El Marqués de Riscal en la Exposición de Madrid de 1877. Vinos Torrea

La participación de Elciego en la Exposición Vinícola de Madrid de 1877 fue triunfal, como hemos publicado en algunos artículos.

https://elciegohistorico.wordpress.com/2012/11/06/1877-exposicion-vinicola-de-madrid-exposicion-del-marques-de-riscal/.

En esta ocasión copiamos literalmente la crónica que de ese acontecimiento hizo La Ilustración Española y Americana en su número XXV con fecha en Madrid 8 de Julio de 1877

Imagen

ImagenLA ILUSTRACION ESPAÑOLA Y AMERICANA
AÑO XXI Madrid, 8 de Julio de 1877 Número XXV

INSTALACION DE LOS VINOS TINTOS DE TORREA
En la Exposición Vinícola de Madrid

Con razón se ha dicho que “el pensamiento verdaderamente útil y patriótico, origen de la actual Exposición Vinícola, consiste en que España pueda darse cuenta a sí propia de su riqueza vinícola, a fin de buscarla con conocimiento de causa una salida en el extranjero”.
Si se tiene presente el cuadro comparativo que demuestra la importación de vinos españoles y franceses a Inglaterra durante estos últimos once años, veremos que España superaba a Francia en 1866 en 75 por 100, y en 1873 en 49; pero que en 1876 Francia ha superado a España en un 2 por 100. Y nos fijamos principalmente en la importación a Inglaterra, porque sabido es que el mercado francés apenas admite nuestros vinos sino para mezclas, y que el alemán se surte principalmente de Italia y de Hungría.
Pues bien: la Rioja española, alavesa y castellana, región esencialmente vinícola, que abraza un superficie de 815.000 hectáreas en las provincias de Alava y Logroño, y gran parte de ella dedicada al cultivo de la vid, presenta un manantial inagotable de riqueza para aquellos viticultores que sepan aprovecharse prudentemente de los adelantamientos modernos en el arte de la vinificación.
Así lo comprendió desde hace largo tiempo el señor Marqués de Riscal, de Elciego (Alava), haciendo construir en 1868, y bajo la dirección del distinguido ingeniero jefe de la provincia de Logroño, D. Ricarlo Bellsolá, un edificio especial para realizar las operaciones vinícolas con arreglo a las mejores lecciones de la experiencia y el arte, y ampliando el cultivo hasta la respetable cifra de 1.000 obradas (55 hectáreas), cuya producción está representada por unas 8.000 cántaras, o sea 1.280 hectolitros.
La bodega que está situada en terreno desnivelado, tiene su fachada al norte, y en la parte baja se hallan los cubos de fermentación, de 85 hectolitros de cabida; en el interior hay cuatro bodegas oscuras, con respiraderos al norte, donde caben hasta 1.000 barricas, o sean 15.000 ; cántaras; un ferrocarril a lo largo de los cubos lleva la vendimia a la boca de cada uno de éstos, donde cae, después de pasar por la trituradora y una zaranda, y de haberse quitado las uvas podridas; cerrados aquellos herméticamente, se verifica el acto de condensar y recoger los vapores alcohólicos y aromáticos ( por medio del aparato Mimard), dando salida al ácido carbónico, y en el término de cinco o seis días, según la temperatura, se verifica por completo la fermentación. El momento de sacar el mosto es llegado cuando el areómetro de Baume señala de 0 a 1º, y se conoce por los prácticos en la desaparición del dulzor, del calor y del movimiento.
He aquí la base principal de las operaciones que se practican en la afamada bodega de Torrea para la obtener estos ricos vinos tintos.
Las demás operaciones están sometidas a iguales cuidados: las prensadoras que allí se emplean son preferibles a las tan celebradas de Mabille y Samain; la conservación del vino se hace en barricas nuevas para cada cosecha de 228 litros de cabida, porque en ellas, mejor que en cubas grandes, el líquido envejece más pronto, se clarifica fácilmente y adquiere más intenso aroma; el embotellado se verifica con los cuidados más exquisitos, y la conservación de las botellas, siempre echadas, se obtiene en casillas de piedra o ladrillo con listones de madera entre cada fila horizontal.
En la Exposición Vinícola que acaba de celebrarse en esta corte han sido presentadas muestras de 14 cosechas consecutivas ( desde 1862 hasta 1875) de los vinos de Torrea, con aroma franco y delicado y fuerza alcohólica moderada, y en un estado de conservación que no es habitual en los vinos tintos españoles. También se han expuesto más de 50 objetos y utensilios de los empleados en la elaboración, tales como zarandas de madera y de alambre, caballetes automáticos, con los cuales un hombre solo sube sin peligro barricas llenas hasta la altura de la cuarta o quinta fila; máquinas para redondear los cellos de castaño empleados en los dobles envases, aparato ingenioso para lavar botellas, embudos, catadores, sondas, coupertas, barricas , tubos-sifones, etc..

IMG_1243

 

El grabado que damos en la pág 16 representa la instalación en que el propietario de la acreditada bodega de Elciego, Sr. Marqués de Riscal, ha exhibido los productos de ésta en la mencionada Exposición Vinícola.
Eusebio Martínez de Velasco

 

 

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