Elciego, 31 de Mayo de 1889.- Esquela de Jean Pineau

Cussac herrian egon ginenean, otsailak 14an, Pineau familiaren bilobaren biloba batek kokumento berezi hau erakutsi zigun.

Esquela Juan Pineau

Cuando este mes de febrero de 2014, días 14 y 15, estuvimos en Cussac, uno de los tataranietos que acudió al acto, nos proporcionó este fabuloso documento. Hasta ahora desconocido para nosotros. Se enteró por la prensa que un grupo de Elciego acudía a Cussac trabajando un hermanamiento entre los dos municipios bajo la sombra del Jean Pineau. Acudió gozoso a nuestro encuentro y nos facilitó una documentación sobre su antepasado, que poco a poco iremos colocando en el blog

IMG_0910

Febrero 2014 Visita de Elciego a Cussac

ImagenImagenImagenImagen

El Viernes 14 y Sábado 15 de Febrero, un grupo representativo de Elciego compuesto por su alcalde a la cabeza, concejales, grupo de danzas, gaiteros y otros acompañantes con diversos cometidos, acudimos a Cussac fort Medoc, una entrañable población del Medoc francés.

Cussac es el pueblo de origen de Jean Pineau, donde estuvo trabajando en el Chateau Lanessan y a donde regresó tras su fallecimiento el resto de su familia ( viuda, nieto y dos nietas).

El motivo de la visita estuvo precedido por aquel homenaje que  se celebró en Elciego en julio de 2012 a Jean Pineau, como el gran padre del moderno vino riojano. Allí acudieron su tataranieto Cristian Brun, con su madre y esposa. Tras el homenaje vinieron comunicados en la red, solicitudes de líneas escritas sobre la figura de Pineau desde otras poblaciones del Medoc, como la Casa de Cultura de Blanquefort, quien publicó en su revista un artículo histórico sobre el “maestro de cueva”. Nos confesaron con ilusión que para ellos era un personaje olvidado y que desde tierras de Elciego le hubiéramos colocado en el lugar que merecía, les llenaba de satisfacción.

El 26 de mayo de 2013 un grupo de cosecheros y personas de Cussac nos devolvieron la visita, agradeciéndonos el trato recibido y teniendo a Jean Pineau como uno de los objetivos de su visita y un causante de la curiosidad por todo lo escuchado. No olvidamos esa noche del 26 de mayo, noche de luna llena, “lune plaine” como nos dijeron a la salida de la cena en Laguardia; no la olvidamos, porque esa misma noche una helada aplastante sacudió nuestros viñedos.

14 de febrero de 2014, y también con luna llena, la expedición de Elciego llegó a Cussac. La visita seguía en esa incipiente amistad entre las dos poblaciones, en impulsar más la figura y el conocimiento de Jean Pineau y en plasmar todo en un futuro proyecto común: el hermanamiento entre Elciego y Cussac, entre Cussac y Elciego.

Una visita al Chateau Lanessan, de donde partió Pineau para la Rioja Alavesa, testimonió a los visitantes más veteranos, que la antigua bodega del Marqués de Riscal estaba copiada de ahí. Y así confirma, aún más, nuestra hipótesis de que Ricardo Bellsolá, cuando vino al Medoc por orden del Marqués, a tomar modelo para construir una bodega en Elciego al estilo francés, vendría seguramente a donde aún continuaban trabajando el padre y el hermano de Pineau, a la de Lanessan. A la tarde una exhibición de nuestro folklore más particular, nuestras danzas de Elciego y otras de la zona, llenaron de colorido, juventud y elegancia la Casa de Cultura de Cussac. Los gaiteros, infatigables y pletóricos por su papel protagonista en esta visita, dejaron clase y calificación óptima, como si de una cata de vinos se tratara. Una charla sobre la figura histórica de Jean Pineau a cargo de Jesús Fernández Ibáñez (castellano) y José Angel Gómez (francés) recordaron la historia compartida sobre el vino entre las dos poblaciones,  en la figura del gran padre del moderno vino riojano. Noche de cena, cantos y bailes compartidos entre las dos poblaciones en la propia casa de cultura hasta que cada uno se retiró con la familia que en su casa nos acogió. En mi caso fue la de Cristian Brun, donde nos obsequió con una copita de uno de los mejores cognacs que nunca habíamos probado en nuestra vida. Así lo reafirmamos José Luis Gallego, José Angel Gómez y el que todo esto suscribe.

A la mañana siguiente unos suculentos desayunos nos esperaban. Suculentos por la cantidad y el cariño con que nos lo obsequiaron; pero que no tendrían la importancia de sacarlos a relucir si no fuera por unos pequeños pastelitos llamados “canelés” cuyo origen estaba ligado al vino. Más bien a las yemas sobrantes de la clarificación, como en el caso de las yemas de Pérez en Elciego. Distintos pasteles y texturas, pero el mismo origen histórico. Tras el desayuno Cristian nos paseó por lo mejor y más selecto del Medoc: sus chateaux más famosos, sus viñedos más cotizados…..todo con detalladas explicaciones; que como confesaba José Luis Gallego “nunca había visto ni aprendido tanto en tan poco tiempo”. Al regresar con el grupo, fuimos a una visita guiada al Fort de Medoc: el fuerte que el Rey Sol construyó en la mitad del estuario para la defensa de Burdeos. Fuerte muy voluminoso pero muy dañado tras la Primera Guerra Mundial. Proyecto interesante, bonito; pero con una necesaria mochila presupuestaria no prevista a corto plazo.

Tras la visita detallada del Fuerte, volvimos al comedor escolar donde tuvimos otro acto entrañable, aparte de catar buenos vinos de la zona. Nos esperaban a la entrada un matrimonio que se habían enterado por la prensa que unos de Elciego venían a Cussac con recordatorio de la figura de Jean Pineau. Se nos confesaron como tataranietos del gran “maestro de bodega” y nos aportaron documentación al respecto. La alegría fue colectiva, también para Cristian Brun, quien les reconoció como primos segundos, pero que llevaban más de cincuenta años sin verse ni relacionarse. Nos aportaron, con gran gozo por su parte y con gran alegría por la nuestra, una esquela del fallecimiento de Pineau, un discurso que se dijo en el funeral por una persona del Medoc, las escrituras testamento de la viuda de Pineau hacia sus tres nietos huérfanos ( dos eran las abuelas de los familiares allí presentes) y un cuadro retrato del hijo de Pineau, del que quedó en el Medoc cuando fue a tierras alavesas, y que posteriormente fue alcalde de Cussac. Nuestra visita acarreó entre otras cosas, esta reunión familiar de los descendientes de Pineau y una aportación documental extraordinaria para nuestro legado histórico.

Fin de semana memorable y con una agenda que como marcábamos en el final de la charla:

–          “Venimos a recordar con vosotros esta historia compartida. Historia del moderno vino riojano

–          Venimos a agradeceros esta aportación

–          Venimos a ofreceros nuestra amistad y nuestro hermanamiento

–          Cussac y Elciego, Medoc y Rioja Alavesa….eje histórico de unos de los mejores vinos europeos”

http://www.flickr.com/photos/60720621@N03/sets/72157641184271145/