1869 La Circular que el Diputado General de Alava mandó a los pueblos sobre la Instrucción Primaria

1869 urtean Arabako Diputadu Nagusiak lurraldeko udal guztiei gutun bat bidali zien aldarrikatzen hezkuntza eta irakaskuntza garrantzia duena.

IMG_8518El 25 de Junio de 1869, el Diputado General de Alava Francisco Mª de Mendieta envió una circular a todos los pueblos y ayuntamientos un escrito recomendando que se cuide la Instrucción Primaria en las poblaciones y también a los maestros y maestras, puesto que “la instrucción primaria es la base en que se sienta sólidamente la prosperidad“, no sólo la moral, sino también la material de los pueblos.

Por el mensaje importante dado por la primera autoridad foral para nuestros pueblos y porque la enseñanza ha tenido un papel protagonista en la historia de nuestro pueblo, traemos esta circular que se conserva en el Archivo Municipal.

A Elciego le llegó también esa circular, pero la enseñanza primaria en el pueblo estuvo bien atendida desde siglos anteriores. En 1865 se habían arreglado las escuelas de la Calle del Norte y en este año el maestro era D. Silverio Gervarsio Cambra y Leza y la maestra de niñas Dª Dorotea Gonzalo y Sanz de Cortázar.

DIPUTACIÓN GENERAL de la M.N y M.L. PROVINCIA DE ALAVA
Con sentimiento ha visto esta Diputación General, que algunos pueblos de la provincia al quedar vacante sus escuelas se han apresurado a rebajar considerablemente sus dotaciones, fundándose en las atribuciones que sobre este ramo de la administración pública les concede el fuero, y sin reparar que acaso por obtener una economía que de ninguna manera ha de ser un grande alivio para las cargas públicas, pueden causar no escasos perjuicios a la buena y acertada enseñanza de sus hijos.
El fuero concede efectivamente una intervención directa en la instrucción primaria a los Ayuntamientos, pueblos y concejos, pero no autoriza para que se doten mezquinamente a los maestros hasta el punto de no ofrecerles los medios necesarios para su decorosa subsistencia. Si cuando en las demás provincias del Reino el ramo que nos ocupa alcanzaba el más mezquino estado, en la nuestra, gracias al régimen especial que disfrutamos, los pueblos le atendían, le cuidaban, lo protegían y procuraban fomentarlo, no se comprende el que hoy que ha mejorado considerablemente en toda la Nación, nos olvidemos nosotros del brillante estado a que lo hemos traído en Alava y vayamos a destruirlo cuando precisamente lo que debíamos hacer es fomentarlo todavía más para marchar siempre a la cabeza, puesto que hemos conquistado gracias a nuestros afanes, a nuestros fueros y a nuestras patriarcales costumbres.
La instrucción primaria es la base en que se sienta sólidamente la prosperidad, no solo moral, sino material de los pueblos. Por lo tanto los gatos que ocasiona son altamente reproductivos, puesto que dispensa a la sociedad un beneficio inmenso, un beneficio que sólo se aprecia debidamente, consultando la estadística criminal y aprendiendo, en ella que el crimen retrocede a medida que avanza, se difunde y generaliza la instrucción. La instrucción forma buenos ciudadanos, los hace dóciles y obedientes, de costumbres morigeradas, arraiga en ellos los hábitos de laboriosidad y de trabajo y les dispensa en fin con la tranquilidad de sus conciencias, toda la posible prosperidad y bienestar.IMG_8517
La Diputación no puede descender a comparaciones siempre odiosas, pero cree que con lo que lleva manifestado, comprenderán los pueblos cuán importante es el ramo de que se trata y cuántos beneficios hemos de reportar todos del afán y empeño que formemos en cuidarlo y protegerlo. Por eso dirige hoy su voz paternal a los pueblos de la provincia, para que procuren por todos los medios posibles, cuando vacaren sus escuelas, por lo menos mantener las dotaciones que hasta ahora han disfrutado los maestros, con el fin de conseguir que la juventud alcance buenos directores, que la instruyan y la eduquen como corresponde y que formen en fin buenos ciudadanos y honrados padres de familia.
Pero no por eso pretende la Diputación que los pueblos se pongan obligaciones superiores a sus fuerzas, ni que hagan sacrificios imposibles. Si en algunos fuera demasiado pesada esta obligación pública, la Junta de Instrucción pública de la Provincia los oirá y los atenderá cuanto atendibles sean sus reclamaciones. Siempre que vacue una escuela, fórmese el oportuno expediente ante la citada Junta, y si de él resulta que es excesiva la dotación, atendidos el vecindario, riqueza y recursos de que disponga el pueblo, la dotación decrecerá a sus justos límites, a la posibilidad del vecindario, pero siempre procurando que sea decorosa para que el profesor pueda vivir sin mendigar: esto es lo que la Diputación y al Junta Provincial del ramo desean en interés de los pueblos y en interés de la enseñanza primaria.
Los pueblos tienen hoy derecho de nombrar sus maestros y la Diputación no ha de cercenarles por cierto semejante derecho, sino que antes bien ha de procurar apoyarlos y sostenerlos en él como en todos los demás que les concede el fuero, pero por esta misma raz´n desea que las escuelas ofrezcan más si cabe, que hasta ahora, la más sólida garantía de que corresponderán dignamente a su objeto y a su razón de ser, lo cual no se consigue sino teniendo buenos maestros que puedan vivir apartados de la indigencia, aunque no en medio del lujo y a quienes se les exige el puntual cumplimiento de sus deberes y el buen comportamiento a que están obligados todos los funcionarios públicos y más que todos los maestros que dirigen la juventud.
La Diputación espera confiadamente que serán atendidas las poderosas razones que deja ligeramente apuntadas y le previene a V. que haga conocer la presente circular a todos los pueblos de ese distrito municipal, disponiendo que se dé lectura de ella en los concejos al mismo tiempo que interpone por su parte la legítima influencia que ejerce entre los vecinos para secundar los patrióticos y ardientes deseos de esta Diputación
Dios guarde a V. muchos años
Vitoria 25 de junio de 1869
El Diputado General Francisco María de Mendieta”

 

1934.- EL GRUPO ESCOLAR DE ELCIEGO

1934.- EL GRUPO ESCOLAR DE ELCIEGO

 

 

 

(fotografía cedida por Alberto Rivacoba a la Asociación Cultural Deportiva “Virgen de la Plaza)

La década de los años veinte

 

Hacia 1920 Elciego contaba con una población que superaba los 1.400 habitantes. Las leyes generales de la enseñanza y las deficientes condiciones para la escolarización de un numeroso alumnado infantil y adulto, llevaron al Ayuntamiento, presidido por el ilustrado Eustaquio Sáenz de Navarrete, a transformar el edificio adquirido en la calle del Norte en una escuela Graduada. La prepararon para tres niveles: 6-8, 8-10 y 10-12 años, bajo la dirección del arquitecto Julián Apraiz. Elaboró un diseño con tres salas de 72 m2, un pequeño portal para acceso, un cuarto cubierto para los días de lluvia y un amplio patio para el recreo;  dando así respuesta pedagógica a una matrícula en torno a 200 alumnos y alumnas de infantil y a casi un centenar de jóvenes y adultos. La reforma del local se realizó por necesidad imperiosa al tener que dar solución a la población; pero la Dirección General de Enseñanza Primaria de Madrid no dio el visto bueno a estas Escuelas Graduadas por se la altura de los locales 20cm menor de lo reglamentado, tener superficie algo escasa, faltar dependencias varias, servicios insuficientes para el número de alumnos, etc…

En esta época dos maestros dejaron huella importante en la población. D. Edmundo Rodríguez Andrés, asturiano de nacimiento que vino a ejercer en Elciego en mayo de 1910 y fiel defensor del viejo teorema. “la letra con sangre entra”. Sus correas utilizadas en el golpeo de cabezas y manos de los alumnos más reticentes siguen presentes en la memoria de nuestros mayores, así como la exhibición de las mismas ante la mirada temerosa del alumnado bajo la imborrable frase “estas correas valen más que las haciendas de vuestros padres¡¡”. La versión femenina se centró en Doña Baldomero Vidaurreta Díaz, una auténtica institución entre la población y presente en las memorias de nuestras madres y abuelas. El 30 de noviembre de 1919, un escrito acompañado de 200 firmas del vecindario solicitan al Alcalde se le conceda a Doña Baldomero “ las Gracias de real Orden en vista de los excelentes resultados obtenidos en la enseñanza y educación de las muchas niñas que bao su dirección tiene desde que está regentando la Escuela de su cargo, tan a inmensa satisfacción de este vecindario en general”. En la Memoria escolar de 1923, Doña Baldomero tenía 90 alumnas matriculadas, con una asistencia regular del 80%. Don Edmundo, por su parte, atendió este mismo año a 101 alumnos, aparte de otro ciento de la escuela de adultos. En el apoyo a este gran trabajo escolar estaba la Mutualidad “Virgen de la Plaza”.

En todas las memorias y escritos a las autoridades educativas y municipales, siempre aparece la falta de espacio y condiciones para atender al gran número de alumnado de primaria, así como al de la juventud o adultos. Así que un nuevo edificio que pudiera acoger a toda esta población escolar, era una idea que rondaba tanto por las cabezas de los gobernantes, como en la voluntad de la población en general.

 

Construcción de las nuevas escuelas

 

 (Fotografía aérea de 1933 donde se ve la Pieza de la Villa con las obras de las escuelas

La República, con su gran apuesta por la Instrucción Pública, posibilitó la materialización de este viejo deseo. En la sesión del 20-09-1931 el Ayuntamiento, bajo la presidencia de D. Sinforiano Jiménez de Ventrosa, decide enviar un escrito al Directo General de Primera Enseñanza informándole de la poca idoneidad de las Escuelas Públicas al no reunir capacidad ni condiciones higiénicas ni pedagógicas necesarias para una buena instrucción pública, “base primordial de la educación e ilustración de los niños y de ahí depende el bienestar de los pueblos”. Acuerdan solicitar al Estado “ la construcción de un edificio Grupo Escolar, donde puedan instalarse las cuatro escuelas existentes más dos de párvulos que se tienen solicitadas”. Para ello el Ayuntamiento se compromete a ceder gratuitamente los terrenos necesarios, aportando un 25% de los gastos de la construcción.

El lugar estaba claro: la Pieza de la Villa, situada en la parte NO de la población, podía albergar con su gran extensión este anhelado proyecto.

La solicitud con sus correspondientes tramitaciones siguieron su curso y contaron con el viento favorable de políticos republicanos que empujaron dicho proyecto. Uno de ellos el diputado provincial D. Moisés Laorden Besga (Elciego 1887) miembro de la Gestora de Diputación y muy interesado hacer realidad los proyectos de su pueblo. Junto a él D. Luis Dorao Merino, maestro, periodista y político que participó en la misma Gestora y posteriormente fue presidente de ella en 1934. Impulsaron la construcción de escuelas como las de Elciego o Navaridas , el Hospital de Leza ,  ¿???

Así el 20 de mayo de 1933 colocaron la primera piedra para la construcción de este nuevo Grupo Escolar. Para tan gran acontecimiento y como testimonio de la apuesta republicana, vinieron las máximas autoridades de la Enseñanza: el propio ministro D. Fernando de los Ríos y su gran colaborador D. Rodolfo Llopis. La Banda de Música participó solemnemente en dicho acontecimiento haciéndose esta foto cuando posteriormente acudió toda la comitiva a visitar las Bodegas del Marqués de Riscal

(Foto Archivo Banda de Música Santa Cecilia de Elciego)

 

La construcción tiene buen diseño del Arquitecto Provincial D. Julián Apraiz Arias, quien realizó numerosos edificios civiles en la Provincia y que tenía en su currículum la Catedral Nueva de Vitoria. Contó para su construcción con un buen nutrido de profesionales bajo el contratista Gabriel de la Cotera. De la carpintería se encargó Gómez Gorriarán y Cía. Los trabajos se hicieron bien y con prontitud, y todo en un tiempo récord de un año, con un presupuesto total de 239.932’51 pesetas. Todo un ejemplo de ejecución de obra pública.

(El Arquitecto Provincial D. Julián Apraiz Arias)

La inauguración del Grupo Escolar

 

Así se llega al gran día de la inauguración, el 20 de mayo de 1934; acontecimiento solemne y lleno de liturgia, como no podría ser de otra manera en nuestra villa.

La comitiva se organizó en la Plaza, con las autoridades locales y su Alcalde D. Javier Diez Caballero, niños y niñas de las escuelas, Banda Municipal y acompañamiento del vecindario en general. Allí recibieron a las autoridades llegadas de Vitoria: el Gobernador Civil de Alava, Sr. Novoa, el Presidente de la Comisión Gestora de Diputación, Sr. Dorao, con varios de sus Diputados, el Alcalde de Vitoria, Sr. González de Zárate, el Director de Instrucción Pública, Sr. Tabar, y varias autoridades de Inspección de Educación. A la salida de la Plaza un sencillo arco con la inscripción: “El pueblo de Elciego a las Autoridades” destacaba entre las calles engalanadas con banderines y guirnaldas.

La comitiva se dirigió al nuevo edificio, donde se congregó el público y un centenar de vecinos de Salvatierra, venidos en dos autobuses puestos para el acontecimiento por Diputación, para que pudieran contemplar el soberbio edificio levantado en Elciego y que ellos se lo habían dejado pasar, con el mismo diseño, por temas triviales de políticas con escaso horizonte

Los discursos se realizaron desde el ventanal de un aula de la primera planta. El primero en hablar fue el Alcalde local D. Javier Diez Caballero, quien dio la bienvenida a todos los presentes en el acto y de una manera especial a D. Luis Dorao, por su acertada política de construcciones escolares en la provincia, para el que pidió una ovación. Otro recuerdo especial lo tuvo con el vecino D. Moisés Laorden Besga, por su activa participación en el proyecto. El alcalde rindió en su discurso un valor especial a la cultura y a la educación señalando “ que a los pueblos lo que les sobran son héroes, no sabios

A continuación una niña de las escuelas, Amelia Uribe, dio un saludo de bienvenida a las autoridades.

Discurso emotivo fue el que dio el veterano maestro D. Edmundo Rodríguez, en representación de los enseñantes locales. Ese mismo día hacía 24 años que había sido nombrado maestro en Elciego, y precisamente por el Sr. Tabar, allí presente. Dijo que había educado varias generaciones del pueblo y que muchos niños de ayer, ostentaban hoy cargos públicos. Veía con placer cómo el pueblo progresaba y que el día mayor para un pueblo es cuando se abre una escuela; “ por cada escuela que se abre, se cierra una cárcel” exclamó con rotundidad, respondiendo el público con una gran ovación.

Posteriormente el niño, Fidel Uribe recitó una poesía titulada “La Escuela”.

Continuó el acto protocolario con la intervención de la Inspectora Dª Isabel Romero, quien elogió a la escuela moderna y a la educación, como transformadoras de las costumbres de los pueblos.

Seguidamente tomó la palabra el Inspector Provincial de Primera Enseñanza, Sr. Azpeurrutia, quien excusó la ausencia del Director General de Enseñanza, del Subsecretario y del propio Ministro de Instrucción Pública Sr. Villalobos, que tenían intención de haber acudido a este acto, pero que otro de última hora en Salamanca les había impedido acudir a esta inauguración.

Discurso emotivo y ovacionado fue el que realizó D. Luis Dorao Merino, Presidente de la Gestora (Diputado General) y uno de los grandes impulsores de la construcción de este edificio. Recordó a D. Fernando de los Ríos y a D. Rodolfo Llopis, quienes vinieron a colocar la primera piedra del edificio y a los que recuerda fueron los grandes impulsores de esta obra. Fijación tuvo con el centenar de asistentes de Salvatierra, a los que él mismo proporcionó dos autobuses para que contemplaran las escuelas de Elciego y que se habían quedado sin una obra tan importante, ya que iba a ser réplica de la construida en nuestra villa. “Por treinta mil pesetas a pagar en diez años y cómo por jugar a la política, se han quedado sin ellas”, sentenció con rotundidad..

(D. Luis Dorao Merino con la Banda de Musica de Elciego en el acto de la inauguración, Archivo Banda de Música Santa Cecilia de Elciego)

 

Por el Ayuntamiento de Vitoria habó el Alcalde González de Zárate, quien recordó que cuando el Sr. Olarte, allí presente, fue el Presidente de la Gestora, teniendo como compañeros entre otros a Dorao y a Laorden, se impulsó la construcción de este edificio.

El Gobernador Civil Sr. Novoa, como autoridad de la República, exculpó nuevamente la ausencia del Ministro que había tenido que acudir a Salamanca; pero que el próximo verano tenía previsto pasar quince días en Alava, y en esa ocasión se pasaría por Elciego. “No miréis esta obra como la de un partido, sino como obra de la República” recalcó con esa visión futurista y renovadora que tuvieron muchos gobernantes republicanos.

Tras terminar los discursos y el acto inaugural, el Ayuntamiento sorprendió al Presidente de la Gestora, Sr. Dorao, con un regalo sorpresa. Agradeciendo los esfuerzos realizados para la construcción del Grupo Escolar, el Ayuntamiento en sesión del 6 de mayo de 1934 había decidido denominar a la nueva calle que se había originado en la Pieza de la Villa, como “Avenida de D. Luis Dorao Merino”, descubriendo para ello una placa que se había colocado en el frontis de acceso a las escuelas. Al descubrir el rótulo, la Banda Municipal bajo la batuta de Juan Cruz García interpetó el Himno Nacional.

El Ayuntamiento obsequió a todas las autoridades con una comida en el mismo edificio escolar que comenzó a la una y media y la preparó el Hotel Jáuregui de Vitoria. Estuvo amenizada por la Banda Municipal  interpretándose las obras “Gloria al Trabajo” de Texidor, “Katiuska” de Sorozábal y “El Sitio de Zaragoza”. D. Luis Dorao se entusiasmó con la música de la Banda y le comentó al Alcalde de Vitoria que la contratara para las fiestas de La Blanca.

A la tarde, una visita a las Bodegas del Marqués de Riscal y otra al Círculo Republicano de Elciego, pusieron fin a un intenso día, emocionante y siempre recordado entre la población de nuestra villa

Jesús Fernández Ibáñez

elciegohistorico.wordpress.com

 

 

(Fotografía cedida por Aurelio Seiigido a la Asociación Cultural Deportiva “Virgen de la Plaza)