1944-03-20 Más fotografías del traslado fúnebre de Jorge Dubos

Jorge Duboisen hileta gertaera garrantzitsua izan zen. Batetik, bat-bateko heriotza izan zelako, eta bestetik, herriko enpresa handienaren Administratzailea zela eta inoiz ez zelako ordurarte hileta kotxerik ikusi, hilotza, beste herri batera eramaten.

     (El Doctor Capmany, Jorge Dubos y su esposa, llamada popularmente “la Dubosa“)

   En otro artículo publicado en este blog hablamos del traslado fúnebre del Administrador y enólogo de la Bodega de los Herederos del Marqués de Riscal, Jorge Dubos. Un auténtico acontecimiento en la villa por diversos motivos. Uno de ellos fue la repentina muerte, que siempre causa su impacto emocional. El segundo motivo fue su arraigo en el pueblo, puesto que llevaba rigiendo la bodega desde 1908. Importante también su papel protagonista sobre el sustento de muchas familias; puesto que a lo largo de esos 36 años muchas familias vivían de la empresa más importante de Elciego. También podríamos señalar, que su traslado fúnebre no era el clásico de llevarlo al cementerio a darle cristiana sepultura, sino que un coche fúnebre le esperaba a la salida del pueblo para llevarlo a su Ludon natal.

La familia Bañares, conservadora del archivo fotográfico de Luis Bañares Pérez, nos ha aportado esta documentación gráfica de alto valor para el patrimonio cultural de Elciego. Una vez más un agradecimiento especial.

Este legado fotográfico nos muestra varias instantáneas del recorrido: desde el cuerpo presente en el dormitorio de la bodega, la salida de la Iglesia, la subida por debajo de la Iglesia hacia “La Canal”, en el cruce de las carreteras de Navaridas y Villabuena, donde le esperaba el coche fúnebre para trasladarlo a su Ludon natal, en el Mèdoc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1827 Contrato de arriendo de los molinos de Edesilla

Edesillako errotaren alokairuaren kontratuak, bere mekanismoaren berariazko hiztegia ezagutzea baimentzen digu

La necesidad de moler cereal para la alimentación de las personas, así como la de la obtención del aceite de la oliva recolectada, dio lugar en los siglos anteriores a la actividad molinera en nuestra villa.

No son abundantes los datos acerca de los molinos de nuestra jurisdicción, incluso desconocemos si la obtención de aceite se realizó en algunos de ellos.  En las diversas documentaciones  siempre se habla de molinos harineros y tres de ellos son los más reseñables: el de La Mocha ( en La Mezana) y La Canal, de titularidad municipal y los de Edesilla, en la orilla del río Ebro, cerca de la desembocadura del Río Mayor, propiedad hasta mediados del siglo XIX de los Ruiz de Ubago.

De este último es del que más documentación conservamos ya que sus propietarios reflejaron su existencia y su actividad en los diversos papeleos del Mayorazgo. Existen datos desde el siglo XVII hasta inicios del siglo XX y en 1845 lo vendieron a Marceliana Hurtado de Amézaga por 4.500 reales vellón.

Parece ser que poco antes de 1827 se hizo una reforma importante en los molinos, tanto en materiales del mecanismo como del encauzamiento y salto del agua para su movimiento. En este año se hizo un contrato de alquiler entre el último poseedor del Mayorazgo, Juan Antonio Ruiz de Ubago, con Manuel Elguea, afincado en Elciego y de profesión molinero. En él  se detalla y tasa el valor de las piezas del molino y de la obra de cantería realizada. La tasación la hizo Antonio Arocena, cantero de Cenicero. Aquí se recogen, aparte del mecanismo de funcionamiento del molino, el vocabulario específico de cada pieza: corredera, cello, costaneras, tornos, maroma, palmillas, tramoya, guindador, mayal, rodete, saetín, ….

En la villa de Elciego a veinte y siete de Abril de ochocientos veinte y siete ante mí el Escribano y testigos infascriptos compareció Don Juan Antonio Ruiz de Ubago, vecino de esta villa y dijo que en el término de Edesilla jurisdicción de esta misma villa le corresponde en propiedad y dominio dos molinos arineros que radica en dicho término y una pieza de cuatro fanegas de tierra de sembradura sita en el término que llaman el Roquial, surco por el ondón al Río Mayor y a Don Aniceto Bañares por la Cabezada a la Regadera que va a dicho molino y por mediodía a viña de Don Joaquín María Martínez de Villarreal, cuya heredad se halla dividida en dos trozos por un río que la cruza por el medio y como dueño absoluto ha determinado dar ambas propiedades en renta a Manuel Elguea de esta vecindad y para que al fin del arriendo conste para los efectos conducentes el valor de los enseres de dicho molino se han tasado por Antonio de Arocena, Maestro de Cantería vecino de la villa de Cenicero perito nombrado para el efecto por el orden siguiente:

1.- Lo primero ha tasado la corredera de siete onzas a cuarenta reales y con su cello hace doscientos y ochenta reales………………………………..…………………………………………..280 rs

La solera cuatro onzas de gruesa y dos de servicio en setenta reales…………..…….70 rs.

Los dos tablones de las costaneras de veinte pies en cuarenta reales……..40 rs.

Los dos tablones de encima de las costaneras de siete pies y medio a treinta reales cada uno son sesenta………………………………………………60 rs.

Las tres tablas del  frontis y cubierta de la piedra todo en doce reales ……12 rs.

Los dos tornos de levantar la piedra y el de las cargas con su maroma en cuarenta y cinco reales………………45 rs.

Las dos palmillas cinco reales……………..5 rs.

La tramoya con canaleta ocho reales…………………8 rs. Lee el resto de esta entrada »

“”Memorias de un Maestro Bodeguero”

27 urtez Arabar Errioxan bizi ostean, Jean Pineauk bere eleberri-memorietan XIX.mendeko 2.zatian ardoaren arloan izandako aldaketak adierazten dizkigu. Honako honek, Errioxar ardo modernoaren sorrera azaltzen digu.

El 30 de Agosto de 2018 presentamos el libro “Memorias de un Maestro Bodeguero” en la Sala de Cultura de Elciego.

El libro, extenso en páginas (910) y distribuido en 107 capítulos, va desgranando cronológicamente los 27 años que Jean Pineau vivió en nuestra zona.  Desde 1862 a 1868 en el proyecto llamado “Médoc Alavés” y desde 1868 hasta 1889 llevando las riendas de la bodega de corte moderno que el Marqués de Riscal construyó en Elciego.

El personaje Pineau y el vino son el hilo conductor de todos los aspectos que se van desgranando en estos años tan importantes del moderno vino riojano en estas memorias noveladas.

El estilo de memorias noveladas es una excusa literaria para aportarnos multitud de datos históricos, vocabulario, refranes,…que facilitan la lectura y el acercamiento al conocimiento del moderno vino riojano y a la fundación de la bodega del Marqués de Riscal.

Pasadas dos semanas largas recibí un regalo, inesperado y muy entrañable. Jürgen Lange, profesor de alemán en la Escuela de Idiomas de Durango y doctorado en historia por la Universidad de Siegen (Alemania) con la tesis “Economía rural tradicional en un valle vasco – sobre el desarrollo de estructuras mercantiles en Zeberio en el siglo XVIII“, me escribió un correo en el que me regalaba una reseña del libro en agradecimiento a las cosas que había aprendido con su lectura.

Aparte de ser un regalo entrañable, es también una visión argumentada tras la lectura de este libro propia de una persona con sólida formación académica que se acerca con curiosidad al mundo del vino. Por su interés, la reproducimos también en este blog.

Jesús Fernández Ibáñez: “MEMORIAS DE UN MAESTRO BODEGUERO”

Jean Pineau Forteau (Blanquefort 1822-Elciego 1889), Maestro de Cueva del Marqués de Riscal

Editorial Círculo Rojo, 2018.

 

Las memorias de un maestro bodeguero son la historia de un enólogo francés de Burdeos, Jean Pineau Forteau, quien fue contratado por la Diputación de Álava en 1862 para enseñar a los cosecheros de la Rioja Alavesa sus conocimientos de la refinación de los vinos. Seis años más tarde, en 1868, la Diputación finiquita el contrato y a partir de entonces hasta su muerte en 1889 trabaja para las bodegas Marqués de Riscal.

Menudo trabajo que le deparó al maestro bodeguero. El primer problema que tuvo este francés en la Rioja Alavesa fue el idioma, porque a su llegada en 1862 todavía no hablaba castellano y dependía constantemente de un intérprete. Entre los múltiples obstáculos que el maestro bodeguero tuvo que superar en su nuevo lugar de trabajo también figuraban las pesas y medidas locales, tan diferentes del sistema métrico decimal que se utilizaban en la Francia posterior a Napoleón. Cántaras y azumbres, fanegas y cargas, peonadas y obradas podían diferir de un pueblo a otro, lo que no ocurría con hectáreas, hectolitros o el kilogramo.

Sobre su andadura en Laguardia y Elciego el “mago del vino” como algunos lugareños le titulaban, la gran mayoría solo se refería a él como “el francés”, hizo apuntes en su cuaderno, en parte para justificar su sueldo al patrón, en parte como memoria particular. Parece que en verdad existe un fragmento manuscrito de Jean Pineau del cual parte Jesús Fernández. Las memorias de un maestro bodeguero son ahora el desarrollo de estos apuntes ampliados con los conocimientos históricos de Jesús Fernández y a su vez enriquecidos con acontecimientos diarios en forma de dialogo, fruto de su imaginación. En la descripción de algunos acontecimientos, en primer lugar se relatan en la voz del protagonista (cuaderno):

“Estábamos acomodando la cosecha nueva en las barricas preparadas para el efecto, cuando se me acercó un operario y me dijo que Don Fernando Amestoy, el cura, estaba en la bodega.” (626) Lee el resto de esta entrada »

LA APARICION DE LA ENFERMEDAD DEL MILDIU Y LOS COMIENZOS DE LA UTILIZACION DEL SULFATO DE COBRE EN LOS VIÑEDOS DE LA RIOJA ALAVESA (1885-1886)

1886.urtean datatzen da Arabar Errioxako mahastietan kobre sulfatoaren erabileraren hasiera. Aurreko urtean (Mildew edo Mildiu) izeneko gaitz ezezagunak eraginda,  ia uzta guztiaren galera sortu zuen eta honen ondorioz, arabar uztatzaileek, behin eta berriro eskatu zioten laguntza  beraien Aldundiari eskualdeko nekazaritza aberatsean miseria ez eragiteko. Batzorde bat sortu zen, uztetan gertatzen ari zen gaitza aztertzeko eta era berean honi aurre egiteko bide eraginkorra adosteko.

 

(1920 Sulfatado de las viñas.-

Archivo Marqués de Riscal)

1.- Introducción

Las nuevas roturaciones y plantaciones de viñedo, que desde finales del XVIII y principios del XIX se fueron realizando en la zona, originaron un aumento de la producción de vino que ocasionó problemas de su venta en las zonas habituales. Aumentándose esta dificultad por la entrada de otros vinos, como los navarros y aragoneses, más alcohólicos y por consiguientes más resistentes al tiempo y al transporte.

A lo largo del XIX fueron varias las epidemias que sacudieron nuestros viñedos, aparte de las clásicas heladas y pedriscos que tenían su gran repercusión en la producción. Por nombrar alguna de ellas, el “sapo de concha” entre los años 20 al 30,  la desastrosa del oídium (“ceniza”) hacia mitad del siglo, o la de la gardama en 1856. Estas epidemias llegaron a reducir la producción a la mitad o a la tercera parte de lo cosechado en un año normal.

Tampoco hay que olvidar otro látigo que castigó los viñedos, como fueron las guerras. Los datos más conocidos los tenemos de la última confrontación carlista donde las cosechas de 1874 y 1875 están ausentes de los datos de aforos y en numerosas documentos aparecen actos vandálicos en los viñedos. Con las guerras faltaron brazos para trabajar el campo, muchas parcelas estuvieron medio abandonadas e incluso algunas arrasados por venganzas personales o necesidad de utilizar cepas para calentarse en el invierno o para resguardarse, que de todo hubo.

Sobre la plaga que más datos tenemos es la del Mildew, o mildiu, aparecida en nuestra zona en el año de 1885. Una enfermedad desconocida hasta entonces y que se manifiesta ese año en la viticultura de la Rioja Alavesa, quedándose desde entonces como una enfermedad endémica. Ella trajo consigo la utilización del sulfato de  cobre para su curación quedándose como una práctica anual en las labores vitícolas.

Un antecedente interesante a tener en cuenta es la helada generalizada del 25 de Abril de 1883 en toda la jurisdicción de Elciego y parte de la comarca, que afectó muy negativamente a todos los viñedos. Una vez más se cumplió el refrán de “Marcos marquete, vendimiador sin corquete”. Las heladas de alta intensidad en los viñedos originan una gran pérdida de la cosecha de ese año, pero también la debilitación y desorganización de la planta para brotar en el siguiente. A este acontecimiento hay que añadir que el año de 1884 fue de una pertinaz sequía hasta el punto de que tuvieron que hacerse rogativas completas para implorar al cielo el agua que se le negaba en la tierra.

1883 y 1884 fueron dos cosechas muy escasas de producción en Elciego, debido a la conjunción de estos dos fenómenos, hielo y escasez de agua. Muy distinto comenzó 1885 con abundante humedad de invierno, plantas descansadas de producción y con ganas de ofrecer un fruto generoso, como así estaba demostrado en los meses de mayo y junio, donde la población manifestaba su ilusión porque se avecinaba una recuperación de los viñedos y una buena cosecha.

 

2.-Presencia de una nueva enfermedad.-

La primavera y el verano de 1885 fue generoso en lluvias, con lo que levantó ánimos y esperanzas entre los cosecheros; pero también temido por las abundantes tormentas que hubo en la época estival, cargadas de electricidad y pedrisco en toda la zona de la Rioja Alavesa. Concretamente el 23 y 24 de Julio hubo tormentas inolvidables entre los habitantes de la zona. Esta combinación de humedad y calor hizo que una nueva enfermedad originada por la “peronóspora” hiciera su aparición en algunos viñedos de la comarca. Una plaga escuchada desde tierras francesas y también en la zona catalana del Valle del Ebro; pero totalmente desconocida entre nuestros cosecheros.

   El 11 de agosto de 1885, el Alcalde de Elciego Fructuoso Urive, escribe al Diputado General de Alava pidiendole ayuda ante una enfermedad que se “ha notado en el viñedo de esta jurisdicción“, desapareciendo la hoja por completo y “que la uva también principia a padecer y suponiéndose que llegue a perderse la cosecha en su totalidad”. Le propone que se cree una Comisión Científica “que pueda determinar sus causas y ponga remedio para evitar en lo sucesivo su propagación

  La Diputación alavesa era conocedora también  de una enfermedad nueva aparecida el año anterior en el viñedo de la zona catalana y que estaba estudiándose; por lo que las alarmas se encendieron en los responsables provinciales. Así en la Comisión del 14 de agosto de 1885 se acuerda mandar a los Diputados provinciales Plácido Almarza y Román Angel de Viana que se personen en Elciego y en cualquier otro punto donde se hayan observado análogos efectos en las plantas. Les envía un folleto publicado por la Diputación de Barcelona que trata de la “Peronóspora” de la vid, para que tomen nota e inspeccionen los viñedos afectados “por si acaso fuera dicha enfermedad la que se ha presentado en la citada villa”. Dicho folleto había sido publicado en mayo de este mismo año. El escrito de la Comisión Provincial lo firma el secretario Eliodoro Ramírez Olano, quien anteriormente había sido alcalde de su pueblo natal, Elciego, y conocía perfectamente la situación de los cosecheros de su pueblo, ya que su familia era una de las propietarias más importantes de la villa.

Con prontitud y responsabilidad hicieron su trabajo de inspección de los viñedos los dos diputados provinciales, quienes se personaron en Elciego el 17 de agosto con el folleto de la Diputación de Barcelona en la mano y, acompañados de autoridades locales y cosecheros preocupados por la aparición de estos síntomas, fueron a analizar algunos viñedos. Curiosa imagen la de unos agricultores en un viñedo, observando la parte leñosa de los sarmientos, las hojas con sus manchas y las uvas lacias fruto de la enfermedad, con el folleto en la mano, leyéndolo en voz alta y viendo si las peculiaridades de la enfermedad descrita en esos papeles era la misma que la que tenían ante sus ojos.

  La discusión entre los asistentes era clara: “si el daño es debido a la acción atmosférica bien por alguna escarcha bien por las continuas humedades y tormentas o si es causada por la nueva plaga conocida con el nombre de peronóspora”. No llegan a acuerdos en las causas del mal, pero sí lo consiguen cuando proponen que “este asunto de carácter tan general y de tal importancia en la Provincia  lo haga reconocer y estudiar por personas peritas y científicas así como los medios de combatir si fuere la plaga indicada esta calamidad que pudiera reducir a la miseria una gran parte del territorio alavés y además ser en su caso de obtener del Gobierno los socorros necesarios ante la desgracia inminente

Para el 18 de agosto, los dos diputados tienen redactado su informe y lo ponen en manos del Diputado General. Comienzan argumentando los tres años de pertinaz sequía y el hielo general que han sufrido causando “cosechas miserables que han empobrecido considerablemente toda la Rioja Alavesa”. El invierno y la primavera trajeron abundantes humedades que hizo brotar nuevos sarmientos vigorosos y generosos en fruto, hasta que a finales de julio ”una serie de frecuentes tormentas y aguaceros terribles con muchísima electricidad en toda la Rioja Alavesa y con fuertes pedriscos en algunas zonas como gran parte de las jurisdicciones de Laguardia y Elciego” . A esas tormentas siguieron mañanas de rocío y escarchas que favorecieron el desarrollo de la nueva enfermedad. La aparición de los primeros síntomas en las hojas de alguna zona de Laguardia ”hizo correr la voz de que en algunas viñas había debido caer rayos secando la hoja y algunas cepas.” A los dos días de la última tormenta comenzó a observarse que en el término de Carralogroño comenzaban a secarse la hoja de las viñas y que este mal se iba extendiendo por la jurisdicción de Laguardia. El mismo síntoma se observó en términos de Elciego, no teniendo conocimiento de ello en Labastida ni en la parte este de la Rioja Alavesa. Los pueblos más afectados fueron Laguardia, Elciego y Lapuebla.

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El TRASLADO FUNEBRE DE JORGE DUBOS (1944-03-20) Administrador de la bodega de los Herederos del Marqués de Riscal

Dubosen hileta prozezioa oso gertakizun berezia izan zen; herrian inoiz ikusita

Entierro de Dubos

El 20 de marzo de 1944 se presenció en Elciego por primera vez un traslado fúnebre, no al cementerio de la localidad, sino a “La Canal”, para que un coche-funeraria trasladara el cadáver de Jorge Dubos a su Gironda natal. La fotografía cedida por la familia Bañares es muy plástica: un cortejo fúnebre con un recorrido inusitado ( Bodega del Marqués de Riscal a la Canal) sin pasar por la Iglesia Parroquial ni tampoco por el Cementerio.

   Jorge Dubos fue el tercer Administrador de la Bodega del Marqués de Riscal entre 1908 y 1944. Jean Pineau fue el primer encargado de pilotar el proyecto de Don Guillermo Hurtado de Amézaga y su hijo Don Camilo ( Marqueses de Riscal) desde 1868 hasta su fallecimiento en 1889. Sus restos descansan eternamente en el cementerio de la localidad. Firma Richard

Continuando con la tradición vitivinícola francesa, le releva en el puesto Guillermo Richard Royer, quien estuvo al cargo de la Administración de Elciego hasta su fallecimiento en 1908. Aquí vivió con su mujer Beatriz Sánchez Hernández en la propia bodega , donde nació su hijo Guillermo Antonio Richard Sánchez el 2 de enero de 1906. Este segundo Administrador también recibió sepultura en el cementerio local. Firma Dubos

En 1908 llega a Elciego Jorge Dubos con su familia para hacerse cargo de la bodega de los ya Herederos del Excmo Sr. Marqués de Riscal. Testimonio de esta llegada son esas postales de San Millán de la Cogolla y de una vista panorámica de Elciego que envían a sus familiares de su localidad natal Ludon, en la Gironda francesa,

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Jorge Dubos y su esposa Marcela, denominada en el pueblo como “La Dubosa”, tuvieron una larga estancia de 36 años en nuestra villa. Tiempo prolongado que trajo consigo una buena relación con la población y con las familias relevantes del pueblo; por eso su nombre es aún recordado entre los mayores de la localidad.DÑA MARCELA DUBOS (6)

1919 selloSEBASTIAN CAPMANY CON MARCELA Y JORGE DUBOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        (El matrimonio Dubos con el médico local Sebastián Capmany)

1930-11-28 Propaganda Diario La Libertad

Jorge Dubos acudía con frecuencia a su Medoc natal a visitar sus parientes, contrastar sus conocimientos vitivinícolas y también revisar sus propiedades en La Gironde. Con la Guerra Civil y posteriormente la 2ª Guerra Mundial, cruzar la frontera tenía sus grandes dificultades e incluso la imposibilidad de hacerlo. Dubos tenía por entonces un hijo médico, especialista en garganta en la capital Francesa, aquejado por la difteria. Para facilitarle el pasaporte recurrió a otro ilustre vecino con influencias en altas esferas: Don Joaquín González Gallarza. La víspera de San José de 1944, Gallarza le visitó diciéndole que le traía una buena noticia: le había conseguido ese pase especial  para cruzar la frontera y acudir a visitar a su hijo. Al día siguiente Dubos falleció de un infarto en la propia bodega.Esquela

El trabajador de la bodega Antonino Pardo Santos hacía también de peluquero y le arreglaba el cabello y el bigote a Jorge Dubos. Ese día también, antes del traslado, Antonino le retocó el cabello y le atusó el bigote para trasladarlo hasta su Francia natal.

El traslado fúnebre fue todo un acontecimiento ya que una comitiva así de particular no había sido nunca vista en el pueblo.

 

 

 

 

La primera etiqueta del vino riojano.- 1866

1866 urtean Arabako Diputazioaren mempe eta Jean Pineauren zuzendaritzapean sortu zen lehenengo etiketa. Oso irudi historikoa eta garrantzi handikoa izan zen eta gaur egunean kontutan izateko ere bai.Etiqueta

Esta es la primera etiqueta “oficial” que se utilizó para un vino riojano. La creó la propia Diputación Foral de Alava para garantizar los vinos elaborados en la experiencia de la modernización de los vinos de Rioja Alavesa, bajo la dirección de Jean Pineau.
La experiencia se inició en las vendimias de 1862 y terminó en 1868. Participaron varios cosecheros “ del País de los Viñedos de Alava llamado Rioja Alavesa”, como se le denominó en el propio contrato que el Diputado General Ramón Ortiz de Zárate hizo con Pineau en Julio de 1862. La etiqueta en sí está llena de detalles que explican el éxito de esa experiencia de 6 años que supuso el inicio de la modernización del vino riojano. 1862 Gortázar
Se utilizó por primera vez en 1866 para ofrecer a un selecto número de personas unas otellas de muestra para darles a conocer las bondades del nuevo vino, más fino y elaborado según el método del Medoc. Las primeras botellas fueron de una selección de vinos de 1862, los primeros elaborados en el proyecto, y que tenían unas etiquetas en el cuello indicando la inicial del cosechero. Si eran de Olano, de Samaniego, o de Gortázar, de Laguardia.

1862 Olano

El Diputado General Egaña escribió una carta con fecha del 19 de abril de 1866 a los participantes en proyecto indicándoles las normas para el uso de la etiqueta.

 

“A los Sres:
– Don Manuel de Gortázar…………..Bilbao
– Don Pedro de Olano………………….Samaniego
– Don Francisco Paternina………..…Labastida
– Don Galo Poves……………………….Labastida
– D. Francisco de Paula Rivas………Villabuena
– D. Canuto Balanzategui……….…..Elciego
– Sr. Marqués de Riscal………..….….Elciego
– D. Bernardo Domingo……………..Laguardia
Vitoria 19 de Abril de 1866
Vivamente interesada esta Diputación general en que los vinos de fabricación Medoc de la Rioja Alavesan consigan en el mercado nacional y extranjero la justa estimación que por sus buenas cualidades merecen, considera de la mayor sin importancia, que los productos bien elaborados y cuidados con el debido esmero, se expendan con la etiqueta oficial que la Provincia ha adoptado al efecto a fin de que no puedan confundirse con productos de medianas condiciones, que se entregan a la especulación antes del tiempo conveniente.
No se ocultará al claro talento de Vd que un sentimiento patriótico de desinterés en obsequio del crédito de la nueva producción, recomienda gran prudencia en los primeros pasos destinados a fijar la base del porvenir de la Rioja; y que por lo tanto sería de desear que sólo los vinos completamente satisfactorios se vendieran con el nombre de “Medoc Alavés”
Imposibilitada como se encuentra esta Diputación de imponer a nadie obligaciones de pura conveniencia general, ha tenido que valerse del medio indirecto de adoptar una etiqueta que garantice la buena calidad de los productos que la lleven, dictando para su uso con fecha 11 del actual la providencia siguiente:

carta
Vitoria 11 de Abril de 1866
Con el objeto de impedir que se haga un uso indebido de la etiqueta que ha adoptado la Provincia para sus vinos de fabricación Medoc examinados y aprobados por la Comisión delegada al efecto; y a fin de poder perseguir en Justicia a los que no llenen las formalidades prescritas, como falsificadores de una marca que nadie tiene derecho a emplear sin la competente autorización, esta Diputación General viene en resolver lo siguiente:
1º.- La Comisión de examen guardará dos botellas de cada uno de los vinos que obtengan la facultad de poder expenderse con la etiqueta oficial
2º.- Si el examen se refiriese a vinos de diferentes años o distintos de uno mismo se guardarán dos botellas de cada clase.
3º.- Estas botellas se lacrarán y sellarán en presencia de los interesados poniéndose en la etiqueta y consignándose en Acta la cantidad de vino de su clase que el cosechero queda facultado para vender, con la fecha del día en que se hace el exámen.
4º.- Todas las botellas de vino recogidas con las formalidades indicadas quedarán almacenadas, bajo la vigilancia y responsabilidad del maestro de cueva Mr. Pineau.
Comuníquese esta providencia para su ejecución cumplimiento y responsabilidad en la parte que respectivamente les corresponde al Director de la Graja Modelo Don Eugenio de Garagarza y al citado maestro de cueva Mr. Pineau
Y siendo Vd uno de los cosecheros Riojanos que con más recomendable celo coadyuva en estos trabajos los esfuerzos de la Provincia, la Diputación espera que y hasta que sean bien convencidos en el comercio los nuevos vinos, ha de prestarse a la adopción de la etiqueta oficial de que remite a Vd adjunto una muestra, en la venta de aquellos que por sus buenas cualidades lo merezcan, reclamando al efecto la autorización de la misma Diputación en los términos que queda dispuesto por la circular del 6 del actual que oportunamente se comunicó a Vd.”

Egaña

(Archivo Provincial del Territorio Histórico de Alava, Caja 120 nº 19)

1824.-DOTE Y COMPROMISO MATRIMONIAL DE D. GUILLERMO HURTADO DE AMEZAGA Y Dª GERTRUDIS BALMASEDA

Guillermo Hurtado de Amézaga eta Gertrudis de Balmaseda Gasteizen ezkondu ziren 1824an. Garai hartako ohitura jarraitzen dotea elkarri eman zioten

Matrimonial

Guillermo Hurtado de Amézaga Zubía nació en Vitoria el 25 de junio de 1795, hijo del matrimonio de Juan Gualberto Hurtado de Amézaga y de Jacoba Zubía. Fue el primogénito de una saga de seis hermanas que el matrimonio Hurtado de Amézaga Zubía trajo al mundo. Tres de estas hermanas se trasladaron jóvenes a Elciego falleciendo y siendo enterradas en nuestra villa: Felicias en 1822, María en 1845 y finalmente Marceliana en 1858. Esta última será la que deje este mismo año la mitad del Mayorazgo que heredó de los Ruiz de Ubago a su hermano Guillermo, que residía en Burdeos. Así se inicia la andadura vitivinícola del Marqués de Riscal en Elciego.
Guillermo Hurtado de Amézaga contrajo matrimonio con Gertrudis de Balmaseda el 22 de Julio de 1824 en la Iglesia de San Pedro de Vitoria. El Marqués era hijo de Juan Gualberto Hurtado de Amézaga, natural de Villaro y de Jacoba Zubia, ambos difuntos cuando se celebró el matrimonio. Gertudis de Balmaseda Mateo era natural de Santo Domingo de la Calzada e hija de José Carlos de Balmaseda, ya difunto, y de Ursula Mateo, también vecinos que fueron de Santo Domingo de la Calzada.
Como era habitual en su época , y más aún en las familias pudientes que aportaban bienes al matrimonio, se celebraron las dotes matrimoniales el 7 de Julio de ese mismo año.Matrimonial2
Guillermo de Amézaga era poseedor de los Mayorazgos vacantes por fallecimiento de su padre y las rentas que producían; bienes que llevó al matrimonio. Por vía de arras dotó de la quinta parte de todos los bienes
La madre de la novia, Dª Ursula Mateo, aportó a su hija la herencia legítima paterna, valorada en ciento sesenta y tres mil ciento veinte y ocho reales vellón. Por parte de herencia materna le mandó ciento sesenta y tres mil ciento veinte y ocho reales; haciendo un total de doscientos ochenta y tres mil ciento veinte y ocho reales vellón en dinero metálico; cantidad que estaba cobijada por el hermano de la novia Juan Domingo de Balmaseda, vecino de Madrid y dedicado al comercio.
Se declara también en el compromiso matrimonial, que lo que viniera por vía de regalo de su madre, hermanos, parientes y amigos, lo aportaría también al matrimonio.
Todo esto se materializa en otra escritura de carta de pago fechada el 25 de septiembre, dos meses más tarde de celebrarse el matrimonio. Ahí se tasan y contabilizan las alhajas y preseas y  los regalos realizados a la novia y que se aportan como bienes matrimoniales:
– Un collar y pendientes de brillantes y perlas…………………..….9.000rs
– Un aderezo completo de corral………………………………………………500 rs
– Dos sortijas de brillantes ………………………………………..………….1.400 rs
– Una cadena de oro con su reloj……………………………………………..900 rs
– Un par de pendientes de amatita…………………………………………..320 rs
– Un necesario de concha……………………………………….…………………500 rs
– Una escribanía de plata………………………………….……………………1.000 rs.
– Un par de candeleros, espabiladera y platillo de plata………..1.600 rs
– Un reloj y dos jarrones de alabastro…………………………………..…1.300 rs
– Un tocador de caoba…………………………………………………………….1.600 rs
– Un piano…………………………………………………………………………..4.000 rs
– Veinte vestidos de percal y seda……………………………………..……5.700 rs
– Un velo de punto redondod, mantillas y velos de tul……………1.800 rs
– Ocho chales de cachemir y merinos…………………………………..…4.600 rs
– Siete docenas de camisas a ochenta reales……………………..….6.720 rs
– Diez y ocho zagalejos y diez y ocho batas de cama a cincuenta reales…………1.800 rs
– Ochenta y cuatro pañuelos a diez y seis reales………………..……1.344 rs
– Setenta y seis pares de medias de seda y algodón a veinte y dos reales……1.450 rs
– Diez y ocho pares de zapatos a veinte reales……………………….….360 rs
–                     TOTAL…………………………………………………………..….45.894 rs

Firmas(Documentación extraída del Archivo Histórico Provincial de Alava.- 1824.- Gabriel de Aragón.- Prot. 8716 )

Coches en la Bodega del Marqués del Riscal en torno a 1930

Oso argazki polita Bañares familiakoek blogean jartzeko eman digutena. Data ez da zehatza, bainan ematen da 1930 hamarkadakoaren hasierakoa dela.

COCHES ANTIGUOS

No es una concentración de coches antiguos en las Bodegas del Marqués de Riscal; pero como si lo fuera. Nos es difícil datar la antigüedad de esta foto. Por una parte no aparecen los raíles que cruzaban la carretera y que pasaban de una bodega a otra. Estos raíles se pusieron en el año 1911; pero las matrículas y los modelos de los coches nos llevan a colocar la foto en una década alargada más tarde.
En 1923 la Bodega del Marqués de Riscal tenía dos vehículos a motor: uno era un camión Aries, con matrícula SS-1314. Fue adquirido el 1920-02-10, para transporte de mercancía, fundamentalmente a la Estación de Cenicero. El otro vehículo era un automóvil Ford con matrícula SS-1642.
Remitiéndonos a la foto, el vehículo más próximo , con matrícula LO-1724, es un Renault modelo “monaquatre” o “primaquatre” y fue matriculado en 1933. El posterior lleva la matrícula LO-1404 y también fue matriculado en esos años.
Si alguna persona pudiera proporcionar modelo de coche y algún dato más, lo agradeceríamos. Al final todo contribuye al enriquecimiento de nuestro patrimonio cultural.

Agradecemos a la familia Bañares por proporcionarnos éste y otros documentos gráficos para enriquecer el blog.

Jean Pineau, el “maestro de cueva” bordelés que la Diputación de Alava trajo para innovar el vino riojano

Araba Errioxako blogean agertutako artikulua. Gure “Jean Pineau” ezin zuen falta blog honetan.

Artículo sobre Jean Pineau publicado en el blog de Rioja Alavesa

http://riojaalavesa.blog.euskadi.net/jean-pineau-el-mago-frances

firma Pineau

JEAN PINEAU

El “Maestro de Cueva” bordelés que Diputación de Alava trajo para innovar el vino riojano

               

La vitivinicultura tradicional riojana, tanto en su vertiente de cultivo de la vid como en la de la elaboración de los vinos, se venía transmitiendo de generación en generación a lo largo de varios siglos. Los terrenos más dificultosos o las terrazas de los montículos muy propios de nuestra orografía estaban destinados al cultivo de la vid, destinándose los más llanos y productivos a los cereales.

Tal y como rezan en los escritos antiguos  los trabajos realizados de “podar, cavar, espergurar, hedrar y morgonear cada año” los majuelos de una manera totalmente manual, donde la “obrada”, como superficie que acoge unas 200 cepas, era la referencia del trabajo de una persona en una jornada. A la hora de recoger el fruto, las comportas en los lomos de los animales mulares que accedían por las estrechas sendas, llevaban la “carga” de uva ( unos 184 kg entre las dos) hasta los lagares de piedra y los cubos de las cuevas o bodegas. Tras la fermentación del mosto, el pisado y el trujalado eran las siguientes labores hasta la primera trasmuda; separándose los suelos y heces del vino, que se depositaba en las cubas de los calados para ser posteriormente “aforados” por la autoridad municipal. Meses más tarde los “arrieros” llevaban en sus pellejos los vinos a las poblaciones que reclamaban bebida para sus tabernas. Un ciclo de trabajos anual que en muchas ocasiones se remataba forzadamente para la venta y posibilitar las cubas para la nueva cosecha.

Este esquema vitivinícola se venía cumplimentando a lo largo de varios siglos, siendo a finales del XVIII cuando la superproducción y la poca perdurabilidad del vino encendieron las alarmas de las personas más eruditas. Entre ellas el fabulista Samaniego, la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, el Diputado Valentín Verástegui…junto con las experiencias del clérigo Manuel Esteban Quintano en el XVIII y del Marqués de Murrieta en mitad del XIX, reflejan una necesidad de innovación en el vino riojano. A ello contribuyen las fuertes heladas y el ataque de oídium en 1855 o el inicio al siguiente año del proyecto de ferrocarril Tudela-Bilbao, que abre un nuevo panorama de mercados a los que hay que adecuar la perfecta conservación de los vinos para su venta y transporte.

La Diputación de Alava pone su maquinaria en marcha con ensayos y coordinación. Así el equipo formado por el Diputado General Ramón Ortiz de Zárate, el Marqués de Riscal residente en Burdeos y el Director de la Escuela Práctica de Agricultura, Eugenio Garagarza, deciden traer un “maestro de cueva” bordelés que instruya a los cosecheros alaveses en las mejores técnicas vitivinícolas. Así contratan a Jean Pineau en julio de 1862 quien residirá “en el País de los viñedos de la Provincia de Alava, llamado rioja Alavesa” y bajo las órdenes de Diputación, enseñará todos los trabajos relacionados con viñas, vinos y tonelería a los cosecheros alaveses.

Ese mismo verano de 1862 comienzan los preparativos para vinificar al estilo bordelés, utilizando cada cosechero que participe en el proyecto tres barricas con duelas de Estados Unidos, otras tres con duelas del País y una cuba de 50 cántaras. El entusiasmo y la ilusión por el proyecto se contagia entre los cosecheros, quien consideran a Pineau un auténtico mago que puede aportar solución a las continuas penurias del vino riojano. La participación en exposiciones da más solidez al proyecto, obteniendo reconocimiento y premios en Bayona y Burdeos. Para ello hay que vestir al vino con botella, corcho y etiqueta, algo totalmente desconocido en la zona; utilizando para ello la marca “Medoc Alavés”

9.-Etiqueta

El proyecto apenas dura seis años y Diputación tiene que rescindir los servicios del mago francés, porque los cosecheros deben invertir en infraestructuras (bodegas) y equipamientos (maquinaria y barricas), algo que sólo algunos ricos propietarios pueden acometer. Entre ellos el propio Marqués de Riscal, quien construye en Elciego la primera bodega de corte moderno para alargar la vida del vino en las barricas. Para ello manda al ingeniero Ricardo Bellsolá a tomar modelo en la propia bodega donde trabajaba Pineau, en Lanessan, en Cussac fort Medoc. Para su propio proyecto en Elciego, Don Guillermo Hurtado de Amézaga, contrata los servicios de Jean Pineau quien permanecerá en Elciego hasta su fallecimiento en 1889.

Con el Marqués de Riscal y Jean Pineau comienza en Elciego la primera bodega del nuevo vino riojano: nuevo sistema de elaboración, cuidado en barricas de 14 cántaras (225 litros), clarificado y preparado en botellas de vino para el mercado, con una etiqueta que le da nombre al producto. Por este motivo Marqués de Riscal es la única bodega de vino riojano que guarda en sus calados vinos desde 1862 hasta nuestros días. 152 cosechas ininterrumpidas de vino riojano, toda su historia.

Con Jean Pineau comienzan en el vino riojano las grandes innovaciones que aún hoy en día conservamos:

  • En la viticultura se comienza a plantar las vides alineadas en hilera o renque, para utilizar la tracción animal en los trabajos, se utilizan estacas en las plantas para elevarlas más del suelo, se mejoran y perfeccionan la poda, se emplean sulfatos, azufres y abonos para la mejora…..
  • En la vinificación se emplea el despalillado, las fermentaciones regulares y controladas, la utilización de barricas para la perdurabilidad, las trasiegas continuas, la clarificación con claras de huevo, ….
  • Con Pineau comienza la tonelería en la zona, comenzando con la primera escuela taller en Laguardia en 1864 y continuando con el taller de tonelería en la bodega del Riscal a partir de 1868
  • Con el proyecto “Medoc Alavés” y el posterior de la bodega Marqués de Riscal, el vino pasa de ser un producto genérico a ser presentado con una garantía sellada y etiquetada para hacerlo llegar así al consumidor.

 

 

1903 el profesor californiano Alwod visita Elciego – Marqués de Riscal

 

 

 

 

Marqués de Riscal eta Pineauk Eltziegon egindako hobekuntzak ezagunak eta aztergarriak ziren mundu osoan.

Alwod en Elciego

 

Las innovaciones vitivinícolas en el vino riojano que el Marqués de Riscal con su maestro de cueva Jean Pineau realizaron a finales del XIX fueron adquiriendo fama tanto en el estado como a nivel mundial. El profesor californiano Alwod visitó personalmente Elciego y en esta foto de 1903 le vemos en el término de “Las Llecas” visitando una nueva plantación con estacas para tutorizar las vides. Aún hoy en día son reconocibles los olivos al final de la finca, aunque ésta dividida en varias propiedades.

 

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