El TRASLADO FUNEBRE DE JORGE DUBOS (1944-03-20) Administrador de la bodega de los Herederos del Marqués de Riscal

Dubosen hileta prozezioa oso gertakizun berezia izan zen; herrian inoiz ikusita

Entierro de Dubos

El 20 de marzo de 1944 se presenció en Elciego por primera vez un traslado fúnebre, no al cementerio de la localidad, sino a “La Canal”, para que un coche-funeraria trasladara el cadáver de Jorge Dubos a su Gironda natal. La fotografía cedida por la familia Bañares es muy plástica: un cortejo fúnebre con un recorrido inusitado ( Bodega del Marqués de Riscal a la Canal) sin pasar por la Iglesia Parroquial ni tampoco por el Cementerio.

   Jorge Dubos fue el tercer Administrador de la Bodega del Marqués de Riscal entre 1908 y 1944. Jean Pineau fue el primer encargado de pilotar el proyecto de Don Guillermo Hurtado de Amézaga y su hijo Don Camilo ( Marqueses de Riscal) desde 1868 hasta su fallecimiento en 1889. Sus restos descansan eternamente en el cementerio de la localidad. Firma Richard

Continuando con la tradición vitivinícola francesa, le releva en el puesto Guillermo Richard Royer, quien estuvo al cargo de la Administración de Elciego hasta su fallecimiento en 1908. Aquí vivió con su mujer Beatriz Sánchez Hernández en la propia bodega , donde nació su hijo Guillermo Antonio Richard Sánchez el 2 de enero de 1906. Este segundo Administrador también recibió sepultura en el cementerio local. Firma Dubos

En 1908 llega a Elciego Jorge Dubos con su familia para hacerse cargo de la bodega de los ya Herederos del Excmo Sr. Marqués de Riscal. Testimonio de esta llegada son esas postales de San Millán de la Cogolla y de una vista panorámica de Elciego que envían a sus familiares de su localidad natal Ludon, en la Gironda francesa,

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Jorge Dubos y su esposa Marcela, denominada en el pueblo como “La Dubosa”, tuvieron una larga estancia de 36 años en nuestra villa. Tiempo prolongado que trajo consigo una buena relación con la población y con las familias relevantes del pueblo; por eso su nombre es aún recordado entre los mayores de la localidad.DÑA MARCELA DUBOS (6)

1919 selloSEBASTIAN CAPMANY CON MARCELA Y JORGE DUBOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        (El matrimonio Dubos con el médico local Sebastián Capmany)

1930-11-28 Propaganda Diario La Libertad

Jorge Dubos acudía con frecuencia a su Medoc natal a visitar sus parientes, contrastar sus conocimientos vitivinícolas y también revisar sus propiedades en La Gironde. Con la Guerra Civil y posteriormente la 2ª Guerra Mundial, cruzar la frontera tenía sus grandes dificultades e incluso la imposibilidad de hacerlo. Dubos tenía por entonces un hijo médico, especialista en garganta en la capital Francesa, aquejado por la difteria. Para facilitarle el pasaporte recurrió a otro ilustre vecino con influencias en altas esferas: Don Joaquín González Gallarza. La víspera de San José de 1944, Gallarza le visitó diciéndole que le traía una buena noticia: le había conseguido ese pase especial  para cruzar la frontera y acudir a visitar a su hijo. Al día siguiente Dubos falleció de un infarto en la propia bodega.Esquela

El trabajador de la bodega Antonino Pardo Santos hacía también de peluquero y le arreglaba el cabello y el bigote a Jorge Dubos. Ese día también, antes del traslado, Antonino le retocó el cabello y le atusó el bigote para trasladarlo hasta su Francia natal.

El traslado fúnebre fue todo un acontecimiento ya que una comitiva así de particular no había sido nunca vista en el pueblo.

 

 

 

 

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La primera etiqueta del vino riojano.- 1866

1866 urtean Arabako Diputazioaren mempe eta Jean Pineauren zuzendaritzapean sortu zen lehenengo etiketa. Oso irudi historikoa eta garrantzi handikoa izan zen eta gaur egunean kontutan izateko ere bai.Etiqueta

Esta es la primera etiqueta “oficial” que se utilizó para un vino riojano. La creó la propia Diputación Foral de Alava para garantizar los vinos elaborados en la experiencia de la modernización de los vinos de Rioja Alavesa, bajo la dirección de Jean Pineau.
La experiencia se inició en las vendimias de 1862 y terminó en 1868. Participaron varios cosecheros “ del País de los Viñedos de Alava llamado Rioja Alavesa”, como se le denominó en el propio contrato que el Diputado General Ramón Ortiz de Zárate hizo con Pineau en Julio de 1862. La etiqueta en sí está llena de detalles que explican el éxito de esa experiencia de 6 años que supuso el inicio de la modernización del vino riojano. 1862 Gortázar
Se utilizó por primera vez en 1866 para ofrecer a un selecto número de personas unas otellas de muestra para darles a conocer las bondades del nuevo vino, más fino y elaborado según el método del Medoc. Las primeras botellas fueron de una selección de vinos de 1862, los primeros elaborados en el proyecto, y que tenían unas etiquetas en el cuello indicando la inicial del cosechero. Si eran de Olano, de Samaniego, o de Gortázar, de Laguardia.

1862 Olano

El Diputado General Egaña escribió una carta con fecha del 19 de abril de 1866 a los participantes en proyecto indicándoles las normas para el uso de la etiqueta.

 

“A los Sres:
– Don Manuel de Gortázar…………..Bilbao
– Don Pedro de Olano………………….Samaniego
– Don Francisco Paternina………..…Labastida
– Don Galo Poves……………………….Labastida
– D. Francisco de Paula Rivas………Villabuena
– D. Canuto Balanzategui……….…..Elciego
– Sr. Marqués de Riscal………..….….Elciego
– D. Bernardo Domingo……………..Laguardia
Vitoria 19 de Abril de 1866
Vivamente interesada esta Diputación general en que los vinos de fabricación Medoc de la Rioja Alavesan consigan en el mercado nacional y extranjero la justa estimación que por sus buenas cualidades merecen, considera de la mayor sin importancia, que los productos bien elaborados y cuidados con el debido esmero, se expendan con la etiqueta oficial que la Provincia ha adoptado al efecto a fin de que no puedan confundirse con productos de medianas condiciones, que se entregan a la especulación antes del tiempo conveniente.
No se ocultará al claro talento de Vd que un sentimiento patriótico de desinterés en obsequio del crédito de la nueva producción, recomienda gran prudencia en los primeros pasos destinados a fijar la base del porvenir de la Rioja; y que por lo tanto sería de desear que sólo los vinos completamente satisfactorios se vendieran con el nombre de “Medoc Alavés”
Imposibilitada como se encuentra esta Diputación de imponer a nadie obligaciones de pura conveniencia general, ha tenido que valerse del medio indirecto de adoptar una etiqueta que garantice la buena calidad de los productos que la lleven, dictando para su uso con fecha 11 del actual la providencia siguiente:

carta
Vitoria 11 de Abril de 1866
Con el objeto de impedir que se haga un uso indebido de la etiqueta que ha adoptado la Provincia para sus vinos de fabricación Medoc examinados y aprobados por la Comisión delegada al efecto; y a fin de poder perseguir en Justicia a los que no llenen las formalidades prescritas, como falsificadores de una marca que nadie tiene derecho a emplear sin la competente autorización, esta Diputación General viene en resolver lo siguiente:
1º.- La Comisión de examen guardará dos botellas de cada uno de los vinos que obtengan la facultad de poder expenderse con la etiqueta oficial
2º.- Si el examen se refiriese a vinos de diferentes años o distintos de uno mismo se guardarán dos botellas de cada clase.
3º.- Estas botellas se lacrarán y sellarán en presencia de los interesados poniéndose en la etiqueta y consignándose en Acta la cantidad de vino de su clase que el cosechero queda facultado para vender, con la fecha del día en que se hace el exámen.
4º.- Todas las botellas de vino recogidas con las formalidades indicadas quedarán almacenadas, bajo la vigilancia y responsabilidad del maestro de cueva Mr. Pineau.
Comuníquese esta providencia para su ejecución cumplimiento y responsabilidad en la parte que respectivamente les corresponde al Director de la Graja Modelo Don Eugenio de Garagarza y al citado maestro de cueva Mr. Pineau
Y siendo Vd uno de los cosecheros Riojanos que con más recomendable celo coadyuva en estos trabajos los esfuerzos de la Provincia, la Diputación espera que y hasta que sean bien convencidos en el comercio los nuevos vinos, ha de prestarse a la adopción de la etiqueta oficial de que remite a Vd adjunto una muestra, en la venta de aquellos que por sus buenas cualidades lo merezcan, reclamando al efecto la autorización de la misma Diputación en los términos que queda dispuesto por la circular del 6 del actual que oportunamente se comunicó a Vd.”

Egaña

(Archivo Provincial del Territorio Histórico de Alava, Caja 120 nº 19)

1824.-DOTE Y COMPROMISO MATRIMONIAL DE D. GUILLERMO HURTADO DE AMEZAGA Y Dª GERTRUDIS BALMASEDA

Guillermo Hurtado de Amézaga eta Gertrudis de Balmaseda Gasteizen ezkondu ziren 1824an. Garai hartako ohitura jarraitzen dotea elkarri eman zioten

Matrimonial

Guillermo Hurtado de Amézaga Zubía nació en Vitoria el 25 de junio de 1795, hijo del matrimonio de Juan Gualberto Hurtado de Amézaga y de Jacoba Zubía. Fue el primogénito de una saga de seis hermanas que el matrimonio Hurtado de Amézaga Zubía trajo al mundo. Tres de estas hermanas se trasladaron jóvenes a Elciego falleciendo y siendo enterradas en nuestra villa: Felicias en 1822, María en 1845 y finalmente Marceliana en 1858. Esta última será la que deje este mismo año la mitad del Mayorazgo que heredó de los Ruiz de Ubago a su hermano Guillermo, que residía en Burdeos. Así se inicia la andadura vitivinícola del Marqués de Riscal en Elciego.
Guillermo Hurtado de Amézaga contrajo matrimonio con Gertrudis de Balmaseda el 22 de Julio de 1824 en la Iglesia de San Pedro de Vitoria. El Marqués era hijo de Juan Gualberto Hurtado de Amézaga, natural de Villaro y de Jacoba Zubia, ambos difuntos cuando se celebró el matrimonio. Gertudis de Balmaseda Mateo era natural de Santo Domingo de la Calzada e hija de José Carlos de Balmaseda, ya difunto, y de Ursula Mateo, también vecinos que fueron de Santo Domingo de la Calzada.
Como era habitual en su época , y más aún en las familias pudientes que aportaban bienes al matrimonio, se celebraron las dotes matrimoniales el 7 de Julio de ese mismo año.Matrimonial2
Guillermo de Amézaga era poseedor de los Mayorazgos vacantes por fallecimiento de su padre y las rentas que producían; bienes que llevó al matrimonio. Por vía de arras dotó de la quinta parte de todos los bienes
La madre de la novia, Dª Ursula Mateo, aportó a su hija la herencia legítima paterna, valorada en ciento sesenta y tres mil ciento veinte y ocho reales vellón. Por parte de herencia materna le mandó ciento sesenta y tres mil ciento veinte y ocho reales; haciendo un total de doscientos ochenta y tres mil ciento veinte y ocho reales vellón en dinero metálico; cantidad que estaba cobijada por el hermano de la novia Juan Domingo de Balmaseda, vecino de Madrid y dedicado al comercio.
Se declara también en el compromiso matrimonial, que lo que viniera por vía de regalo de su madre, hermanos, parientes y amigos, lo aportaría también al matrimonio.
Todo esto se materializa en otra escritura de carta de pago fechada el 25 de septiembre, dos meses más tarde de celebrarse el matrimonio. Ahí se tasan y contabilizan las alhajas y preseas y  los regalos realizados a la novia y que se aportan como bienes matrimoniales:
– Un collar y pendientes de brillantes y perlas…………………..….9.000rs
– Un aderezo completo de corral………………………………………………500 rs
– Dos sortijas de brillantes ………………………………………..………….1.400 rs
– Una cadena de oro con su reloj……………………………………………..900 rs
– Un par de pendientes de amatita…………………………………………..320 rs
– Un necesario de concha……………………………………….…………………500 rs
– Una escribanía de plata………………………………….……………………1.000 rs.
– Un par de candeleros, espabiladera y platillo de plata………..1.600 rs
– Un reloj y dos jarrones de alabastro…………………………………..…1.300 rs
– Un tocador de caoba…………………………………………………………….1.600 rs
– Un piano…………………………………………………………………………..4.000 rs
– Veinte vestidos de percal y seda……………………………………..……5.700 rs
– Un velo de punto redondod, mantillas y velos de tul……………1.800 rs
– Ocho chales de cachemir y merinos…………………………………..…4.600 rs
– Siete docenas de camisas a ochenta reales……………………..….6.720 rs
– Diez y ocho zagalejos y diez y ocho batas de cama a cincuenta reales…………1.800 rs
– Ochenta y cuatro pañuelos a diez y seis reales………………..……1.344 rs
– Setenta y seis pares de medias de seda y algodón a veinte y dos reales……1.450 rs
– Diez y ocho pares de zapatos a veinte reales……………………….….360 rs
–                     TOTAL…………………………………………………………..….45.894 rs

Firmas(Documentación extraída del Archivo Histórico Provincial de Alava.- 1824.- Gabriel de Aragón.- Prot. 8716 )

Coches en la Bodega del Marqués del Riscal en torno a 1930

Oso argazki polita Bañares familiakoek blogean jartzeko eman digutena. Data ez da zehatza, bainan ematen da 1930 hamarkadakoaren hasierakoa dela.

COCHES ANTIGUOS

No es una concentración de coches antiguos en las Bodegas del Marqués de Riscal; pero como si lo fuera. Nos es difícil datar la antigüedad de esta foto. Por una parte no aparecen los raíles que cruzaban la carretera y que pasaban de una bodega a otra. Estos raíles se pusieron en el año 1911; pero las matrículas y los modelos de los coches nos llevan a colocar la foto en una década alargada más tarde.
En 1923 la Bodega del Marqués de Riscal tenía dos vehículos a motor: uno era un camión Aries, con matrícula SS-1314. Fue adquirido el 1920-02-10, para transporte de mercancía, fundamentalmente a la Estación de Cenicero. El otro vehículo era un automóvil Ford con matrícula SS-1642.
Remitiéndonos a la foto, el vehículo más próximo , con matrícula LO-1724, es un Renault modelo “monaquatre” o “primaquatre” y fue matriculado en 1933. El posterior lleva la matrícula LO-1404 y también fue matriculado en esos años.
Si alguna persona pudiera proporcionar modelo de coche y algún dato más, lo agradeceríamos. Al final todo contribuye al enriquecimiento de nuestro patrimonio cultural.

Agradecemos a la familia Bañares por proporcionarnos éste y otros documentos gráficos para enriquecer el blog.

Jean Pineau, el “maestro de cueva” bordelés que la Diputación de Alava trajo para innovar el vino riojano

Araba Errioxako blogean agertutako artikulua. Gure “Jean Pineau” ezin zuen falta blog honetan.

Artículo sobre Jean Pineau publicado en el blog de Rioja Alavesa

http://riojaalavesa.blog.euskadi.net/jean-pineau-el-mago-frances

firma Pineau

JEAN PINEAU

El “Maestro de Cueva” bordelés que Diputación de Alava trajo para innovar el vino riojano

               

La vitivinicultura tradicional riojana, tanto en su vertiente de cultivo de la vid como en la de la elaboración de los vinos, se venía transmitiendo de generación en generación a lo largo de varios siglos. Los terrenos más dificultosos o las terrazas de los montículos muy propios de nuestra orografía estaban destinados al cultivo de la vid, destinándose los más llanos y productivos a los cereales.

Tal y como rezan en los escritos antiguos  los trabajos realizados de “podar, cavar, espergurar, hedrar y morgonear cada año” los majuelos de una manera totalmente manual, donde la “obrada”, como superficie que acoge unas 200 cepas, era la referencia del trabajo de una persona en una jornada. A la hora de recoger el fruto, las comportas en los lomos de los animales mulares que accedían por las estrechas sendas, llevaban la “carga” de uva ( unos 184 kg entre las dos) hasta los lagares de piedra y los cubos de las cuevas o bodegas. Tras la fermentación del mosto, el pisado y el trujalado eran las siguientes labores hasta la primera trasmuda; separándose los suelos y heces del vino, que se depositaba en las cubas de los calados para ser posteriormente “aforados” por la autoridad municipal. Meses más tarde los “arrieros” llevaban en sus pellejos los vinos a las poblaciones que reclamaban bebida para sus tabernas. Un ciclo de trabajos anual que en muchas ocasiones se remataba forzadamente para la venta y posibilitar las cubas para la nueva cosecha.

Este esquema vitivinícola se venía cumplimentando a lo largo de varios siglos, siendo a finales del XVIII cuando la superproducción y la poca perdurabilidad del vino encendieron las alarmas de las personas más eruditas. Entre ellas el fabulista Samaniego, la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, el Diputado Valentín Verástegui…junto con las experiencias del clérigo Manuel Esteban Quintano en el XVIII y del Marqués de Murrieta en mitad del XIX, reflejan una necesidad de innovación en el vino riojano. A ello contribuyen las fuertes heladas y el ataque de oídium en 1855 o el inicio al siguiente año del proyecto de ferrocarril Tudela-Bilbao, que abre un nuevo panorama de mercados a los que hay que adecuar la perfecta conservación de los vinos para su venta y transporte.

La Diputación de Alava pone su maquinaria en marcha con ensayos y coordinación. Así el equipo formado por el Diputado General Ramón Ortiz de Zárate, el Marqués de Riscal residente en Burdeos y el Director de la Escuela Práctica de Agricultura, Eugenio Garagarza, deciden traer un “maestro de cueva” bordelés que instruya a los cosecheros alaveses en las mejores técnicas vitivinícolas. Así contratan a Jean Pineau en julio de 1862 quien residirá “en el País de los viñedos de la Provincia de Alava, llamado rioja Alavesa” y bajo las órdenes de Diputación, enseñará todos los trabajos relacionados con viñas, vinos y tonelería a los cosecheros alaveses.

Ese mismo verano de 1862 comienzan los preparativos para vinificar al estilo bordelés, utilizando cada cosechero que participe en el proyecto tres barricas con duelas de Estados Unidos, otras tres con duelas del País y una cuba de 50 cántaras. El entusiasmo y la ilusión por el proyecto se contagia entre los cosecheros, quien consideran a Pineau un auténtico mago que puede aportar solución a las continuas penurias del vino riojano. La participación en exposiciones da más solidez al proyecto, obteniendo reconocimiento y premios en Bayona y Burdeos. Para ello hay que vestir al vino con botella, corcho y etiqueta, algo totalmente desconocido en la zona; utilizando para ello la marca “Medoc Alavés”

9.-Etiqueta

El proyecto apenas dura seis años y Diputación tiene que rescindir los servicios del mago francés, porque los cosecheros deben invertir en infraestructuras (bodegas) y equipamientos (maquinaria y barricas), algo que sólo algunos ricos propietarios pueden acometer. Entre ellos el propio Marqués de Riscal, quien construye en Elciego la primera bodega de corte moderno para alargar la vida del vino en las barricas. Para ello manda al ingeniero Ricardo Bellsolá a tomar modelo en la propia bodega donde trabajaba Pineau, en Lanessan, en Cussac fort Medoc. Para su propio proyecto en Elciego, Don Guillermo Hurtado de Amézaga, contrata los servicios de Jean Pineau quien permanecerá en Elciego hasta su fallecimiento en 1889.

Con el Marqués de Riscal y Jean Pineau comienza en Elciego la primera bodega del nuevo vino riojano: nuevo sistema de elaboración, cuidado en barricas de 14 cántaras (225 litros), clarificado y preparado en botellas de vino para el mercado, con una etiqueta que le da nombre al producto. Por este motivo Marqués de Riscal es la única bodega de vino riojano que guarda en sus calados vinos desde 1862 hasta nuestros días. 152 cosechas ininterrumpidas de vino riojano, toda su historia.

Con Jean Pineau comienzan en el vino riojano las grandes innovaciones que aún hoy en día conservamos:

  • En la viticultura se comienza a plantar las vides alineadas en hilera o renque, para utilizar la tracción animal en los trabajos, se utilizan estacas en las plantas para elevarlas más del suelo, se mejoran y perfeccionan la poda, se emplean sulfatos, azufres y abonos para la mejora…..
  • En la vinificación se emplea el despalillado, las fermentaciones regulares y controladas, la utilización de barricas para la perdurabilidad, las trasiegas continuas, la clarificación con claras de huevo, ….
  • Con Pineau comienza la tonelería en la zona, comenzando con la primera escuela taller en Laguardia en 1864 y continuando con el taller de tonelería en la bodega del Riscal a partir de 1868
  • Con el proyecto “Medoc Alavés” y el posterior de la bodega Marqués de Riscal, el vino pasa de ser un producto genérico a ser presentado con una garantía sellada y etiquetada para hacerlo llegar así al consumidor.

 

 

1903 el profesor californiano Alwod visita Elciego – Marqués de Riscal

 

 

 

 

Marqués de Riscal eta Pineauk Eltziegon egindako hobekuntzak ezagunak eta aztergarriak ziren mundu osoan.

Alwod en Elciego

 

Las innovaciones vitivinícolas en el vino riojano que el Marqués de Riscal con su maestro de cueva Jean Pineau realizaron a finales del XIX fueron adquiriendo fama tanto en el estado como a nivel mundial. El profesor californiano Alwod visitó personalmente Elciego y en esta foto de 1903 le vemos en el término de “Las Llecas” visitando una nueva plantación con estacas para tutorizar las vides. Aún hoy en día son reconocibles los olivos al final de la finca, aunque ésta dividida en varias propiedades.

 

El fallecimiento de Don Camilo Hurtado de Amézaga y Balmaseda – 24 de marzo de 1888

Camilo Hurtado de Amezaga Sevilla hirian hil zen. Hara joan zen birikien gaixotasunagatik negu epelaren billa. Oso pertsona garrantzia zen bai ekonomi arloan eta baita politika munduan ere. El Dia egunkaria sortu zuen bere garaian eta egunkari guztiek atera zuten bere hil berria.

Retrato de la Ilustración Española y Americana.jpg

( dibujo que la Ilustración Española y Americana reprodujo en su edición tras su fallecimiento)

Don Camilo Hurtado de Amézaga y Balmaseda fue un personaje peculiar de la segunda mitad del XIX. Persona con amplia formación inicial en Burdeos (donde residía con su padre Don Guillermo, Marqués de Riscal, desde la mitad de la década de los años treinta) y París; posteriormente viajó por todo Europa donde intensificó su formación y su visión moderna de la política y la economía. Fundó el periódico El Día en 1858 con el que colaboró en diversos artículos bajo el nombre de Camilo de Amézaga. Escribió diversos libros sobre política y fue un personaje importante en la vida social y económica de la España de la segunda mitad del XIX.

Aunque participa junto con su padre en todo el movimiento de la modernización del vino en Rioja Alavesa y la aportación de Jean Pineau a esta transformación vitivinícola, rige oficialmente la bodega como Marqués de Riscal desde 1878 hasta 1888. Estuvo en varias ocasiones en Elciego y siempre estuvo muy atento al desarrollo del proyecto vitivinícola de la Administración de Elciego. Participó junto con su padre en la construcción de la primera bodega encargada al ingeniero Ricardo Bellsolá Bayo y bajo su iniciativa y dinamismo se realizó la ampliación de la otra bodega en 1883.

El fallecimiento de Don Camilo fue muy comentado en toda la prensa española. Traemos en este artículo lo más nombrado en los periódicos de esa época

Esquela de El Dia  (Esquela publicada en la portada de “El Día”)

EL DIA

Martes 27 de marzo de 1888 – Edición de la noche

El Marqués de Riscal y la Prensa

Reprodujimos ayer de algunos periódicos párrafos sentidos de artículos y noticias dedicados a la memoria del fundador de El Día. Hoy, a continuación de estas líneas copiamos frases de otros diarios, no menos expresivas, escritas para honrar las virtudes y los merecimientos del patricio que ha perdido España. A todos enviamos nuestro profundo y leal agradecimiento: a todos el testimonio de nuestra consideración: a todos la expresión sincera de nuestro reconocimiento

La Epoca

El llorado marqués de Riscal había consagrado los años últimos de su vida a la tarea de engrandecer, en cuanto de sus fuerzas y de sus medios dependiera, la profesión periodística, en la cual veía el recurso más eficaz para extender la cultura del país. La prensa, al dedicarle palabras de elogio en la tumba, corresponde al grande cariño que la profesaba, circunstancia que no obliga por eso menos a nuestra gratitud.

También se la debemos a las personas que han visitado nuestra redacción y que de provincias nos han remitido telegramas de pésame, ya todas ellas se la expresamos con calor, sirviéndonos de consuelo en estas horas de tristeza las manifestaciones numerosas de duelo que se hacen a la memoria inolvidable de aquel corazón bondadoso, de aquel carácter recto, de aquel ciudadano patriota y de aquella inteligencia en iniciativas tan fecunda para su patria.

Cuando anoche se supo en Madrid la muerte del ilustre fundador de El Día, acaecida en Sevilla, tras no larga aunque penosa enfermedad, produjo la noticia general sentimiento.

Adornábanle efectivamente, singulares dotes. Dueño de inmensa fortuna, poseedor de un título nobiliario, hubiérase contentado otro, más no él, con estos prestigios, suficientes a formar una personalidad respetable. Pero Don Camilo Hurtado de Amézaga y Balmaseda, Marqués de Riscal, solo consideró aquellas ventajas como base de importantes empresas, de útiles empeños, de esfuerzos nobilísimos, dirigidos, más que en provecho propio, en bien de los intereses materiales de nuestra nación.

Aunque llevado por naturales y legítimas aspiraciones, hubiera podido encaminar sus pasos por el campo de la política, cosechando en él honores merecidos, redujo, sin embargo, sus ambiciones a una esfera de acción, si bien menos brillante para él, más beneficiosa para la patria. Su ideal estuvo cifrado en impulsar con todas sus fuerzas el progreso de nuestra industria y de nuestra cultura en todas sus diversas ramificaciones.

Fue un aristócrata que se hizo labrador, cosechero, industrial, fomentando con gran tino los cultivos agrícolas y levantando fabricaciones a la altura de las mejores del extranjero. Sus vinos rivalizan en calidad con los más famosos de Francia e Inglaterra, superándoles en baratura. Lo mismo puede decirse de otras producciones, a cuyo perfeccionamiento dedicó su admirable inteligencia.

Vida tan llena de buenas obras ha terminado a los sesenta años. La muerte del señor marqués de Riscal es hoy llorada por todos los que aman los progresos materiales de nuestro país, falto de hombres tan experimentados , tan inteligentes, tan celosos del bien público como el que acaba de bajar al sepulcro. Los contribuyentes , a cuya sólida unión en Ligas contribuyó poderosamente, han perdido en él a uno de sus más decididos campeones.

También la prensa está de luto; pues no puede menos de registrar con sincero quebranto la muerte del ilustre fundador de uno de nuestros periódicos más estimados de la época.

El Resumen

Ha fallecido en Sevilla el señor marqués de Riscal, que se estableció a principios del invierno con su familia en la capital andaluza, buscando allí alivio a la dolencia del pecho que le aquejaba.

Era el difunto marqués de Riscal un hombre de cualidades verdaderamente extraordinarias; de gran talento, de ilustración vastísima, de conocimientos tan sólidos como generales y de un grande y desinteresado patriotismo, se consagró ardientemente al desarrollo moral y material del país, trabajando con el ejemplo.

Dotado de una pingüe fortuna, cuya saneada renta le permitía vivir con gran independencia, no conoció nunca la ociosidad y trabajó siempre como el que no tiene más remedio que afanarse para llenar las necesidades de la vida.

El cultivo de la vid y la producción de vinos como elemento de riqueza de España le preocupó principalmente, y en sus posesiones de El Ciego, de la provincia de Alava, ha establecido fundaciones modelo que producen vinos que han alcanzado gran nombradía en Europa.

Le preocuparon vivamente los intereses del país, y propagó las Ligas de Contribuyentes y fundó el periódico El Día, en cuya redacción ha tomado hasta los últimos días de su vida activa parte.

Su modestia y su independencia de carácter le alejaron de las posiciones oficiales, y no aceptó distritos ni senadurías vitalicias que le ofrecieron diferentes Gobiernos.

No aceptó tampoco nunca ninguna cruz, ni distinción honorífica, siendo su ideal constante el progreso del país, la preponderancia de la opinión pública y el desarrollo de la iniciativa individual, y a estos generosos ideales consagró su talento, su instrucción y su fortuna

Modelo de caballeros y de ciudadanos, si su ejemplo fuese imitado en las altas clases a que pertenecía, mucho pudiera adelantar el país,

Enviamos nuestro sincero pésame a su respetable familia y a la redacción de nuestro colega El Día que lloran hoy una pérdida que afecta a la nación entera, necesitada de hombres y de caracteres como el marqués de Riscal

 

 La Iberia

Ha fallecido en Sevilla, víctima de larga y penosa enfermedad, el señor marqués de Riscal, uno de los más distinguidos representantes de la nobleza española, de inteligencia clara, de educación esmeradísima, de elevadas ideas, de voluntad enérgica y determinada y de generosos sentimientos.

Activo y laborioso, consagró toda su existencia al estudio, como lo demuestra la biblioteca de su casa, enriquecida con las mejores y más modernas publicaciones en todos los ramos de la ciencia, de la política y del arte.

Los primeros años de su juventud los pasó en Inglaterra, donde adquirió el constante amor al trabajo y la severidad reflexiva de su carácter, tan opuesto a los apasionamientos y ligerezas propis de los espíritus meridionales.

Su actividad no fue infructuosa, consagrándola en beneficio de varias industrias, como la vinícola, que bajo su iniciativa alcanzó notabilísimo progreso con montar en sus extensas propiedades de la Rioja la fabricación en grande escala, sin olvidar ninguno de los adelantos modernos, pudiendo casi sus vinos llegar a competir con las mejores marcas de Burdeos  y Borgoña y a precios mucho más económicos.

Ajeno a la política, modesto por carácter y consagrado especialmente a industrias en las que más que lucro propio perseguía el bien del país y la protección de las familias que con sus empresas sustentaba, nunca de ningún partido quiso aceptar las ofertas que se le hicieron varias veces, y ha muerto sin haber representado a la nación , quien tanto se interesó por ella, ni en el Congreso ni en el Senado

Estaba casado con una hija del ilustre general marqués de Sierra-Bullones, y deja hijos muy jóvenes todavía. Su muerte ha de ser llorada por todas las clases de la sociedad, porque por su talento y virtudes había conquistado universal aprecio y estimación.

Reciba su familia la expresión del sentimiento con que por nuestra parte nos asociamos al dolor que la embarga por pérdida ten irreparable.

 El Correo

La Ilustración, la caballerosidad, la honradez sin tacha, eran prendas que poseía en alto grado el finado. Espíritu abierto a todos los progresos del siglo, dedicó siempre su actividad, su fortuna y los vastos conocimientos que poseía a implantar alguna mejora en su país.

Hombre estudioso y observador, débense al marqués de Riscal provechosas enseñanzas en el cultivo de las vides y elaboración de los vinos. Para esto permaneció durante muchos meses en Burdeos dedicado a examinar los procedimientos empleados por los industriales franceses, consiguiendo que los vinos de su propiedad de El Ciego de Alava se abrieran camino en los mercados extranjeros.

Poseyendo el marqués de Riscal cuantiosa fortuna, vivía sin embargo, con modestia. Sus necesidades eran muy reducidas y sus caudales los empleaba en desarrollar alguno de esos pensamientos de utilidad incuestionable, hijos de su grande iniciativa.

Jamás ambicionó el marqués posiciones políticas, ni aun quiso aceptar un acta de diputado o de senador, con que le brindaron los distintos partidos.

Uno de los pensamientos a que se consagró con mayor perseverancia fue a la organización en España de las Ligas de Contribuyentes, cuyo resultado práctico ha logado ver confirmado más tarde.

Estaba casado el marqués de Riscal con una hija del general Zabala, señora de excepcionales virtudes, digna de un hombre de tan puras y sencillas costumbres como el finado.

El marqués de Riscal ha sido durante su vida un verdadero pródigo de actividad, y cuando ya las fuerzas le iban faltando para dar satisfacción a su exigente iniciativa, ha encontrado en la tumba el reposo, que, por su carácter, no alcanzó nunca en vida.

Sí es cierto que todos los extremos son viciosos, la actividad del marqués de Riscal era ya un vicio, que no alcanzaron a corregir los suyos con el cariño que le profesaban, ni los extraños con sus prudentes consejos.

Todos cuantos conocíamos y tratábamos al marqués de Riscal hemos sentido profundamente su muerte, asociándonos al dolor que en estos momentos embarga a su distinguida familia.

La Opinión y el Mundo

La honda impresión de dolor sentida en Madrid al saberse la noticia publicada por nosotros ayer en la muerte del marqués de Riscal, es justísima y en extremo merecida por el ilustre finado.

La más grande, quizás, de las virtudes, es la de consagrar actividad, fortuna, inteligencia, todo lo que constituye la personalidad de un hombre, al progreso de un pueblo, al desarrollo de las ideas, a la prosperidad de una nación y más si quien esto hace se halla situado en las cumbres sociales por la nobleza de su estirpe y por lo abundante de su hacienda.

D. Camilo Hurtado de Amézaga y Balmaseda ha tenido esta virtud, y por ello hoy todos cuantos conocen su historia le tributan elogios, que no son más que humilde recompensa a sus muchos merecimientos.

El marqués de Riscal fue profundo tratadista y escribió y publicó notables Memorias y folletos que revelan vastos y sólidos conocimientos.

A los sesenta años ha muerto en Sevilla. Su muerte ha sido sentida en extremo, pues la pérdida de un hombre como éste, es verdaderamente irreparable, que hay pocos que sacrifiquen el interés personal al interés, más alto y más sagrado, eso sí, pero menos positivo, de la patria.

 La República

Ha fallecido en Sevilla el marqués de Riscal, fundador de nuestro colega El Día.

El señor marqués de Riscal invirtió un verdadero capital en dinero y en actividad, para crear, sostener y dar vida a nuestro ilustrado colega. Otros han creado y sostenido periódicos con propósitos de ambición personal o para crearse una renta. Todo el mundo sabe que en el fundador de El Día no se ha visto el primer propósito, y respecto al segundo véase lo que dice nuestro colega:

“El Día hace año y medio había ya alcanzado bastante favor del público para vivir de sus propios recursos. Para otros hubiera sido la hora de comenzar los reembolsos y aprovechar las primeras ventajas de los costosos dispendios: para el ilustre marqués de Riscal fue la hora de retirarse de la empresa”

Tenemos motivos para no extrañar la conducta del fundador de El Día; pero es digna del mayor aplauso y del noble homenaje que nuestros compañeros le tributan con motivo de tan irreparable pérdida.

Reciban la expresión de nuestras más vivas simpatías.

 La Regencia

Ha fallecido en Sevilla el señor marqués de Riscal, tan conocido y apreciado por sus virtudes, su talento y por el amor que siempre tuvo a la prensa.

Hace algunos años que demostró todas estas relevantes condiciones fundando el periódico El Día, en obsequio del cual no escaseó medio para que llegase a ser, como lo es, una publicación que honra a la prensa española

Las Ocurrencias, La Monarquía, El Liberal, El Estandarte, El Diario Español y la Izquierda Dinástica han consagrado también a la memoria del ilustre fundador de El Día artículos y noticias de alabanza, de consideración, de respeto y de justicia.

 

 

 

1884.- Uno de los anuncios de propaganda más antiguos de los vinos del Marqués de Riscal

1884 urteko “El Día ” egunkariak argitaratu zuen iragarki hau “Marques de Risca” ardoa. Ezagutzen ditugun guztien artean, zaharrena da.

Propaganda riscal antigua detalle

 

Interesante anuncio-propaganda de los vinos del Marqués de Riscal en el diario “El Día” en 1884. Este diario era propiedad de D. Camilo Hurtado de Amézaga, fundador del mismo.

Los detalles de la comercialización de los vinos y los datos aportados en este anuncio, nos proporcionan buenos datos de la situación vitivinícola de la bodega del Marqués en Elciego.

 

VINOS TINTOS DEL EXCMO. SR. MARQUES DE RISCAL. ELCIEGO (Alava)

Precios en a estación de Cenicero, siendo de cuenta del comprador desde ella los gastos y a su riesgo la remesa.

VINO EN BARRICAS: El de 1893 no está maduro para la venta. No queda nada en barricas de años anteriores.

 

VINO EN BOTELLAS CAJAS DE 25 BOTELLAS CAJAS DE 12 BOTELLAS
Cosecha 1871 96 ptas 48 ptas
Cosecha 1872 84 ptas 42 ptas
Cosecha 1873 72 ptas 36 ptas
Cosecha 1875 64 ptas 32 ptas
Cosecha 1876 60 ptas 30 ptas
Cosecha 1877 56 ptas 28 ptas
Cosecha 1881 50 ptas 25 ptas

 

GASTOS: Porte por ferro-carril, derechos de puertas a 0,20 el litro y arrastre a domicilio, la caja de 25 botellas 10’25  y la caja de 12 botellas 5´05

Encarado en Madrid del recibo de los pedidos, de la entrega y del cobro, D. Miguel San José, 12 Carrera de San Jerónimo. Lleva los pedidos a domicilio. Pagos al contado.

D. Miguel San José recogerá en casa del consumidor las botellas, abonando por cada una un rea, con tal de que se devuelvan as mismas, con sus fundas y sus cajas

 

Propaganda riscal antigua

1888.- El Marqués de Riscal fomentador de la viticultura española. Las bodegas de Torrea

Ricardo Becerro de Bengoak “El Imparcial” egunkarian artikulu hau argitaratu zuen 1888an. Oso idatzi interesagarria da jakiteko nola zegoen ardoaren gaia lantzen garai hartan.

Ricardo Becerro de Bengoa,escribió este artículo en “El Imparcial”, el 29 de marzo de 1888. Explica los avances propiciados por el marqués de Riscal en la vitivinicultura riojana y la importancia económica que supuso para este sector las innovaciones traídas desde tierras francesas por Jean PIneau.

 

Imagen

EL IMPARCIAL

Diario Liberal     Jueves 29de marzo de 1888

ELMARQUES DE RISCAL

Fomentador de la viticultura española

Las Bodegas de Torrea

En medio de la Rioja Alavesa, a corta distancia de la margen izquierda del Ebro y en una de las laderas de los numerosos barrancos que, formados por las derivaciones de la sierra de Toloño, cortan aquel pródigo y accidentado suelo, se eleva la importante villa de Elciego. Fuera de ella, entre el riachuelo que fertiliza las huertas de su término y el camino que sube a Lapuebla de Labarca, frente a su notable iglesia de San Andrés, que es su fábrica y ornamentación conserva la memoria del insigne hijo de la villa el Arzobispo de Burgos Don Manuel Navarrete, autor de las historias de esta sede y de la de Mondoñedo, frente a la obra del prelado erigida a principios del XVIII, se dilata la extensa línea de las Bodegas de Torrea,  que con sus plantíos cercanos constituyen una magistral escuela práctica de viticultura y de elaboración de vinos, ya afamada dentro y fuera de España, y que consagra para siempre el nombre del prócer ilustre del Marqués de Riscal, que las fundara para honra y provecho de la agricultura patria.

El progreso sostenido en Alava en pro de este ramo de la riqueza pública se inició en la Granja Modelo Provincial por su inolvidable director el Sr. Garagarz en 1860. Poco después, siendo Diputado General el Sr. Ortiz de Zárate, entusiasta por los intereses de la Rioja, se hizo la campaña de propaganda y de ensayos, en la que tomaron decidida parte el marqués de Riscal y los Sres Balanzategui y Gil de Elciego, Gortázar de Laguardia, Poves y Paternina de Labastida y Olano de Samaniego. El maestro de bodega Mr. Juan Pineau, que la Diputación trajo de Burdeos para la enseñanza práctica, pasó a servir al marqués de Riscal, en clase de director, y administrador cuando éste se decidió a establecer en grande escala la explotación vitícola por el sistema Medoc  en 1868, después de seis años de constantes trabajos de laboreo y fabricación.

Dadas  la clara inteligencia, la actividad asombrosa y la facilidad que para las más difíciles soluciones ostentaba el marqués en sus empresas, creó bien pronto, como por encanto y con la base de su sano capital, un centro vitícola que fue primero la admiración de toda la comarca riojana y después el predilecto punto de visita y de estudios de los hombres entendidos dedicados a la agricultura. Un ingeniero distinguido por muchos conceptos, D. Ricardo Bellsolá, jefe entonces  de la provincia de Logroño,  hizo por su encargo una expedición a Burdeos para tomar allí el modelo de los edificios que en el término de Torrea,habían de servir para la elaboración de los vinos.

Compró el marqués abundantes terrenos ( bien caros por cierto los que rodearon a las bodegas) y emprendió el plantío y las labores bajo la hábil dirección de Mr. Pineau.

Hiciéronse éstas con azada, a la profundidad de 40 centímetros en suelo limpio, y a 80 en el pedregoso, despojándolos de cuantos estorbos se oponían a la vegetación. En los términos fértiles de colocaron las cepas traídas del Medoc a 1’71 de distancia, correspondiendo 3.119 a cada hectárea y en los pobres a 1’40 que daban 5.102 en suma. Se alimentaron con una arroba de abono por cepa, preparado convenientemente en el primer año, y sujetado cada una a una estaca para que se criaran derechas. Plantación esmerada, cara, pero muy productiva, que en su geométrico regular y pintoresco conjunto, se distingue y destaca perfectamente en aquellas laderas, pregonando dónde puso su mano el marqués y sirviendo de enseñanza a todos.

Las bodegas se componen de un conjunto de dependencias de servicio completo para la elaboración. Por la fachada que mira al Norte, después de pasar por el despacho y habitaciones, se llega a los dos calados o galerías, donde están los cubos o tinos, de 85 hectolitros cada uno, montados sobre sillería,  y destinados a la fermentación. Se hallan todos provistos del aparato Mimsard, que dé salida al ácido carbónico y recoge y condensa los productos alcohólicos y aromáticos. Una línea de carriles de hierro conduce desde el exterior a los tinos la uva, limpia ya de todo grano podrido y sucio, y que va a parar a una trituradora  y zaranda, donde queda el raspón.

La presión se hace en cada cubo por un procedimiento superior al de Mabille, y para el cual no se necesita más que el esfuerzo de dos hombres.

Toda la techumbre del edifico es de armadura de hierro de chapa doble.

Las bodegas son sorprendentes. Hay cuatro antiguas y cuatro nuevas de 50 metros de longitud, y están edificadas sobre el nivel del suelo, con respiraderos al Norte y con dos metros de tierra sobre la bóveda. En ellas se ven escalonadas cuatro filas de barricas o pipas de 14 cántaras (228  litros) cada una. En cada galería hay unas 1.000 barricas. Estas se fabrican en Torrea. Costaban antes los envases de 25 a 30 pesetas y  comprendiendo el marqués que su fabricación extraña, sin favorecer a ninguna industria nacional, gravitaba sobre la de los vinos, planteó allí el taller de pipería, dando ocupación y pan a numerosos muchachos del pueblos, que fabrican de 600 a 1.000 por año.

Trasegados y clarificados los vinos, se embotellan por medio de magníficos aparatos, después de elegir y tamizar los corchos, y sin dejar nunca entre el tapón y el líquido ningún vacío, Consérvanse las botellas, puestas horizontalmente, en casillas de ladrillo con listones de madera, y en armarios de alambre, dentro de oscuras galerías a muy baja temperatura, al parecer. Allí hay una riqueza de productos excogidos, de vinos, desde 1862 hasta la fecha. Su fuerza alcohólica es (según los análisis de los Sres. E. Garagarza, Dr. Lande y E. Pedroni) de 11’9 a 12’8 y 13’4 por 100. Un vino de 1862, analizado en 1878 (Exposición Universal de París) por Mr. J. Boussingault, dio respecto a la cantidad de un litro, los siguientes resultados: densidad 0’996, alcohol en volumen, 118’0, acidez total 3,588, crema de tártaro 0’263, tanino 0,125, extracto seco, 26,2; glicerina, 8’2 , ácido sucínico, 1’61; cenizas, 2’8; alcalí en las cenizas 1’275

Bien pronto recogió el marqués el positivo resultado de su magna empresa. Los vinos de su nombre, premiados en primer lugar en los grandes concursos internacionales, adquieren gran fama en Madrid, en el Norte de Europa, en Inglaterra y en América. Hoy la elección de su marca para la mesa, es la mejor marca del gusto exquisito del consumidor.

Probó en sus cálculos agronómicos que los cosecheros en la Riojaapenas llegan a obtener un interés de un 3’6 por 100 del capital y que él obtenía un 7’7. Todo, por supuesto, en término medio. Mientras los productos ordinarios del país se venden a tres pesetas la cántara, o se a 18’73 el hectolitro, que dan un producto líquido medio de 31 reales por obrada (cada hectárea comprende 18’1 obradas), él podía vender a 12 pesetas la cántara, o sea a 75 el hectolitro, que aun reducido a 45, por las mermas de tenerlo cuatro o cinco años conservado, siempre resultaban a un precio muy superior al común. A los quince años de establecidas sus bodegas, vendía cada barrica de 225 litros a 170 pesetas, cuyo precio subió con la edad de los vinos considerablemente. El producto por obrada se duplicó ( en la misma relación que el interés indicado) pues aun descontando el 8 por 100 del capital invertido en más, en esta elaboración, resultaba ser de 63 rs, doble del ¿ ya dicho.

Consiguió el marqués en esta escuela ejemplar de elaboración no sólo esos grandes resultados económicos, sino el hacer comprender a los cosecheros que aquellos excelentes vinos riojanos, que no lograban conservar más de un año, por el atrasado sistema de fermentación que seguían, por las fatales consecuencias de guardarlos en pipas de gran capacidad y por el empeño en producir diversas clases de caldos de tres calidades, podían obtener larga duración y otras preciosas cualidades que multiplicarían su valor.

Tal fue la obra inteligente y patriótica del señor Hurtado de Amézaga. Si hoy, al lamentar la crisis por que atravesamos se queja, el país de que muchos hombres poseedores de talento y de capital viven apartados de la vida del campo, y de que para nada se cuidan de ella, empleando, egoístas, su fortuna y su actividad en otras más cómodas, brillantes y útiles especulaciones, conste que el marqués de Riscal, a semejanza de otros hombres ilustres por su alcurnia y sus medios, cuyos nombres sabe toda España de memoria, cumplió como bueno y como noble al contribuir generosamente a la regeneración y progreso de nuestra abatida agricultura

                               R. Becerro de Bengoa

El Marqués de Riscal en la Exposición de Madrid de 1877. Vinos Torrea

La participación de Elciego en la Exposición Vinícola de Madrid de 1877 fue triunfal, como hemos publicado en algunos artículos.

https://elciegohistorico.wordpress.com/2012/11/06/1877-exposicion-vinicola-de-madrid-exposicion-del-marques-de-riscal/.

En esta ocasión copiamos literalmente la crónica que de ese acontecimiento hizo La Ilustración Española y Americana en su número XXV con fecha en Madrid 8 de Julio de 1877

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ImagenLA ILUSTRACION ESPAÑOLA Y AMERICANA
AÑO XXI Madrid, 8 de Julio de 1877 Número XXV

INSTALACION DE LOS VINOS TINTOS DE TORREA
En la Exposición Vinícola de Madrid

Con razón se ha dicho que “el pensamiento verdaderamente útil y patriótico, origen de la actual Exposición Vinícola, consiste en que España pueda darse cuenta a sí propia de su riqueza vinícola, a fin de buscarla con conocimiento de causa una salida en el extranjero”.
Si se tiene presente el cuadro comparativo que demuestra la importación de vinos españoles y franceses a Inglaterra durante estos últimos once años, veremos que España superaba a Francia en 1866 en 75 por 100, y en 1873 en 49; pero que en 1876 Francia ha superado a España en un 2 por 100. Y nos fijamos principalmente en la importación a Inglaterra, porque sabido es que el mercado francés apenas admite nuestros vinos sino para mezclas, y que el alemán se surte principalmente de Italia y de Hungría.
Pues bien: la Rioja española, alavesa y castellana, región esencialmente vinícola, que abraza un superficie de 815.000 hectáreas en las provincias de Alava y Logroño, y gran parte de ella dedicada al cultivo de la vid, presenta un manantial inagotable de riqueza para aquellos viticultores que sepan aprovecharse prudentemente de los adelantamientos modernos en el arte de la vinificación.
Así lo comprendió desde hace largo tiempo el señor Marqués de Riscal, de Elciego (Alava), haciendo construir en 1868, y bajo la dirección del distinguido ingeniero jefe de la provincia de Logroño, D. Ricarlo Bellsolá, un edificio especial para realizar las operaciones vinícolas con arreglo a las mejores lecciones de la experiencia y el arte, y ampliando el cultivo hasta la respetable cifra de 1.000 obradas (55 hectáreas), cuya producción está representada por unas 8.000 cántaras, o sea 1.280 hectolitros.
La bodega que está situada en terreno desnivelado, tiene su fachada al norte, y en la parte baja se hallan los cubos de fermentación, de 85 hectolitros de cabida; en el interior hay cuatro bodegas oscuras, con respiraderos al norte, donde caben hasta 1.000 barricas, o sean 15.000 ; cántaras; un ferrocarril a lo largo de los cubos lleva la vendimia a la boca de cada uno de éstos, donde cae, después de pasar por la trituradora y una zaranda, y de haberse quitado las uvas podridas; cerrados aquellos herméticamente, se verifica el acto de condensar y recoger los vapores alcohólicos y aromáticos ( por medio del aparato Mimard), dando salida al ácido carbónico, y en el término de cinco o seis días, según la temperatura, se verifica por completo la fermentación. El momento de sacar el mosto es llegado cuando el areómetro de Baume señala de 0 a 1º, y se conoce por los prácticos en la desaparición del dulzor, del calor y del movimiento.
He aquí la base principal de las operaciones que se practican en la afamada bodega de Torrea para la obtener estos ricos vinos tintos.
Las demás operaciones están sometidas a iguales cuidados: las prensadoras que allí se emplean son preferibles a las tan celebradas de Mabille y Samain; la conservación del vino se hace en barricas nuevas para cada cosecha de 228 litros de cabida, porque en ellas, mejor que en cubas grandes, el líquido envejece más pronto, se clarifica fácilmente y adquiere más intenso aroma; el embotellado se verifica con los cuidados más exquisitos, y la conservación de las botellas, siempre echadas, se obtiene en casillas de piedra o ladrillo con listones de madera entre cada fila horizontal.
En la Exposición Vinícola que acaba de celebrarse en esta corte han sido presentadas muestras de 14 cosechas consecutivas ( desde 1862 hasta 1875) de los vinos de Torrea, con aroma franco y delicado y fuerza alcohólica moderada, y en un estado de conservación que no es habitual en los vinos tintos españoles. También se han expuesto más de 50 objetos y utensilios de los empleados en la elaboración, tales como zarandas de madera y de alambre, caballetes automáticos, con los cuales un hombre solo sube sin peligro barricas llenas hasta la altura de la cuarta o quinta fila; máquinas para redondear los cellos de castaño empleados en los dobles envases, aparato ingenioso para lavar botellas, embudos, catadores, sondas, coupertas, barricas , tubos-sifones, etc..

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El grabado que damos en la pág 16 representa la instalación en que el propietario de la acreditada bodega de Elciego, Sr. Marqués de Riscal, ha exhibido los productos de ésta en la mencionada Exposición Vinícola.
Eusebio Martínez de Velasco

 

 

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