mozo  –medio –
Negueruela, Gregorio
Nestares, Ana, viuda de Francisco Navarrete  –medio –
Nestares, Pedro
Ocho, Don Diego, mozo
Ordóñez, Antonio
Ordóñez, Catalina, viuda de Juan de Olano –medio –
Ortiz, Josepha, viuda de Pedro Vicente  –medio –
Ortiz, Pedro
Pascual, Mateo
Pedroso, Diego
Pérez Corral, Francisco
Pérez Manso, Pedro
Pérez Zuazo, Martín
Pérez, María, viuda de Juan de San Román – medio –
Platas, Juan de, mayor
Platas, María de, viuda de Juan de Laguna – medio-
Quincoces, Cristóbal, viudo – medio –
Quincoces, Francisco
Ramírez de Isla, Francisco
Ramírez, Andrés
Ramírez, Don Juan Francisco, mozo
Ramírez, Francisca, viuda de Juan de San Juan – medio –
Ramírez, Madalena, viuda de Pedro Nicolás – medio-
Rodillana, Tomás de
Rodríguez, Juan, viudo medio
Ruiz de Ubago, Don Juan Antonio
Ruiz de Ubago, Don Vicente
Ruiz de Vergara, Juan, mozo – medio –
Ruiz, Doña María, viuda de Don Francisco Navarrete –medio –
Sáenz de Olano, Francisca; viuda de Vicente Ruiz – medio –
Sáenz de Olano, Gabriel
Sáenz Navaridas, Andrés
Sáenz Navaridas, Pedro
Sáenz Navarrete, Joseph
Sáenz Pipaón, Domingo
Sáenz Pipaón, Francisco
Sáenz, Alonso
Sáenz, Isabel, viuda de Manzanares – medio –
Sáenz, Teresa, viuda de Francisco Vicente – medio –  Foto población
San Juan , Francisco, mayor, viudo – medio –
San Juan Bonilla, Juan
San Juan, Francisco, menor
San Juan, Juan de, mayor
San Juan, Madalena, viuda de Pedro Cirueña
San Román, Pedro, viudo – medio –
Santa María, Martín
Sedeño Paternina, Don Francisco
Sedeño, Doña María, viuda de Don Martín Pérez  –medio –
Segurola, Baptista
Valdelana, Domingo, mayor
Valdelana, Domingo, menor
Valdelana, Juan de
Valle, Juan del
Valle, Martín del, menor
Valle, Martín del, mayor, viudo  –medio –
Vergara Umatigui, Juan
Villanviste, Francisco
Villanviste, Juan, viudo  –medio –
Villarreal, Joseph
Villarreal, Pedro
Viñaspre, Don Francisco
Viñaspre, Don Pedro, viudo  – medio –
Viñaspre, Juan de
Viñaspre, Pedro, viudo  – medio –
Zaldierna, Manuel
Zaldívar, Antonio
Zárate, Fernando

 (Archivo Histórico Provincial de Alava.- DH 1233-11)

Los Serenos en Elciego

XIX. mendearen bukaeran, Udalak modernizazioa eta erakundeko pertsonen gizarte-bizitzaren interesa izan zuen.

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En la segunda mitad del siglo XIX las ciudades y municipios importantes van organizando y a la vez regulando la vida social y local. Es la época donde surgen muchas ordenanzas municipales y con ello el inicio de las policías locales. Así en Vitoria, capital del territorio y ciudad a imitar en muchos aspectos, en 1830 nacen los serenos; un cuerpo “semipolicial” para garantizar la seguridad nocturna de la población. Su presencia en las calles desde la caída del sol hasta el amanecer, evitaba robos, auxiliaba a los ciudadanos e incluso socorría en casos de necesidad como podría ser un incendio, o la intervención del médico o del cura. No utilizaban armas, pero sí se les proporcionaba un palo o “chuzo”, un silbato y una ropa apropiada para las inclemencias nocturnas; aparte de un farol con el que se alumbraban en la oscuridad. Los llamados “zapatos de abrigo” era otra prenda imprescindible para equipar a los serenos.image-0005
Las experiencias de la capital fueron pasando poco a poco al resto de municipios. Y en este aspecto, Elciego siempre ha sido un referente de modernidad en la Provincia.
El primer planteamiento de la figura del sereno se realiza en marzo de 1878, a través de una propuesta de Don Eliodoro Ramírez Sáenz de Olano para “la seguridad individual y conservación de interés de los materiales”. El Alcalde Don Galo García nombra una comisión para su estudio y puesta en funcionamiento. Y así, al mes siguiente, a través de un bando, se sacan a concurso dos plazas de sereno; siendo elegidos Ángel Ibáñez y Camilo García para ese año.

La figura de los serenos se ve reflejada en las Ordenanza Municipales de 1880, impresas al año siguiente para su difusión por la Diputación de Alava. En el Título Prelimiar se habla de cuatro guardas serenos que “se regirán por un reglamento especial para el cumplimiento de sus cargos”.
En 1885 se elabora un reglamento de serenos en el que se contemplan las funciones a través de 13 artículos. Los cinco primeros hacen referencia a aspectos generales: organización, nombramiento, sueldo….
Artículo 1º.-Para el servicio de vigilancia nocturna habrá un número necesario de serenos distribuidos por varios y un Jefe en todo el distrito.
Artículo 2º.-Los vecinos del distrito estarán organizados por brigadas y desempeñarán sus funciones bajo las órdenes e inspección inmediata de su respectivo jefe del distrito.
Artículo 3º.-El Jefe del distrito acudirá todos los días a recibir las órdenes e instrucciones convenientes del Señor Alcalde y nombrados por el Ayuntamiento digo o de la persona que éste delegue a la hora que designe.
Artículo 4º.-Los serenos serán propuestos por el Alcalde y nombrados por el Ayuntamiento.
Artículo 5º.- La dotación de los serenos será de una peseta veinte y cinco céntimos diarios.

El Artículo sexto hace referencia a las funciones del Jefe de serenos:

Artículo 6º.-Las obligaciones del Jefe de Serenos son las siguientes:
Presentarse diariamente al alcalde a la hora que éste designe para recibir las órdenes que ejecutaran y harán ejecutar puntualmente a su subordinados, vigilar toda la noche el exacto y puntual cumplimiento de sus deberes por parte de los serenos. Dar inmediatamente al alcalde o persona delegada de cualquiera novedad que ocurriese. Impedir la reunión sospechosa y disolverla caso contrario con el auxilio de los serenos.
Hacer cerrar las puertas de los establecimientos públicos a la hora prescrita por las ordenanzas municipales, reunir en la casa consistorial todas las noches a los serenos para pasarles revista personal de armas y efectos, comunicarles las órdenes que tuviese y disponer que cada uno ocupe desde luego el puesto que respectivamente tuviese señalado.
Distribuir los serenos en las calles o puntos en que los creyese más a propósito, reprenderles por causas leves y suspenderles en caso de negligencia o exceso culpable, dando cuenta inmediatamente al alcalde.
Proteger las personas e intereses de los habitantes, tanto en las calles como en sus casas, acudir inmediatamente a donde se reclamase un auxilio, y secundar las órdenes de las autoridades constituidas en casos urgentes, sin descuidar el objeto principal de su instituto.
Prender a los ladrones y malhechores infraganti y a toda persona que perturbe el orden y la tranquilidad y proponiéndole a disposición del Alcalde quien dará parte inmediatamente de la detención.”

El Artículo séptimo hace referencia a las funciones concretas de los propios serenos:

Artículo 7º.-Las obligaciones de los serenos serán las siguientes:
Presentarse todas las noches para recibir sus órdenes antes de empezar el servicio y ejecutarlas puntualmente.
Rondar en invierno desde las ocho de la noche y en verano desde las nueve hasta el amanecer, por toda la extensión o perímetro que les esté señalado, anunciando la hora en invierno desde las nueve y en verano desde las diez en adelante.
Proteger las personas y los intereses de los habitantes de la población acudir con presteza a donde se les reclame su auxilio llamando en caso necesario a sus compañeros por medio del pito, y prender infraganti a los ladrones malhechores y perturbadores del sosiego público.
Impedir toda reunión sospechosa disolviéndola en caso necesario.
Hacer cerrar las puertas de los establecimientos públicos después de la hora prefijada en las ordenanzas municipales.
Prestar auxilio a los vecinos que lo reclamasen en caso de necesidad como para llamar facultativos buscar medicamentos y otros semejantes.
Recoger los niños pobres y mujeres perdidas que encuentren en las calles llevándolas a los puntos que les tengan designado el jefe del distrito.
Auxiliar a todas las autoridades de la población en el servicio que les pidieren, sin desatender el objeto principal de su instituto.
Impedir en las horas de quietud para los vecinos gritos voces descompasadas y cuanto pueda impedir el reposo de la población.
Dar cuenta al jefe del distrito de cualquiera cosa notable que observasen.
Vigilar el alumbrado público y dar cuenta de cualquier falta o novedad que notasen.
En los casos de incendio siendo de noche dar aviso al campanero de la Parroquia para que haga la debida señal y al oficial de voz y caja para que inmediatamente salga con la caja anunciando el sito del siniestro y finalmente avisar a la autoridad y sus dependientes.”

Es interesante remarcar aspectos curiosos como lo de “recoger niños pobres y mujeres perdidas”, como si de una ciudad se tratara. La comunicación a través del “pito” o silbato para cualquier emergencia. El poder desarrollar la alarma ante un incendio a través del campanero y del oficial de voz. En definitiva, toda una organización para garantizar “el reposo de la población”.

Los últimos artículos son más genéricos, siendo curioso el fondo de las multas, donde se contempla también una gratificación a los serenos que cumplieran con fidelidad el servicio. La gorra es uno de los distintivos de su función; con las iniciales S.M. (Servicio Municipal) y en ocasiones se permite la utilización de armamento con permiso de las autoridades provinciales.

Artículo 8º.-Todo insulto, acometida o desobedecimiento hecho a los serenos o a su jefe se consideran como directo a la autoridad y será castigado con arreglo a ello.
Artículo 9º.-Las faltas de los serenos serán castigadas con la suspensión de sueldo por uno o más días, las graves con la destitución sin perjuicio de entregarlos al tribunal competente si las faltas así lo exigiesen.
Artículo 10º.-Las cantidades procedentes de la suspensión de sueldo por uno o más días formará un fondo común a disposición del Alcalde con el cual premiará este a los serenos que se hayan distinguido en el cumplimiento de sus deberes.
Artículo 11º.-Los serenos usarán de distintivo una gorra con las iniciales S.M. y armamento el siguiente: carabina y bayoneta autorizados por el S. Gobernador Civil de la provincia.
Artículo 12º.-En caso de que el encargado del alumbrado público cediere el cargo enfermedad o falleciere sea de cuenta de los serenos el alumbrado sin retribución alguna.
Artículo 13º.-Los días festivos estarán los serenos a las órdenes del Sr. Alcalde lo mismo que en las patrullas de Semana Santa o alguna otra función religiosa”
Elciego 4 de noviembre 1885.

Los serenos eran contratados anualmente, respetando el derecho a ser renovados si así lo manifestaban y el comportamiento había sido correcto. Como anécdota traemos aquí la ocurrida en 1896, en la que el sereno se quedó dormido y le sustrajeron la carabina. Se le suspendió de empleo y sueldo; aplicándole una sanción de abonar cada mes la cantidad de cinco pesetas hasta completar el pago de la carabina.

Sin ser función propia de los serenos el alumbrado público, la vigilancia de éste estaba presente en sus rondas. En Elciego en la década de los 1890 estaba instalado ya el alumbrado nocturno
Serenos de finales del XIX fueron: Romualdo Entrena, Gregorio Uribe, Pantaleón Núñez, Zacarías Trespaderne, José Bázquez Iglesias, Pedro Jiménez, Dámaso Aréjola San Martín, ….

La vigilancia de la zona de las bodegas de Barrihuelo era un punto importante por lo alejado del núcleo de población y también por la propia bodega del Marqués de Riscal. Ésta solicita en 1897 los servicios de Valentín Calcedo Ruiz, un guardia civil retirado que al tener permiso de armamento se le nombra “guarda particular jurado nocturno”, con autorización del Ayuntamiento. Así comienza el llamado popularmente “Sereno del Riscal” hasta el último tercio del siglo XX, siendo Eusebio Ibáñez Pardo uno de sus últimos protagonistas.
1912 reglamento
En 1912 se adapta el antiguo reglamento a las nuevas realidades. Desaparece el cargo de Jefe de los Serenos, que creemos que en la práctica nunca existió. Se fija las diez de la noche como hora de comienzo de las rondas para todo el año, hasta la salida del sol. Se les añade otras obligaciones como las de “trabajar para la villa en aquellas labores que se les encomienden, tales como reparar las calles, aceras, arreglo de caminos, conservación y arreglo del arbolado y demás que se les encomiende,..”. Otra de las aportaciones es la de la prohibición expresa de que hagan el servicio juntos, “ por tanto permanecer cada cual en su respectiva demarcación anunciando las horas, medias y cuartos y el estado del tiempo.”. Como armamento se sigue utilizando la bayoneta-machete y la tercerola ( nombre popular de la famosa carabina Mauser).También se fija el sueldo en 1 peseta y 5 céntimos diarios.
Uno de los últimos serenos fue Rufo Barruso Fernández, a quien en algún escrito en vez de sereno se le denomina “celador nocturno”.

Un recuerdo de nuestros mayores recordando las voces de “Serenooo”….”vaaa”

El Paseo del Peine.- 1870

Gaur egungo deitutako “Paseo del Peine”, ez dakigu nondik dator izen hori; bainan nola eta noiz sortu zen ibilbide hori, hemen duzue.

1933 Fotografía aérea de Elciego

 

En muchas ocasiones surge la pregunta de por qué se le llama popularmente “Paseo del Peine” al trazado que oficialmente es en la actualidad “Avenida de los Herederos del Marqués de Riscal”.

En la primera mitad de siglo XX en esa denominada “Pieza de la Villa” se expandió el crecimiento urbanístico de Elciego: Escuelas (1933), Cuartel de la Guardia Civil (1939) y Casas del Plan de 1945 incluído Frontón y Piscina.

Era una gran finca cultivada de cereal, propiedad del Ayuntamiento, en la que los vecinos tenían que realizar veredas para su sembradura, siega, acarreo y otras faenas. Esta denominada Pieza de la Villa, hasta principios del siglo pasado, estaba concebida a todos los efectos como extramuros del pueblo. Hasta finales del siglo XIX era un terreno único, solamente transitable por los caminos del perímetro; por lo que tras la siega, muchos eran los vecinos que la cruzaban de muchas maneras dependiendo de la necesidad de atravesarla.

Viendo esta realidad e intentando favorecer los trabajos de los agricultores con sus caballerías y cargas, se decide en la sesión del Ayuntamiento del 14 de Julio de 1870, la construcción de un camino de carro que cruce esa gran pieza. Ahí se inició el trazado de lo que actualmente llamamos popularmente “Paseo del Peine”, que tras la construcción de las escuelas se denominó “Avenida Luis Dorao” y al inicio de la postguerra se le puso el actual título de “Avenida de los Herederos del Marqués de Riscal”. Pero seguimos sin explicación del nombre popular de “Paseo del Peine”. Podríamos imaginarnos que era un lugar transitado para realizar paseos y cortejos con “ropa de vestir” (apelativo utilizado popularmente, al igual que “ir arreglao”, para diferenciarlo de la vestimenta de trabajo o de día de labor); por lo que como consecuencia, era paseo para acudir con el cabello peinado.
Acuerdo del Ayuntamiento sobre construcción de un camino que cruce la pieza de esta villa, que se halla situada inmediata a las casas de la villa, Cruzan para servidumbre del acarreo de mieses y frutos de uva, la mayor parte de sus vecinos, habiendo diferentes sendas y atendiendo a los muchos beneficios que resultan a la agricultura con el disfrute de caballerías y personas por dicha pieza, en atención a que se hacen más viajes y por mayor camino, se debía proceder a la construcción de un camino, bueno de los llamados de carro para que se disfrute con la mayor facilidad las muchas cargas de trigo, cebada y otros cereales, así como también los terrenos de viñedo que dan a dicha finca. Acuerdan que tan pronto como tenga fondos el Ayuntamiento en el archivo de los municipales proceda a la construcción de un Camino Real que cruce dicha pieza de villa y que principiando en la parte del camino de Baños de Ebro, desenlace en el de Navaridas y que de este modo sea recto reuniendo el mejor servicio y de poca cantidad su importe.”

(Libro de Actas del Ayuntamiento 1870, página 111)

Detalle

En la foto aérea de 1933, se ve perfectamente el trazado del camino de carro que posteriormente se mantuvo en la expansión urbanística.

Las Ordenanzas Municipales de Elciego de 1829

XIX. mendean Udal Ordenantzak ugariak ziren herrietan. Gaur gure blogera aipatzen ditugunak zaharrenetariko bat izaten ohi dira.

Ordenanzas
A lo largo del siglo XIX se publicaron diversas Ordenanzas Municipales a fin de organizar la vida social del municipio. Ésta que aportamos hoy, es una de las más antiguas que conocemos bajo el mandato del Alcalde Santiago Amestoy García. Nacido en Elciego el 1 de agosto de 1762, tuvo una participación activa en la vida municipal en el primer cuarto del siglo XIX. Fue Alcalde en los años 1802, 1817, 1825 y 1829. Se casó en nuestra parroquia con Juana Aguirre Bengoa el 26 de abril de 1797. Falleció el 8 de noviembre de 1831. Por tanto, cuando realizó estas Ordenanzas Municipales era una persona madura, con experiencia en las tareas municipales y estando al final de su trayectoria. Uno de sus hijos, D. Fernando Amestoy Aguirre, se formó en el Real Seminario de Bergara y fue desde joven hasta 1879 párroco de la Iglesia de Elciego; dejando un buen quehacer en torno a la organización, formación y difusión intelectual entre la población.
En las Ordenanzas Municipales quedan reflejados los temas más relevantes de cada momento en torno a la convivencia. Hoy en día, dar un repaso a esta norma interna municipal, nos lleva a pensar cuáles eran los temas más generalizados de la población y los problemas más habituales en la convivencia diaria. Habla de temas como la prohibición de la blasfemia, la no utilización de armas, control de las incursiones nocturnas, regula los juegos deportivos en lugares públicos, limpieza de calles, prohibición de animales sueltos y rebaños, respeto a propiedades ajenas, obligación de los padres de llevar los hijos a la Escuela, …
Sinceramente unas bonitas, curiosas y pedagógicas Ordenanzas Municipales.

       “Don Santiago de Amestoy, Alcalde y Juez ordinario de esta villa de Elciego y su jurisdicción por S.M. que Dios guarde, y estado noble, para el buen gobierno de ella, su tranquilidad y servicio de ambas Majestades, manda observar y guardar los capítulos siguientes:
    1.- Que ninguna persona blasfeme ni jure el Santo Nombre de Dios , de su Santísima Madre, ni de los demás Santos, ni cometa escándalos ni pecados públicos pena de ser castigado con todo rigor y según Leyes Reales
   2.- Que ninguna persona de cualquier estado y condición que sea no use ni lleve armas de día ni de noche; y los que las tengan prohibidas las entreguen a su Mvd pena de cuatro ducados y de proceder asegún citadas leyes.
   3.- Que ninguna persona ande por la noche en cuadrillas, patrullas, ni rondas, con instrumentos músicos ni sin ellos, armas defensivas ni ofensivas, haciendo esquinas y causando alborotos y motines, bullicios y otros semejantes, pena de sufrir las que se hayan las leyes. Que los padres de familia son responsables desde este día de los delitos de sus hijos, no teniéndolos recogidos a la hora competente, y a las multas y costas que se le causaren por su contravención y excesos.
   4.-Que ninguna persona sin motivo justo y legítimo no ande de noche por las calles ni fuera del pueblo desde las diez adelante en los meses de mayo, junio, julio, agosto y setiembre, y en el presente y demás restantes desde las nueve arriba pena de cuatro ducados.
   5.- Que ninguna persona concurra de asiento al Mesón, Carnicería, Hornos y demás casas de abastos, pena de veinte reales, y que el tabernero no venda vino interin los divinos oficios si no es a los forasteros pasajeros bajo la referida multa.
   6.- Que en ningún tiempo del año se pueda jugar a juegos prohibidos bajo las multas y penas que imponen las leyes, y tampoco mano a mano al juego de Ble pena de dos ducados y solo se permite jugar de compañeros
   7.-Que ninguna persona juegue a la pelota ni otro juego alguno en el Losado de la Iglesia en ningún tiempo ni en el de la Ermita de Nuestra Señora de la Plaza interin los divinos oficios, ni bailen, toquen panderos ni otros instrumentos bajo la multa de veinte reales que los pagarán los padres de familia.
   8.-Que las personas que tuvieren noticias de gente vaga y ociosa, mal entretenida y de sus ocultadores den cuentas a su mvd para proceder contra ellos a lo que haya lugar en derecho pena de cuatro ducados a la que no lo haga sabiéndolo.
   9.-Que ninguna persona admita en su casa con ningún pretesto a los criados y criadas de servicio, ni compre cosa alguna de ellos bajo la pena de veinte reales.
   10.-Que ninguna persona deje sueltas las caballerías, mayores ni menores, en el campo, ni permitan entren en viñas ni sembrados bajo la pena de ocho reales, además de pagar los daños que causaren a tasación de peritos que se nombraren por las partes y pena de un real la caballería que se hallare en las calles ni plazas, suelta ni atada.
   11.-Que todos los vecinos limpien las posesiones de la calle que corresponde a las fronteras de sus casas pena de cuatro reales.
   12.-Que ninguna persona pueda lavar ni echar inmundicias en la fuente y su pilón, ni en el bebedero destinado para las caballerías pena de ocho reales.
   13.- Que ninguna persona juegue ni asista a juegos algunos interin los divinos oficios pena de ocho reales
   14.-Que ninguna persona traiga sarmientos ni cepas de viñas ajenas, en carga, haces, ni alforjas pena de veinte reales y a los que trajeren cepas en cargas, o sarmientos, llevársela a sus dueños y a los que trajeren cepas en haces o alforjas la de ocho reales y en caso de arrancarse cepas pagará por cada una treinta reales y se procederá a lo demás que haya lugar en derecho.
   15.- Que ninguna persona pueda entrar, rotar, ni roturar en las tierras comunes o concejales, ni en otras que no tengan título de pertenencia pena de diez ducados aplicados según derecho, además de dejar para pasto tieso y beneficio común todo lo que hubieren entrando y roturado.
   16.- Que ninguna persona baje a las cuevas, ni estén en ellas de asiento al tiempo de embasar los vinos ni cuando se den a probar pena de ocho reales.
   17.- Que los padres que tengan hijos de edad de cinco años los envíen a la Escuela hasta que se instruyan en los primeros rudimentos y doctrina cristiana pena de ocho reales y además pagarán el salario al Maestro.
   18.- Que ninguna persona cante cantares injuriosos, deshonestos y provocativos, ni tenga bailes en las casas de sospecha en tiempo alguno pena de veinte reales. Y bajo la misma pena que los padres de familia tengan recogidas a sus hijas sin permitirles anden por las calles en patrullas causando escándalos y ruidos ni tampoco que salgan de casa en anocheciendo sin motivo justo. Y a las mozas se les permite bailar en las calles, con tal que sea honestamente , y que no se mezclen con los hombres.
   19.-Que ninguna persona corte ni traiga leña del Monte de Andamuro, Desilla, Cuesta de San Vicente, los Barrancos, ni otros prohibidos, pena de veinte reales.
   20.- Que todas las personas que tengan abasto público cierren las puertas de sus casas en el invierno a las nueve y en el verano a las diez de la noche pena de veinte reales.
   21.-Que ningún rebaño lanío ni cabrío pueda entrar en las viñas ni olivares de esta jurisdicción bajo la pena de tres mil maravedíes por la primera y por la segunda doblado, además de pagar el daño que causen a tasación de peritos que se nombrarán por las partes y sólo podrán entrar los ganados laníos en las viñas de sus dueños y en otras que les franqueen y permitan los vecinos precedida noticia y licencia de su mvd., en cumplimiento d elo que está mandado por los Señores del Consejo de Castilla
   22.- Que los rebaños laníos no puedan haber más que tres cabras y un gion (¿) pena de veinte reales
   23.- Que los rebaños laníos y cabríos los cierren en los corrales al tiempo de anochecer, dentro del pueblo o fuera de él y que en tiempo de frutos pendiente los cierren en los corrales que hay en esta villa pena de veinte reales y por la segunda doble.
   24.- Que ninguna persona entre en las Huertas ni eche grijos en los caminos pena de ocho reales y quitarlos a su cuenta.
   25.- Que ninguna persona pueda barrer en las eras de esta villa, ni arrimado a los corrales de ganados laníos, sin licencia expresa de sus dueños bajo la pena de ocho reales.
   26.- Que ninguna persona ni de día ni de noche pueda verter aguas ni otra cosa por las ventanas ni balcones de su casa, y que tengan recogidas en sus posesiones las gallinas y cerdos pena de cuatro ducados.
   27.- Que ninguna persona tenga estercoleros dentro del pueblo, ni próximo a él ni arrimados a caminos principales, ni heredad ajena, pena de cuatro ducados y perder el estiércol.
   28.- Que ninguna persona fume dentro de El Losado de la Iglesia pena de ocho reales
   29.- Que toda persona entre en la Iglesia con la mayor decencia y compostura, sin permitirse hacerlo en mangas de camisa, la chaqueta sobre los hombros, ni con manta, pena de ocho reales e incurre en la misma multa el que lleve pañuelo en la cabeza y perdido el pañuelo, chaqueta o manta.
   Así por este su auto que se manda publicar lo proveo y firmo dicho señor Juez en esta villa de Elciego a veinte y cinco de Enero de mil ochocientos veinte y nueve de que yo el Escribano doy fe.
   Don Santiago Amestoy”

firma(Documentación Archivo Provincial de la Diputación Foral de Alava.- DH-1203-4)

1743 Balcón de hierro del Ayuntamiento de Elciego

Pedro Ibañezek, Logroñoko errementari, udaletxearen burnizko balkoia 1743 urtean egin zuen. Gaur Udalak eta errementariak egin zituen kontratoa aipatzen dugu.

TIO PACO EN LA PLAZA- BLOG

Una nueva foto aportada por la familia Bañares nos sirve hoy de ilustración gráfica para este artículo. Aparece Paco Bañares (nacido en Elciego el 29-11-1872), abogado, con atuendo propio de un día de fiesta. Está claro que el documento gráfico es de un día celebración manifestado en el atuendo de las personas y en la balconada engalanada del Ayuntamiento.

Hoy traemos el contrato que se hizo con el herrero de Logroño Pedro Ibáñez para la realización de la balconada en hierro. Posiblemente la anterior fuera realizada en madera con motivo de la reforma total del edificio en 1663 y ochenta años más tarde se opta por sustituirla por una más sólida de hierro. Pedro Ibáñez era un herrero conocido en la zona, pues también realizó en 1762 una balaustra de hierro para el coro de la parroquia de Lapuebla de Labarca.

El contrato está firmado el 14 de septiembre de 1743 y se obliga el ayuntamiento en abonar al maestro herrero 1.300 reales vellón. La colocación debe estar realizada para el día de todos los Santos ( 1 de noviembre) de ese mismo años.

Así reza el contrato oficial:Encabezamiento

“Obligación hecha por la Justicia y Regimiento de esta villa y Pedro Ibáñez vecino de la ciudad de Logroño, sobre la fábrica de un balcón que éste hará a esta dicha villa y Joseph de Ocio como fiador que del susodicho por 750 rs que se le han encargado de presente.
Elciego y Septiembre 14 de 1743
En la Villa del Ciego a catorce días del mes de septiembre de mil setecientos y cuarenta y tres años parecieron ante mí el infraescrito escribano y testigos que abajo se dirán de la una parte la Justicia y Regimiento de esta dicha villa especial y nombradamente, su mvd el señor Don Juan Joseph Ramírez de la Peciña Alcalde y Juez Ordinario en ella, Don Joseph Gadea y Arce y Don Francisco García de Cripán regidores y Francisco Ramírez de Isla Procurador Síndico General y de la otra Pedro Ibáñez como principal y Joseph de Ocio como su fiador para lo que aquí irá expresado vecinos de la ciudad de Logroño y estantes al presente en esta dicha villa y dijeron que el dicho Pedro Ibáñez tenía ajustado con dicha Justicia y Regimiento el hacer un balcón de hierro en la casa consistorial de esta dicha villa con las circunstancias siguientes:
Primeramente que dicho balcón ha de ser el balaustre de original. Las pilastras de las esquinas de dos originales ojadas con sus plantas de media onza de grueso y sus travesaños y las soleras de hierro cellar y su cenefa y la salida que dieren ha de ser de tres baluastrones (¿) y la pilasina (pilasitra)cuatro con tres escriños fuertes y su media caña encima (¿) con la obligación de quepor esta dicha villa se ha de dar así por dicho balcón desde cuanta a la dicha ciudad de Logroño el cual ha de estar obligado dicho Pedro Ibáñez el darlo concluido y puesto en dicha casa consistorial para el día de todos santos del mes de Noviembre de este presente año así más término ni plazo y por precio y valor de mil y trescientos reales vellón que se han ajustado y convenido de los cuales por dicha Justicia y Regimiento de dicha villa se han dado ahora de presente para haya de empezar a fabricar dicho balcón al referido Pedro Ibáñez setecientos y cincuenta reales vellón y la restante cantidad se obliga en nombre de la referida villa dicha Justicia y Regimiento a dárselos y pagárselos para dicho día de todos los santos sin más termino ni plazo alguna de los cuales dichos setecientos y cincuenta reales salió por fiador mancomunado el dicho Joseph Ocio para que en caso de que dicho Pedro no cumpla según va expresado y se le mande vuelva la cantidad que lleva recibida en caso que no lo haga, lo hará dicho fiador, también se me pidió a mí el dicho escribano por dicha Justicia y Regimiento para por fie la entrega dichos setecientos y cincuenta reales que yo el escribano la doy de que a mi presencia y de los testigos que en esta escritura se expresarán e los dichos Pedro IbañezFirma PEdro Ibáñez recibió de dicha Justicia y Regimiento los dichos setecientos y cincuenta reales en moneda de dineros usual y corriente en estos reinos y satisfizo el susodicho de su número calidad y especie los paso a su lado y poder realmente y con efecto y a mayor abundamiento dio y otorgó carta de pago en bastante forma de la referida a favor de dicha Justicia y regimiento en nombre de dicha Villa y con lo dicho unas y otras partes se obligaron con sus personas y bienes muebles y raíces presentes y futuros y la nominada justicia y regimiento con los bienes de dicha villa a guardar cumplir y ejecutar todo lo referido en esta dicha escritura y cualquiera de las partes que a ello faltaren quieren ser compelidas y apremiadas por todo rigor a Derecho y cominados e todas las costas daños intereses y menos que de lo contrario se siguiere y causaren para cuya firmeza y cumplimiento dieron todo su poder cumplido a las justicias y jueces de su majestad competentes renunciándolo por sentencia definitiva pasada en autoridad de cosa juzgada renunciaron todas las leyes fueros y de su favor con la que prohíbe la general renunciación y derechos de ella en toda forma. En testimonio de verdad lo cual otorgaron así en esta dicha villa del Ciego a los dichos día mes y año arriba dicho ante mí el presente escribano siendo testigos Don Joseph Cataran y Don Joseph López de Berriz, presbíteros beneficiados de la Iglesia Parroquial de esta dicha villa y Juan de Sotila vecino de ella y los otorgantes a quienes yo el escribano doy fe conozco lo firmaron cada uno por lo que le tocara y pertenecía
Juan Joseph Ramírez de la Peciña
Pedro Ibáñez
Joseph de Ocio
Ante mí Pedro de Urbina”Fotos(Archivo Histórico Provincial de Alava.- 1743.-Pedro de Urbina, Protocolo 7285)

Fachada del Ayuntamiento principios siglo XX

Ez da kalitate handiko argazkia; bainan baditu xehetasun interesgarri batzuk.PLAZA ELCIEGO ANTIGUA - retocada- BLOGOtra fotografía aportada por la familia Bañares a nuestro blog. Nuevamente queremos trasladarles el agradecimeinto por la cesión documentación. Tiene defectos de imagen y colorido; pero sigue siendo un documento visual extraordinario de principios del siglo XX (seguramente de la década de 1910).

Es una fotografía frontal del Ayuntamiento, con su escudo en piedra. Sobre el edificio, poco variación con el actual, como no podría ser de otra manera; a no ser lo llamativo del estado de los cristales. En lo que respecta a las personas que ahí estan, muchas dificultades identificación; pero es una bonita estampa de convivencia generacional en la plaza mayor.

Interesante la vestimenta de los chavales, con esos blusones de una pieza, como si de buzos para menores se tratara. No así la vestimenta de las chicas, que es de dos piezas. Dos de ellas tienen en brazos criaturas más pequeñas. Los adultos están tocados con boinas, llamando la atención el que lleva el bastón o vara, cuyo atuendo de pajarita, el pañuelo en la chaqueta y la hechura de la ropa, denota la pertenencia a una de las familias propietarias.

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