1783.- El VESTIDO QUE ENCARGO D. VICENTE RUIZ DE UBAGO Y BUSTO PARA LA VIRGEN DE LA PLAZA

 

XX.mendearen erdiraino “Enparantzako Birjina”-k zeraman mantua, Don Vicente Ruiz de Ubagoren 1783ko bere testamentuko enkargua izan zen.

 

En la década de 1960 se hizo la gran transformación de la imagen de la Virgen de la Plaza al despojarla de sus vestiduras y alhajas y mostrarla como originariamente se concibió. Esa acción llevó consigo el restaurar la talla de madera, con sus deterioros ocasionados por el transcurso del tiempo y por la cantidad de agujeros en la madera, fruto de alfileres y clavos que se utilizaron para sujetar los ropajes, coronas y rostrillos. Tras un trabajo minucioso de restauración de la madera dañada, se policromó la efigie tal y como la conocemos en la actualidad. Cuando regresó la imagen al pueblo, el cambio suscitó críticas entre la población, acostumbrada a verla con sus distintas ropas y a retener en sus retinas solamente el rostro y las manos de la Virgen y del Niño, ya que el resto de la talla estaba siempre cubierto por distintas vestimentas.

La Virgen disponía de varias ropas según la ocasión. Incluso disponía de un vestido pintado, seguramente fruto de algún artista devoto. Uno de los vestidos procesionales más lujosos es el que mandó realizar Don Vicente Ruiz de Ubago y Busto en su testamento,allá en 1783.

Don Vicente Ruiz de Ubago y Busto nació en Elciego el 4 de mayo de 1722, siendo el primogénito de una numerosa familia; y como tal se hizo cargo de uno de los mayorazgos más importantes de la villa. Los Ruiz de Ubago tenían varios mayorazgos y vínculos que fueron fusionando y creando los distintos protagonistas desde que Elciego se conoció como Villa. Heredó de su padre Don Vicente Ruiz de Ubago Maridueñas el vínculo tradicional familiar al que sumó el de su tío Don Francisco. En su persona se concentró el mayor patrimonio local de los Ruiz der Ubago; al que sumó el correspondiente a su matrimonio en 1754 con una de las hijas más acaudaladas de la Villa: María Luisa Teresa Ramírez de la Peciña Ervite y Undiano.

En su testamento de 1783, año en que falleció, tuvo muy presente a la Virgen de la Plaza. Tanto es así que concibió la idea de que se fundara en la ermita un convento de religiosas Brígidas para perpetuar la protección de los poseedores del Mayorazgo y la obligación de rezar las misas y las octavas correspondientes a las cuatro festividades de la Virgen: la del Carmen, la Asunción, la Natividad y la Purísima Concepción.

La idea del convento anexado a la ermita la concibió en un momento de explosión religiosa en torno a la Virgen de la Plaza, puesto que pocos años antes se había erigido la nueva basílica (1766).

Su pensamiento caminaba por una era  llamada de “las de arriba” contigua al mesón de la Calle del Norte y que Matías Ruiz de Escudero había dejado en herencia a su hija María Paula. Ésta ingresó de novicia profesa en el Convento de las Madres Brígidas de Lasarte, a las que dio como dote esa era. Allí, pensaba el bueno de Ruiz de Ubago, se podría levantar un convento cuyos gastos correrían a cargo del Mayorazgo y la distancia con la Basílica era de pocos metros. Ese mismo año las Brígidas vendieron el terreno a D. Joaquín Martínez de Villarreal que disponía de otra era contigua por 300 reales, con lo que la idea del Convento quedó únicamente en el Testamento de Don Vicente.

 

Lo que sí se cumplió con inmediatez por sus cabezaleros fue el mandato de que “se le haga un vestido decente “ a la Patrona. Sólo tardaron cuatro meses en cumplir la voluntad del Ruiz de Ubago en confeccionar un vestido de tapicería de los llamados “espolín”, con sus flores bordadas, esparcidas y trabajadas en la seda. Se pagaron por el vestido 416 rs y 6 maravedíes, por los jornales de los sastres y la compra de la tela. El forro y las cintas que adornaban la prenda se tomaron directamente de telas que había en la casa de los Ruiz de Ubago. Seguramente el sastre local, Joaquín Baldelana, participaría en dicha confección.

(Una de las últimas procesiones de la Virgen con vestido, a finales de la década de 1950. Fotografía cedida por los herederos de Luis Bañares Perez Del Val)

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: