EL JUDAS

Imagen2EL JUDAS

La celebración del Judas es uno de los restos más importantes de lo que podríamos denominar representaciones populares con una finalidad social. Es decir, se organiza una teatralización de aspectos relacionados con la convivencia diaria.

La celebración del Judas se ha realizaco en numerosos pueblos de Rioja Alavesa y Navarra: Samaniego, Moreda, Baños de Ebro, Lapuebla de Labarca…donde más solemnidad ha tenido el acto ha sido en Elciego.

El 8 de Abril de 1917 se hizo el último “Judas” (Aparte de unos intentos de recuperarlo en la década de los ochenta)

En la celebración del “Judas” participaba directa o indirectamente todo el pueblo. El escenario, aunque se concentraba en la Plaza, era toda la villa y la fecha era siempre el Domingo de Pascua.

Los mozos del pueblo, entrenados los días anteriores en la instrucción militar, se clasificaban en tres grupos: “pistolos” (los más jóvenes), “maceros” (más mayores) y “caballería” (los que cabalgaban sobre mulas y caballos). Todos iban lujosa y cuidadosamente vestidos con motivos militares. La parte judicial se resaltaba con vestimenta togada.

En la plaza del pueblo se colocaban tres catafalcos. El primero en el centro de la plaza compuesto por una gran mesa que hacía de estrado, encima de la cual se colocaba otra más pequeña con unas sillas. Allí se colocaban los jueces, fiscales y abogados, ataviados con sus vestimentas judiciales. El segundo catafalco estaba debajo del balcón consistorial, desde donde el Padre Predicador echaba su sermón burlesco. El tercero consistía en un patíbulo, en el centro de la plaza, donde se colgaba y quemaba el muñeco que representaba el Judas.

Personajes:

–         Los jueces

–         Fiscal

–         Abogado defensor

–         La Llorona, que saliendo de La Florida entraba a mitad de la función con fuertes sollozos y exclamando entre lágrimas “….por juntarse con las malas compañías¡¡¡”

–         El Correo que montado sobre un caballito blanco realizaba el trayecto desde la Plaza al Crucero. 

–         El Padre Predicador, que atabacado con hábitos clericales sacaba a relucir los defectos visibles en su sermón burlesco. 

–         Los militares: pistolos, maceros y caballería 

–         El Judas: inicialmente una persona y posteriormente sustituido por un muñeco. 

Por medio de este teatro popular con sentido purificador, de depuración del mal, se iban sacando a relucir todos los defectos de los vecinos del pueblo, con nombres, apellidos y apodo. Se sacan los defectos públicos con sana denuncia, para poner remedio y proseguir con normalidad la convivencia ciudadana. El sano y buen sentido del humor domina todo el texto, lejos de cualquier ofensa personal.

La frase de “sacarle en el Judas” a una persona, estaba en la cotidianeidad de las conversaciones.

¿Quién ha sido el culpable de los percances surgidos en la vida del pueblo?: Judas Iscariote. Por ello, la autoridad dicta un bando para que se le busque, juzgue y condene. Tras el bando, los militares recorren el pueblo en busca del Judas, quien se escondía en los lugares más insospechados. Cuentan que un año se subió hasta la punta de la torre. Era frecuente que se subiera al patíbulo mientras le buscaban por las calles de la villa, desde donde se mofaba de su destino con un gesto burlesco. Tras varias pesquisas, correrías y bullicio por las calles del pueblo, Judas es conducido preso a la plaza, donde se le acusa, juzga por todas sus faltas. El Fiscal le numera los muchos y grandes delitos cometidos. El Defensor, procede a exculparle, pero no puede demostrar la inocencia del Iscariote. Tras demostrarse la culpabilidad, se le condena a la pena máxima, colgando el muñeco en el patíbulo. Mientras el Padre Predicador se aproxima al gentío montado en un caballo sembrando bendiciones. Desde el púlpito instalado se dirige al pueblo en su “Sermón burlesco”

Finaliza la función con la quema del muñeco, quedando expiadazos y redimidos así todos los defectos que se han sacado en la representación.


Anuncios