1869.-LA CASETA DEL PONTAZGO DE ELCIEGO

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Planoo

Tras la inauguración del primer puente el 8 de julio de 1867, enseguida se vio la necesidad de edificar una vivienda para el servicio de la persona que cobrara el pontazgo.

A lo largo del siglo XIX Alava tenía una serie de portazgos, aduanas o cadenas de pago a través de los cuales cobraba unos impuestos al tránsito de personas, animales y carruajes. En la zona de Rioja Alavesa estaban las cadenas o peajes de Salinillas (en la zona de las Conchas), en Labastida ( en el paso del puente por Haro) y en los tramos de Herrera y Assa (camino de Laguardia). Con la construcción del Puente sobre el Río Ebro en Elciego se adecuó otro impuesto: el pontazgo.

Debido al constante tránsito por el puente, era necesario dotarle, aparte de la cadena, de un refugio o caseta adecuada. Es decir con lugar para vivienda de la familia que arrendase el remate y para cobijo de mercancía, caballería y carruajes que fueran retenidos.

El proyecto inicial constaba de una caseta más sencilla;  pero a instancias del propio Arquitecto Provincial, se mejora el planteamiento inicial añadiéndole cuadra y corral. Se persona en Elciego para tratar de convencer a las Autoridades de la necesidad de esas mejoras asegurando, al propio Diputado General que este mejoramiento haría producir 160 reales al año. La obra se tasa en 4.800 reales. Los gastos los sufragarían la Provincia y el Ayuntamiento a partes iguales. Así lo aprueba el Ayuntamiento con su Alcalde, Don León Ibáñez e 10 de enero de 1869. Al principio se pensó en una caseta más sencilla, pero el Arquitecto Provincial se persona en Elciego y mejora el planteamiento inicial, añadiéndole cuadra y corral; asegurándole al Diputado General que con esta mejora haría producir 160 reales al año.

Expediente

Se elaboran las Condiciones de la obra para sacarla a remate público y se establecen las siguientes:

  • 1ª.- se ha de situar dicha caseta en la parte del Poniente de la carretera, junto a la aleta o estribo del puente, en línea paralela con el cordón y de modo que no sobresalga más que los muros y desmontando el relleno del camino en la parte necesaria para el planteamiento de las paredes y edificio.
  • 2ª.- Las dimensiones, disposición y forma de la caseta serán las que se manifiestan en el adjunto dibujo comprendiendo dos plantas una que se situará en la parte baja del terreno y la otra al nivel de la carretera.
  • 3ª.- Se abrirán los cimientos hasta encontrar terreno firme, dándoles en su planta cinco y medio por el ancho y en las otras fachadas tres y medio pies rellenándolas con mampostería de piedra de buena calidad sentada con mezcla compuesta de dos partes de arena y una de cal con abundantes pasaderas y ripiada con esmero.
  • 4ª Desde el terreno natural para arriba y nivelado el cimiento con su mayor altura, se retallarán las paredes medio pie en todas sus fachadas subiéndolas con este grueso único pie de altura, disminuyendo después según se marca en el diseño tanto para las del sótano como para las del piso superior.
  • 5ª Las paredes en lo que comprende el sótano no serán de igual fábrica que la de los cimientos y tendrán esquinas de sillería de 1 ½ pies de entera y 2 ½ de ramal bien enlazados con la mampostería. Igualmente serán de sillería la puerta de entrada al corral y ventana del mismo.
  • 6ª.- El umbral de la puerta principal de la fachada se ha de sentar medio pie más alto que el cordón del afirmado y en esta altura cerrará en derredor de la caseta una hilada de nueve pulgadas de alto que hará de imposta y separe los suelos. El resto se construirá su fachada tal como indica el plano y en su costado será el recerco de vanos y esquinas de sillería quedando los sillares 1 ½ pulgadas más salientes que la mampostería que será concertada en los entrepatios y de modo que sus piedras, sus juntas y niveles vengan bien con las losadas de sillería. La imposta o cornisa será en su fachada por completo de sillería y en el resto se correrá el vocelón en que se han de apoyar los cabrios.
  • 7ªSE ha de armar el tejado a dos aguas colocando en el gallur una pieza de roble u olmo de ocho con nueve pulgadas de escuadra labrándola en lo que vuele en arista viva y con toda perfección, sobre ella se apoyarán los cabrios de pino o chopo situados 13 pulgadas uno de otro y tres pulgadas menos de grueso clavados en las zapatas que llevarán las paredes sosteniendo a su vez la tabla bien solapada y asegurada y la teja de buena clase y de modo que entren 120 tejas en cada estado . Los vuelos se forrarán de tabla serradiza de chopo o pino formando cornisa
  • 8ª.-El suelo del piso bajo se formará con cuartones de chopo o pino de 6 con 7 pulgadas de escuadra sentados a 13 pulgadas uno de otro cubriéndolo con bovedilla de ladrillo y yeso recubriéndola y jarreándola por igual e igualándola con arena y yeso por su parte superior de modo que reciba la baldosa de buena clase y se sentará a nivel y sin malos encuentros.
  • 9ª.- El piso bajo llevará cielo raso colgado a cabrios con teguillo o tablilla francesa, pasándolo de mano de yeso y cargándolo y batiéndolo perfectamente
  • 10ª.- Construirá los tabiques sencillos de ladrillo y yeso que señala el diseño así como hará un fogón alto con arco de ladrillo y losa correspondiente con su campana y chimenea jarreada por el interior y que sobresalga del tejado a mayor altura que el gallur
  • 11ª Se han de jarrear y lucir todos los lienzos de la caseta por su interior con excepción de la cuadra, dándole tres manos de buena lechada de cal por el exterior irá repellado todo lo correspondiente al sótano y fachada de atrás y en la principal y costados se limpiarán bien las uniones de la mampostería tomándose las juntas con mezcla de igual parte de cal y arena.
  • 12ª.- El marquerio de las ventanas y puertas exteriores será de roble de 3 con 4 pulgadas de escuadra las de la primeras y de 4 con 5 las de las segundas. Los vanos llevarán cargaderos del mismo material y 4 pulgadas de espesor. Los vanos interiores de las puertas de pino de 3 con 5 pulgadas.
  • 13ª.- Las puertas exteriores serán de roble u olmo la principal tronzada en su altura y de armazón de 2 ½ pulgadas de grueso. Las ventanas también del mismo material pero del grueso de guarnición y ventanillos de pino o chopo todos ensamblados. Las puertas interiores se harán de tabla de pino unida a macho y hembra con buenos cabezales que la aseguren bien.
  • 14ª.- La puerta principal además de sus grandes pernios llevará cerrojo y cerraja con su llave. La del corral tendrá llave únicamente. Las ventanas tendrán pernios y fallebas la principal y cerrojillos en los ventanales. Las puertas interiores tendrán picaporte y cerraja. Todo el mencionado herraje será de hierro bien trabajado con tirafondos y con arreglo a su uso.
  • 15ª.- Todas las puertas y ventanas y alero se pintarán con tres manos al oleo de color aplomado emplasteciendo todas las maderas perfectamente y colocando cristales en las ventanas.
  • 16ª Enfrente de la caseta colocará introducida en el terreno una pilastra de sillería bien labrada de un pie en cuadro y 4 ½ pies de altura que servirá para el enganche de la cadena
  • 17ª.- Todas las obras se construirán según arte y sin que les falte requisito alguno para su solidez y buen aspecto, dejándolo todo bien concluido y respondiendo por seis meses de los deterioros o faltas que se notaran reponiéndolas a su costa.
  • 18ª.- Arreglará el suelo de la cuadra poniéndolo a nivel con el umbral y hará desmontes y rellenos necesarios para dejar bien arreglado el servicio de la caseta.
  • 19ª.- Se terminarán esta obras en tiempo de dos meses después de aprobado el remate por la Diputación
  • 20ª.- Se presupuesta el coste total de la caseta en seis mil ochocientos reales vellón que servirán de tipo para el remate, abonándose en tres plazos. El 1º de mil ochocientos rs echado que sea el piso del sótano. El 2º de lo que resulta descontada la anterior cantidad y una cuarta parte que se reserva para el 3º y último plazo y segunda entrega sirviendo para la responsabilidad que sería la condición 16ª
  • 21ª Presentará fiador abonado a satisfacción de la Diputación pagando los gastos que se requieren.

Vitoria y Febrero 25 de 1869

firma alcalde

El 2 de marzo acuerdan Diputación y Ayuntamiento el anunciar el remate con un presupuesto de 6.800 reales, por medio de proposiciones en pliegos cerrados.

El 7 de marzo se lleva a Pleno y se aprueban las condiciones y la salida a remate. Se lleva a cabo el 17 bajo la presidencia del Alcalde León Ibáñez, habiendo tres proposiciones:

 

  • Gabriel Otegui, vecino de Logroño y como fiador Fernando de Marcos, vecino de Elciego…por 5.850 rs.
  • Andrés Senderos, fiadores Santiago Sáenz y Francisco Cámara, vecinos de Elciego…por 5.800 rs.
  • Manuel de Jáuregui, residente en Cenicero y con fiador Toribio Escudero, de Cenicero, 6.200 rs.

Tras una protesta de Otegui por el pliego de Senderos al faltarle la firma de los fiadores, se manda al alguacil que localice a los fiadores para firmarlo. Al cabo de hora y media está rubricada la petición; pero el caso se eleva a Diputación por si hubiera alguna anomalía. El Consultor de Diputación no ve argumentos en contra por lo que el 2 de abril el Ayuntamiento y Andrés Senderos firman el remate con las condiciones ante el escribano local Don Manuel Blas Navaz.Firma Ayuntamiento

Las obras se van haciendo, pero parece ser que se retrasan demasiado. Tanto que para cuando hay que entregarla, falta aún bastante por realizar. El Alcalde le escribe el 19 de Julio a Diputación diciéndole que hace bastante tiempo se hallan paralizadas y que parece ser que el constructor tiene problemas económicos, ya que los obreros no cobran y van abandonando el trabajo. El Arquitecto Provincial se presenta en el lugar y define que “marchan con lentitud, si bien tengo entendido no han sido por completo abandonadas por el contratista”, con lo cual se decide que el rematante Senderos active los trabajos de modo que termine la caseta para otra próxima fecha: el 15 de agosto.

El atasco de la obra es muy notorio y los fiadores Sáenz y Cámara comunican al Diputado General que ellos están dispuestos a asumir los trabajos y que se retengan los pagos en Tesorería. Que si se le sigue dejando las riendas al contratista no se concluirán las obras ni los peones que han trabajado en ella cobrarán los jornales. Incluso al propio Cámara, que trabaja como maestro de cantería, se le adeudan 477 reales.

El nuevo informe del Arquitecto Provincial sigue endulzando la situación: “lleva la construcción con gran lentitud”, “la caseta tiene ya el tejado construido”, “es poco lo que falta”….con lo que se pueden concluir los trabajos en ocho o diez días. Pero Senderos está en paradero desconocido y el Alcalde con fecha 27 de septiembre lo notifica al Diputado General. El 5 de octubre el Alcalde faculta a los fiadores a que continúen la obra. A los pocos días, el 13 de octubre nombra a dos vecinos, Calixto Uribe como cantero y a Eustasio Besga, como carpinteros, a que examinen la obra detenidamente. Estos dictaminan que falta por ejecutar: “ revocar parte de las paredes de la cuadra en los exteriores, la piedra para la cadena, entoscar y jarriar la mitad del tabique que divide la cocina; falta de jarriar toda la caseta, falta que hacer un tabique para dividir el portal y la cocina de siete pies de largo; y también el tabique que hay que hacer encima del marco; hay que hacer fogar, campana y chimenea y embaldosar toda la caseta; faltan las maestras de tres ventanas; faltan todas las hojas de las ventanas, así como también las puertas interiores y la media puerta de la principal y de consiguiente todo lo accesorio del samblaje. En el tejado faltan bastantes tejas. “Escritura

El Alcalde notifica el 15 de octubre a Sáenz y Cámara el peritaje realizado y les da diez días para rematar lo que aún falta. El plazo finaliza el día 25 y el Arquitecto Provincial practica un detenido y escrupuloso reconocimiento del estado de la caseta.

Durante el mes de noviembre  y diciembre se intenta liquidar las cuentas pendientes. Los fiadores reclaman los dineros que quedan sin abonar. Diputación recuerda al Ayuntamiento de Elciego que tiene que abonar la mitad de lo adeudado.  Al finalizar el año, tras escuchar a la oficina de Contabilidad de la Diputación, al Arquitecto de Provincia y al propio Ayuntamiento de Elciego, Diputación realiza su último pago de 375 reales; dejando a la Villa el abono de los 2.175 rs que aún quedan pendientes.Obligación de construir una caseta

Todavía medio año más tarde, en junio de 1870 están sin realizar los pagos definitivos por parte del ayuntamiento, quien exige a los contratistas el remate de unos detalles de los techos.

Esta es la cronología de nuestra querida “caseta del puente”; el único vestigio de ese primer puente, que en la madrugada del 12 de enero de 1871, menos de un año de estar totalmente rematada, arrastró hasta su derrumbe esa histórica riada.

Puentegrabado

(Archivo Histórico Diputación Alava.- DH 719-8)

1869 La Circular que el Diputado General de Alava mandó a los pueblos sobre la Instrucción Primaria

1869 urtean Arabako Diputadu Nagusiak lurraldeko udal guztiei gutun bat bidali zien aldarrikatzen hezkuntza eta irakaskuntza garrantzia duena.

IMG_8518El 25 de Junio de 1869, el Diputado General de Alava Francisco Mª de Mendieta envió una circular a todos los pueblos y ayuntamientos un escrito recomendando que se cuide la Instrucción Primaria en las poblaciones y también a los maestros y maestras, puesto que “la instrucción primaria es la base en que se sienta sólidamente la prosperidad“, no sólo la moral, sino también la material de los pueblos.

Por el mensaje importante dado por la primera autoridad foral para nuestros pueblos y porque la enseñanza ha tenido un papel protagonista en la historia de nuestro pueblo, traemos esta circular que se conserva en el Archivo Municipal.

A Elciego le llegó también esa circular, pero la enseñanza primaria en el pueblo estuvo bien atendida desde siglos anteriores. En 1865 se habían arreglado las escuelas de la Calle del Norte y en este año el maestro era D. Silverio Gervarsio Cambra y Leza y la maestra de niñas Dª Dorotea Gonzalo y Sanz de Cortázar.

DIPUTACIÓN GENERAL de la M.N y M.L. PROVINCIA DE ALAVA
Con sentimiento ha visto esta Diputación General, que algunos pueblos de la provincia al quedar vacante sus escuelas se han apresurado a rebajar considerablemente sus dotaciones, fundándose en las atribuciones que sobre este ramo de la administración pública les concede el fuero, y sin reparar que acaso por obtener una economía que de ninguna manera ha de ser un grande alivio para las cargas públicas, pueden causar no escasos perjuicios a la buena y acertada enseñanza de sus hijos.
El fuero concede efectivamente una intervención directa en la instrucción primaria a los Ayuntamientos, pueblos y concejos, pero no autoriza para que se doten mezquinamente a los maestros hasta el punto de no ofrecerles los medios necesarios para su decorosa subsistencia. Si cuando en las demás provincias del Reino el ramo que nos ocupa alcanzaba el más mezquino estado, en la nuestra, gracias al régimen especial que disfrutamos, los pueblos le atendían, le cuidaban, lo protegían y procuraban fomentarlo, no se comprende el que hoy que ha mejorado considerablemente en toda la Nación, nos olvidemos nosotros del brillante estado a que lo hemos traído en Alava y vayamos a destruirlo cuando precisamente lo que debíamos hacer es fomentarlo todavía más para marchar siempre a la cabeza, puesto que hemos conquistado gracias a nuestros afanes, a nuestros fueros y a nuestras patriarcales costumbres.
La instrucción primaria es la base en que se sienta sólidamente la prosperidad, no solo moral, sino material de los pueblos. Por lo tanto los gatos que ocasiona son altamente reproductivos, puesto que dispensa a la sociedad un beneficio inmenso, un beneficio que sólo se aprecia debidamente, consultando la estadística criminal y aprendiendo, en ella que el crimen retrocede a medida que avanza, se difunde y generaliza la instrucción. La instrucción forma buenos ciudadanos, los hace dóciles y obedientes, de costumbres morigeradas, arraiga en ellos los hábitos de laboriosidad y de trabajo y les dispensa en fin con la tranquilidad de sus conciencias, toda la posible prosperidad y bienestar.IMG_8517
La Diputación no puede descender a comparaciones siempre odiosas, pero cree que con lo que lleva manifestado, comprenderán los pueblos cuán importante es el ramo de que se trata y cuántos beneficios hemos de reportar todos del afán y empeño que formemos en cuidarlo y protegerlo. Por eso dirige hoy su voz paternal a los pueblos de la provincia, para que procuren por todos los medios posibles, cuando vacaren sus escuelas, por lo menos mantener las dotaciones que hasta ahora han disfrutado los maestros, con el fin de conseguir que la juventud alcance buenos directores, que la instruyan y la eduquen como corresponde y que formen en fin buenos ciudadanos y honrados padres de familia.
Pero no por eso pretende la Diputación que los pueblos se pongan obligaciones superiores a sus fuerzas, ni que hagan sacrificios imposibles. Si en algunos fuera demasiado pesada esta obligación pública, la Junta de Instrucción pública de la Provincia los oirá y los atenderá cuanto atendibles sean sus reclamaciones. Siempre que vacue una escuela, fórmese el oportuno expediente ante la citada Junta, y si de él resulta que es excesiva la dotación, atendidos el vecindario, riqueza y recursos de que disponga el pueblo, la dotación decrecerá a sus justos límites, a la posibilidad del vecindario, pero siempre procurando que sea decorosa para que el profesor pueda vivir sin mendigar: esto es lo que la Diputación y al Junta Provincial del ramo desean en interés de los pueblos y en interés de la enseñanza primaria.
Los pueblos tienen hoy derecho de nombrar sus maestros y la Diputación no ha de cercenarles por cierto semejante derecho, sino que antes bien ha de procurar apoyarlos y sostenerlos en él como en todos los demás que les concede el fuero, pero por esta misma raz´n desea que las escuelas ofrezcan más si cabe, que hasta ahora, la más sólida garantía de que corresponderán dignamente a su objeto y a su razón de ser, lo cual no se consigue sino teniendo buenos maestros que puedan vivir apartados de la indigencia, aunque no en medio del lujo y a quienes se les exige el puntual cumplimiento de sus deberes y el buen comportamiento a que están obligados todos los funcionarios públicos y más que todos los maestros que dirigen la juventud.
La Diputación espera confiadamente que serán atendidas las poderosas razones que deja ligeramente apuntadas y le previene a V. que haga conocer la presente circular a todos los pueblos de ese distrito municipal, disponiendo que se dé lectura de ella en los concejos al mismo tiempo que interpone por su parte la legítima influencia que ejerce entre los vecinos para secundar los patrióticos y ardientes deseos de esta Diputación
Dios guarde a V. muchos años
Vitoria 25 de junio de 1869
El Diputado General Francisco María de Mendieta”